Los problemas derivados de la adopción NO existen
Por Beatriz San Román
Desde nuestra sociedad occidental, seguimos viendo la adopción como una forma alternativa de ser padres. Ciertamente lo es, pero es ante todo una medida de protección de la infancia en desamparo. Sin embargo, todo el sistema parece orientado no a buscar una familia a un niño que carece de ella, sino en buscar un hijo para aquellos que desean ser padres. Solo así se entiende que hablemos de “problemas de la adopción” o “problemas por ser adoptados”. La adopción de por sí NO causa ningún problema, al revés, ofrece al niño un espacio para reparar sus carencias.
Las causas de los “problemas” están ANTES de la adopción. Me explico:
- Existe consenso entre todos los especialistas en que los dos primeros años de vida son muy importantes para el desarrollo de una sana personalidad.
- Nuestros hijos, aunque sean pequeños cuando llegan, han pasado por experiencias traumáticas que no viven los niños que crecen en la familia en la que nacen: rupturas importantes, institucionalización, etc. En algunos casos, hay además cuidados negligentes o maltrato.
- Por lo general, han estado en situaciones en las que tanto sus necesidades físicas como emocionales no han recibido la respuesta adecuada. Es lógico por tanto que su desarrollo tanto físico como psicológico se haya visto comprometido.
- Cuando llegamos a casa, todos vamos al médico. Nos preocupa evaluar su estado de salud FISICA: desnutrición, anemias, parásitos… Rápidamente buscamos ayuda profesional para reparar las secuelas que han dejado en su salud su vida anterior. ¿Y las huellas que ha dejado en su salud PSICOLOGICA? Pues resulta que como no se ven a simple vista, y a veces pasa mucho tiempo antes de que seamos capaces de detectar los “síntomas”, pasan desapercibidas. Pero es de cajón que lo que han vivido les ha marcado, ha modelado su modo de ver el mundo, lo que esperan de los demás y lo que sienten.
Detrás de cada adopción, tenga la edad que tenga el menor, hay un niño que ha sido duramente golpeado por la vida. Traen sus heridas en el alma, invisibles, pero reales. La adopción, por sí sola, no cura ni repara de forma instantánea esas heridas. Quizás al principio nos parezca que las han cerrado, que pasado el primer tiempo de adaptación, cuando ya sacan su rabia y la procesan, ya está. Pero no es cierto. A medida que crecen vamos viendo que las huellas que dejaron en ellos lo que han vivido están ahí:
- Hay niños que adquieren fluidez en su nueva lengua a velocidad asombrosa, pero que a medida que avanzan en los primeros cursos de primaria les cuesta más y más seguir el ritmo escolar. (Los especialistas dicen que una cosa es el lenguaje cotidiano y otra el académico, y que aunque manejan perfectamente el lenguaje en la mayoría de las situaciones, no tienen asentadas las estructuras de lenguaje para seguir una clase, donde se usa un lenguaje más abstracto).
- Las heridas que dejan en ellos el abandono o las pérdidas, la falta de un ambiente apropiado para que desarrollen su afectividad, su seguridad, etc. son difíciles de reparar, un trabajo de toda la vida para que consigan desarrollar todo su potencial. No importa, que hayan sido adoptados de bebés. A medida que crecen y entienden lo que han pasado, sienten unas veces rabia, otras dolor… ¡Y encima no siempre lo expresan de manera que los podamos entender!
Los familias adoptivas cumplimos una FUNCIÓN REPARADORA. Por el bien de nuestros hijos, es necesario que asumamos que, después de lo que han vivido, es imposible que su integridad psíquica haya quedado ilesa. Tenemos RETOS ESPECÍFICOS, y es necesario que nos informemos y que de una vez por todas la administración se decida a FORMAR PROFESIONALES que nos puedan ayudar a nosotros y a nuestros hijos.
Cuando asumamos que el objetivo de toda adopción no es tener un hijo sano y feliz sino reparar la situación de un niño que ha sufrido, estaremos en mejor situación para ayudarle a proyectarse de forma positiva hacia el futuro.
