Se acabó el 2009
Lamentablemente, no ha estado muy activo últimamente. Creo que, en gran parte, se debe a que las personas que normalmente escriben han estado más ajetreadas que de costumbre: mudanzas, nuevos trabajos, situaciones personales más o menos complicadas… ¡y yo que pensaba que la crisis al menos nos iba a traer más tiempo libre!
Por lo que a mí respecta, el 2009 ha sido un año… intenso. Ha sido un año muy guapo, lleno de pequeños momentos para paladear y saborear, mucho que pensar y mucho por hacer. Muchos posts se han quedado en el tintero mientras los días se me escurrían entre los dedos. El último trismestre pintaba tranquilito, pero finalmente ha sido un período muy ajetreado:
- Acepté muchas invitaciones para dar charlas en asociaciones, jornadas sobre adopción y también para seminarios en centros de recursos para profesores en torno a temas como la adopción y la diversidad en las aulas, el racismo en la escuela, etc.. De Gijón a Córdoba, de Cáceres a Girona, de Zaragoza a Badajoz… De cada viaje, me traje nuevas cosas en las que pensar, y esa sensación de conocer gente que no resigna, que lucha y resiste para que las cosas cambien a mejor… ¡vitaminas para el alma!
- Tras el verano, nos comunicaron que el Ministerio ampliaba por tres años más la financiación del estudio sobre La integración familiar y social de los menores adoptados internacionalmente: perspectivas multidisciplinares y comparativas, que finaliza el próximo mes de marzo y que ahora cambiará su nombre para ampliar su temática: Adopción Internacional y Nacional: Familia, educación y pertenencia Es una excelente noticia, porque a estas alturas ya no tengo dudas de que es el más ambicioso de cuantos se han hecho sobre el tema en España y creo que, a través del intercambio entre los distintos grupos de trabajo que lo componemos, avanzamos cada vez un poquito más deprisa en descubrir y entender las complejidades que entraña.
- En octubre, volví a la Universidad (a mi edad, a algunas les da por la liposucción y otras nos damos de bruces con formas más radicales de mantenerse en forma ja ja). Para rematar el mes, tuve un accidente de tráfico, que me ha dejado un problema en las cervicales que todavía me tiene en situación de baja, pero al que espero dejar atrás cuando acabe la rehabilitación.En diciembre, se publicaron finalmente dos reportajes sobre temas relacionados con la protección de la infancia en los que venía trabajando desde el 2008. El primero, al que finalmente pusieron por título Mimos de familia, lo disfruté enormemente. El segundo, Adopciones en la encrucijada, me obligó a mirar de frente las incongruencias y los fallos del sistema, y el drama enorme para todos los implicados que se esconde detrás de eso que eufemísticamente se llaman “irregularidades”.
- En el medio, asistí en representación de CORA a las jornadas sobre el marco de garantías en la adopción internacional organizadas por el Ministerio y el Gobierno de Aragón. Sabíamos de antemano que los discursos sobre la necesidad de extremar el control y las precauciones para evitar adoptabilidades fraudulentas de las asociaciones de CORA y de las ECAIs eran muy distintos; lo que no sabíamos es que los representantes de éstas últimas eran tan cobardes como para tratar de silenciar las cosas turbias que están ocurriendo mediante la difamación y la calumnia. Curiosamente, cuando se les ha solicitado vía bureaufax que asumieran o negaran la autoría del libelo que repartieron en las jornadas y que venía firmado por las distintas federaciones de ECAIs, han dado la callada por respuesta. El tema hubiera dado seguramente mucho de sí en el blog, pero me faltaron ganas y tiempo. Si a alguien le interesa, dejo los enlaces al comunicado de CORA y a mi respuesta sobre el tema.
Se acabó el 2009 y el 2010 me encuentra con muchos proyectos interesantes, muchas preguntas a las que encontrar respuesta y muchas ganas de seguir disfrutando de la vida, de mi familia, de los amigos… Espero que sea un buen año para todos, y que el blog se reactive… aunque sea con posts más cortos. ¡La aventura continúa! ¡Feliz 2010!
enero 13th, 2010 a las 4:59 pm
Yo también espero que se reactive, que nos tienes muy huérfanos.
Feliz 2010!!!
enero 15th, 2010 a las 10:11 pm
hola necesito vuestra ayuda¡¡¡¡
Soy profesor y estoy realizando una tesis sobre como se adaptan los niños extranjeros al entorno escolar. Para ello necesito la ayuda de familias que hayan adoptados niños extranjeros para rellenar un cuestionario.
Dicho cuestionario es anónimo y sin ánimo de lucro con la única finalidad de mejorar la adaptación escolar de vuestros hijos. Todas aquellas familias interesadas en colaborar ruego se pongan en contacto en mi correo y gustosamente les enviaré el cuestionario.