Enero 21st, 2007 a las 12:52 pm
¡Cuánta tontería junta, por Dios!
Enero 23rd, 2007 a las 9:00 pm
Hola Bilkas, gracias por tu comentario, ¿nos podrías explicar qué es lo que te parece una tontería?
Un saludo,
Beatriz
Enero 23rd, 2007 a las 10:28 pm
Pues efectivamente, me gustaría saber qué es exactamente lo que te parece una tontería..
Un saludo y gracias Beatriz por estos textos que nos hacen siempre reflexionar.
Enero 24th, 2007 a las 11:10 pm
A mí me parece un texto muy preciso, muy coherente y muy aclarador. ¿Qué parte te parece exactamente una tontería?
Y me uno a las gracias por este tipo de reflexiones!
Enero 25th, 2007 a las 2:26 am
Cuidado Bilkas!, por que si piensas asi a lo mejor estas en una fase de “no aceptacion del problema”, el problema que algun dia pueda llegar a tener tu hijo, Ojala que no, pero no te niegues esa posibilidad y preparate mientras, lee otras experiencias y veras que es posible que ocurra y aprende todo lo que puedas para ayudarle. Pero para ello no leas solo, experiencias desde el punto de vista de los papas sino de los niños: su desarrollo, evolucion, fases…
Por ejemplo .
Enero 31st, 2007 a las 6:45 pm
Hola
Supongo que el texto ha sido muy pensado y es fruto de una reflexión compartida. Sin embargo, discrepo (con respeto eso sí) con parte de la terminología que el artículo emplea y, sobre todo, con la última frase:
“Cuando asumamos que el objetivo de toda adopción no es tener un hijo sano y feliz sino reparar la situación de un niño que ha sufrido, estaremos en mejor situación para ayudarle a proyectarse de forma positiva hacia el futuro”
Lo siento, pero no puedo estar de acuerdo con la conclusión a contrario que se deduce de esa frase (que el objetivo de una adopción sea reparar la situación que ha sufrido un niño). Puedo aceptar que se trate de un imperativo a tener en cuenta en el futuro y una vez que la adopción se perfecciona, pero no puedo aceptar que esta sea la meta principal de una adopción como la literalidad de la frase da a entender.
El objetivo de una adopción, en mi opinión, sí es tener un hijo (aunque no sea la única motivación de una persona en concreto, me parece que tiene que ser la más importante). Y, en principio y salvo que se tramite el CI para adopciones especiales, todos los padres deseamos que nuestros hijos estén sanos. Encuentro este deseo lógico y racional y, además, es una aspiración común a cualquier padre/madre. Lo que precisamente nos permite exigir el mismo tratamiento y no ser considerados socialmente como familias de segunda (legalmente está claro que no lo somos y no debe cuestionarse).
Otra cosa es que los padres adoptivos tengamos que asumir “un plus”: el hecho de que en AI la mayor parte de los niños presentarán traumas, patologías y otros obstáculos de los que se habla en el texto. Esta concienciación debería ser un requisito imprescindible para adoptar. Pero esto es una cosa y otra muy distinta afirmar que nuestro objetivo sea adoptar para sanar a un niño que lo necesite.
Normalmente os leo y no comento nada porque estoy absolutamente de acuerdo con lo que decis y yo no podría decirlo mejor. Pero esta vez me parece oportuno haceros esta advertencia porque la frase en cuestión me recuerda mucho a lo que llamamos “adopción por solidaridad”.
Por lo demás, entiendo la intención del artículo y estoy de acuerdo. También acepto que las frases no pueden sacarse de contexto y que es posible que yo esté haciendo eso mismo en parte. Pero los artículos de este blog tienen mucho rigor y creo que merece la pena manterlo. Y asegurar la exactitud en todas sus frases.
Creo que cambiaría la frase a algo parecido a lo siguiente:
“Cuando asumamos que nuestros hijos adoptados pueden haber sufrido y que seguramente necesitarán superar ese sufrimiento con nuestra ayuda, estaremos en mejor situación para ayudarle a proyectarse de forma positiva hacia el futuro”
También cambiaría el título porque lo encuentro incorrecto. Sí que hay problemas derivados de la adopción y no pueden negarse. Los tienen todas aquellas adopciones que han sido mal hechas o que nuncan deberían haberse producido. Y estos problemas nacerán precisamente con la realización de esa adopción. No antes, sino después.
Me doy cuenta de que la pretensión del texto es transmitir normalidad y que la adopción en si no es algo negativo. Por supuesto, pero sí es un hecho extraordinario por más que se haya normalizado. Y los riesgos de hacerlo mal son demasiado altos para negarlos.
Saludos y seguid así
blanca
Enero 31st, 2007 a las 9:20 pm
Hola Blanca, gracias por participar en el blog y por tus amables palabras.
Estoy de acuerdo contigo en que la principal motivación que nos mueve a adoptar es la de ser padres. Y que es natural y lícito que deseemos que nuestro futuro hijo sea un niño sano y feliz.
Lo que la frase de marras –que seguramente no es muy afortunada, pero bienvenida sea ya que te ha animado a enriquecernos con tus aportaciones– quería señalar es que la razón de ser de las adopciones, su principal objetivo, no es satisfacer nuestro deseo de maternidad o paternidad, sino dar respuesta a la necesidad de un niño. Sin niños que han sufrido la pérdida de su familia, por mucho que nosotros deseáramos ser padres, la adopción no tendría razón de existir.
En cuanto al titular, te doy la razón. Estoy totalmente de acuerdo en que cuando las adopciones se hacen mal, dan lugar a problemas muy graves. Confieso que me perdió la idea de poner un titular provocativo
Lo que quería recalcar es que cuando se dice que un niño tiene problemas de atención, de comportamiento, de desarrollo o de crecimiento y se dice que es “por ser adoptado”, en realidad no se deben a la adopción sino a las circunstancias que han llevado a ella.
Gracias de nuevo por tus aportaciones y un abrazo,
Beatriz
Febrero 1st, 2007 a las 12:06 pm
Bueno, ya vemos que discrepamos en la frase final. Tengo que reconocer que busqué a mi hijo para ser madre, no para sanarlo. De cualquier forma, no tenemos por qué pensar igual en todo.
En cuanto al título, ¿qué tal “La adopción no es una patología”?
Creo que reflejaría el ánimo provocador que buscabas y se acerca bastante a la idea principal.
Saluditos (seguiré leyéndoos por supuesto .. y aprovecho para decirte que me encantó el libro y lo recomendé seriamente)
Febrero 1st, 2007 a las 12:13 pm
Perdona, me faltó aclarar algo. Dije que no pensamos igual porque no veo diferencia (hoy por hoy, aunque no descarto que me convenzas más adelante) entre “la principal motivación de la adopción” y “la razón de ser de la adopción”.
La razón de ser equivale a justificación ¿no? Pues por ahora soy de la opinión que la justificación de cualuier adopción no puede separarse de la motivación de quienes la realizan.
Supongo que discrepamos porque tú ves dos perspectivas (una individual y otra general o social), y a mi me cuesta pensar que la adopción tenga que justificarse desde un punto de vista más general, como institución. Aunque reconozco que el tuyo es un argumento importante y que quizás yo esté demasiado centrada en la perspectiva pequeña de cada familia en particular
Ahora sí, no te doy más el tostón. Saluditos.
Blanca
Febrero 2nd, 2007 a las 3:10 pm
Me parece que en el fondo estamos más de acuerdo de lo que parece. Totalmente de acuerdo en que lo que nos mueve a adoptar un niño es el deseo de tener un hijo y en que ese deseo es el que nos pone en marcha a la hora de hacerlo.
Ahora bien, la adopción no existe porque nosotros deseemos ser padres, aunque lo hagamos con fuerza. Por fuerte que fuera nuestro deseo, si todos los niños que nacen en el mundo lo hicieran en un ambiente familiar apropiado donde pudieran desarrollarse y crecer, no estaría justificada ninguna adopción. A eso me refería: ese deseo es condición necesaria pero no es “la razón de ser” de la adopción.