atentamente
Cid_fornell@yahoo.es
enero 21st, 2010 a las 10:59 pm
Tengo dieciocho años y cuatro niños a mi cartgo,Nos quedamos huérfanso hace poco tiempo.me agradan tus textos. Me acompañan y me sirven de aliento
febrero 15th, 2010 a las 8:29 am
Hola Beatriz:
Escribo desde Madrid, hoy lunes muy temprano… Y es que llevo dos semanas con la cabeza llena de emociones, de ideas nuevas, de datos… Mi pareja y yo, al ver que no podía quedarme embarazada (tengo ya 37…) optamos “naturalmente” por la adopción internacional, que no nos parecía nada descabellado sino todo lo contrario… De hecho, tenemos un sobrino etíope, que llegó hace año y medio y que se encuentra muy bien… Presentamos los papeles en la Comunidad de Madrid en noviembre y este mes estamos haciendo el curso de formación… A la vez he empezado a leer blogs y blogs… Algunos me parecían “empalagosos” y “cursis” (perdón por el término, quiero decirlo con cariño…) y otros… Me topé con la página de David Azcona… Fui tirando y llegué a la tuya… Y fui a la vez conociendo (no había pensado en tantas cosas…), entristeciéndome, dudando… Hay dos asuntos que me machacan el cerebro (¡y el corazón!… Yo también soy cursi…): el primero es el duelo constante que tendrán que vivir estos niños que después se convertirán en adultos a quienes siempre les faltará una parte (lo asumo, claro, aunque ha sido una sorpresa saber de esos sentimientos…); el segundo es la sensación de “robar niños” de un país pobre en cuanto a la adopción internacional… Me imagino a un adolescente, a un jovencito o jovencita reprochándome en el futuro que con qué cara fui yo a Etiopía o Vietnman (eran los países en los que habíamos pensado) a arrancarlo de su familia (si no tienen padres, tendrán tíos, abuelos, primos, vecinos…) solo por ser pobre… ¿Qué riqueza era la mía que valía más que toda la suya?… Me aterra sentir que puedo colaborar en un negocio que tiene como víctimas a los más débiles… Esta mañana, Beatriz, me levantaba diciéndome que no puedo tener todo lo que quiero… Que basta ya de querer imponer mi voluntad y mis deseos a todo y sobre todo… No puedo ser madre porque mi cuerpo no responde… Pues ya está. Asumamos frustración… Pero todavía no estoy en este punto tan claro… Por eso te mando este mensaje… No sé si tú (o personas con más experiencia como tú) tenéis alguna respuesta, alguna pista por la que pueda seguir… O no… ¿Tiene sentido la adopción internacional en estos días para los niños, pera sus familias biológicas, para sus países?… No… No quiero mercadear…
¡Muchas gracias!
Gemma
febrero 15th, 2010 a las 5:57 pm
Hola Gemma,
muchas gracias por tu comentario. Tu mensaje tiene para mí un sabor agridulce. Por un lado, me ilumina el corazón (¡nadie tiene el monopolio de la cursilería ja ja!) leer a alguien que es capaz de plantearse preguntas incómodas aún a costa de que las respuestas que pueda encontrar le obliguen a renunciar a su sueño… Por otro, creo que pones el dedo en la llaga con tu pregunta, y es una pregunta que a muchos nos desgarra…
Te paso dos enlaces. El primero es de un texto que intenta reflexionar sobre esa pregunta: Newsletter AFIN nº 6
El segundo es de un reportaje titulado Mimos de familia. Últimamente, pienso mucho en lo que aprendí de las personas que conocí preparándolo. Gracias a ellas, me he dado cuenta de que la experiencia de criar un hijo, de verlo crecer, de estar a su lado cuando su pequeño mundo parece que se desmorona, de secar sus lágrimas y de gozar las risas compartidas, de darles la mano para seguir avanzando, de disfrutar de sus pequeños avances… no necesita de genes comunes, pero tampoco de apellidos. Supongo que no es una opción para todo el mundo, que uno debe de preguntarse por qué quiere ser madre o padre.
Sea cual sea el camino que tomes, te deseo lo mejor de lo mejor.
Un abrazo,
Beatriz
febrero 15th, 2010 a las 7:49 pm
¡Muchas gracias, Beatriz!
Estos días también había empezado a cuestionarme la posibilidad de la acogida… ¡Y me envías este pedazo de reportaje! Acabo de mandárselo a mi marido para que lo lea… Me ha gustado muchísimo y creo que tal vez por ahí pueda estar nuestro camino…
No sabes cuánto me están ayudando tus textos, las experiencias que nos dejas ver… Y no sabes cuántas vueltas me ha dado todo en tan poco tiempo… Ayer comí en un restaurante chino que estaba llenito de niñas adoptadas… Me preguntaba si sus padres habrían sentido lo mismo que yo estos días o si la “normalización” de la adopción nos empuja a concebirla como algo más que natural… ¿Y mi cuñado? ¿Qué sentiría?…
También esta tarde he estado repasando la página de Mundiadopta, la ECAI a la que pensábamos acudir… ¿Y si existe un niño que estaría mejor en nuestra casa que en un orfanato?… Qué temblor… ¡Madre mía! De momento, creo que la primera decisión va a ser retrasar el estudio para la idoneidad. A mí, que me gusta hacer todas las cosas corriendo, me va a tocar esperar, jejeje… No vamos a ir a la TIPAI (¿se llama así?) y esperaremos el turno de la Comunidad de Madrid para ver si en el transcurso se van aclarando las ideas… Y seguiré leyendo y visitando tu página. A lo mejor hasta me da tiempo a viajar a África para ver con mis ojos…
Que no sé cómo darte otra vez las gracias por todo. Pues así, con ¡gracias!
Un abrazo
febrero 18th, 2010 a las 8:09 pm
Hola Beatriz, perdona que te moleste otra vez y que me vuelva a aprovechar de tus conocimientos y de tu experiencia… Como lo leo “casi todo” vi que escribías que Colombia es uno de los países en los que el proceso de adopción ofrece más confianza… ¿He interpretado bien?
Sigo con mis dudas (supongo que esto va para largo…) y antes de abandonar un camino me gustaría tener más certeza en mis razones o sinrazones… Claro que quiero ser madre… pero creo que solo si es posibles que mi deseo sea compatible con la necesidad de un niño que existe de verdad… cuya familia no ha sido engañada ni presionada… Hoy no quiero pensar en la presión que ejerce la pobreza…
He estado mirando la página de Adaima, una ECAI que trabaja con Colombia.. Sé que el proceso es bastante lento… ¿Tú la conoces?
Muchas gracias, Beatriz, y felicidades otra vez por este blog.