La adopción existe porque, desgraciadamente, hay niños que necesitan una familia y no la tienen; no porque nosotros “necesitemos” un hijo. A eso me refería.
Febrero 7th, 2007 a las 3:23 am
Beatriz
Te entendí pefectamente. Es solo que no estoy de acuerdo con las premisas que utilizas.
Sigo insistiendo porque utilizas argumentos históricos (mencionas “la adopción existe por” con frecuencia, y “explicación de la adopción”). Algo que me parece equívoco como señalaba en mi primer comentario. Y en segundo lugar, porque tampoco me parece cierto.
La adopción no existe porque haya niños que necesiten una familia. Quizás pueda ser alguna clase de justificación más moderna, pero no explica por qué apareció como tal. Ni antropológica ni socialmente puede encontrarse una explicación diferente a la aparición de la adopción que no consista en la mera voluntad de los padres. Sería bonito que fuese así. Pero explicación y justificación son dos cosas muy diferentes.
La adopción es una institución egoista que surgió porque las familias necesitaron adoptar a sus hijos.
El interés del Estado en evitar un problema social con niños sin familia puede solucionarse (fríamente) de varias maneras, como por ejemplo, mediante la crianza colectiva que forme a futuros ciudadanos. La adopción, desde un punto de vista objetivo, no se explica por la necesidad de dar un hogar a niños que carecen de él; sino por la santa, llana y orgullosa voluntad de los padres que los buscaron (y de paso, puede que solventaran o evitaran un problema social y económico a determinados Estados … supongo que un economista podrá aclararlo).
En realidad, esta discusión no tiene mucha importancia. Y el que yo no esté de acuerdo con el texto tampoco la tiene. Pero sí me gustaría saber cuáles son las fuentes y los autores de tus argumentos porque contradicen lo poco que sé sobre esta institución.
Gracias de nuevo
Blanca
Febrero 10th, 2007 a las 1:18 am
Pues vaya, parece que no conseguimos entendernos. Para mí es innegable que la adopción apareció como una solución para los menores que no podían ser criados por sus progenitores. Históricamente, a esa necesidad es cierto que no siempre ni en todo lugar se responde de la misma forma. En Brasil, por ejemplo sigue siendo habitual que varias mujeres vecinas se hagan cargo conjuntamente de un menor que ha quedado desamparado. En muchos otros lugares, históricamente ha sido habitual que los huérfanos fueran prohijados por miembros de la familia extensa, vecinos, etc.
Si por crianza colectiva te refieres a instituciones que acojan a los niños sin familia, me niego a aceptar que eso resuelva el problema. Los estudios de Groza y Groza y Ileana, entre muchos otros, demuestran que la institucionalización no es una buena solución porque perjudica gravemente el sano desarrollo de los individuos. De hecho, hace poco apareció en una prestigiosa revista internacional de Psicología un grupo de especialistas que argumentan que los centros de acogida sólo pueden ser una solución temporal y limitada en el tiempo mientras se le busca al menor un hogar sustituto. En su opinión, dentro de unas décadas veremos como una barbaridad el que se permitiera que los niños y niñas pasaran largas temporadas, e incluso años institucionalizados.
De acuerdo en que el deseo de ser padres es necesario (pero no suficiente) para que se lleve a cabo una adopción. No en cambio con que
No, no puedo estar de acuerdo. “La mera voluntad de ser padres” puede explicar antropológica y socialmente el secuestro de un niño, pero no la aparición de la adopción. Aunque el sistema parezca orientado a buscar hijos a las familias que los desean, la realidad es –o era hasta que aparecieron personajes sin escrúpulos que ven en esto un negocio y padres cegados por un deseo que consideran un derecho– que se buscan familias a los niños que las necesitan.
Abril 20th, 2007 a las 2:38 pm
Gracias por un debate tan interesante.
Os pido paciencia con mi español - soy de E.E.U.U., pero madre adoptiva desde españa.
Primero - el títular tan “sensacionalista”. Me gusta por que funciona.
Segundo - ¿problemas derivados de la adopción? Por supuesto si los padres no tienen formación sobre lo que supone criar un hijo adoptado, puede haber problemas. Pero estoy de acuerdo con que la adopción en sí no es “un problem” ni “cree problemas” - sino que los problemas se “derivan” del pasado del niño, a veces de la sociedad y del comportamiento (e ignorancia) de algunos padres que no quieren saber nada sobre la forma en que criar a un niño adoptado puede ser único.
Hace poco salió un artículo en El Pais hablando de la tasa del “fracaso” de la adopción en espáña - que se situa entre el 1 o 2%- y que desgraciadamente resultó en el “doble abandono” de demasiados niños durante un periódo de 6 años (sobre 1994 a 2000, pero no me acuerdo exactamente). No me sorprende que estas estadisticas llevan a algunas personas a concluir que la adopción misma es el problema.
En vez de “problemas derivados de la adopción”, creo que es mas interesante y positivo hablar de lo que llamamos en inglés “Adoption Issues”* - estos son “los desafíos o características que marcan el desarollo a lo largo de su vida a la persona adoptada”. Estoy hablando de los sentimientos que surgen en ciertas etapas, como la adolescencia, o cuando el adoptado tenga su primer hijo, o cuando llega a la mediana edad y se vuelve quizás mas “reflexivo” quieriendo entenderse mejor y consolidar lo que ha sido su vida hasta ahora.
Para saber mas, es muy bueno el libro “Soy Adoptado” por David Brodzinsky, que seguramente muchos habéis leido ya.
Tercero - en cuanto al debate sobre el motivo por la adopción. Creo que las dos tertulianas tienen razón, porque hay muchas razones.
Pienso que a traves de la historia habrán sido muchas las razones por la adopcion. He leido que en China hasta hace quizás menos de 100 años, todavía adoptaron a las niñas para asegurar una esposa para su hijo - sin tener que pagar por una mujer adulta cuando llegara el momento. (Wanting a Daughter Needing a Son by Dr Kay Ann Johnson)
Hoy en día no creo que hay consenso incluso sobre lo que “debiera” de ser la razón correcta. Me regañó la psicologa cuando hize una pequeña mención sobre el deseo de ofrecer nuestra familia para un niño que no lo tenía. “La solidaridad no es una razón aceptable para adoptar,” me dijo (bruscamente y con toda autoridad).
Y ¿Cual era la razón aceptable? “Querer ampliar tu familia - querer tener un hijo”. Eso fue lo único que ella permitió poner en nuestro informe y me aconsejó que si alguíen me preguntaba en el futuro que me acordara de la respuesta “correcta”.
Luego leí en un libro editado por “La Junta de Andalucia” que en un micro estudio de unas familias adoptantes - ¡la solidaridad destacó como motivación para adoptar! ¿Que debe de pensar una madre adoptiva?
Creo que cuando hablamos de la motivación - es bueno recurrir al imagen del “triangulo de la adopción” tan popular en E.E.U.U. ahora. Incluye de una forma coherente a todos los miembros de una adopción: los padres “biológicos”**, los padres adoptivos y el niño.
Todos tienen su motivo (voluntario o no) para participar en una adopción.
Lo que sí me gustaría destacar es que Beatriz ha destacado algo muy importante en referir a nuestra “funcion reparadora”. Por muy pequeño que fuera tu niño al llegar, algún día se dará cuenta de “lo que pasó” - y lo más probable es que eso va a doler. Esto no quiere decir que hay que tratar al niño como un ser frágil y necesitado - per sí, hay que estar preparado.
Por cierto ¡Me encanta esta página web! ¡Gracias por unos contenidos tan buenos e interesantes!
*La palabra “issues” como se utiliza hoy en dia para referir a problemas o “desafíos” personales es tan complejo que no creo que podamos traducirlo con una sola palabra… como “asuntos”, por ejemplo.
**No me gusta el término “madre biológico”
Enero 7th, 2008 a las 10:53 pm
Hola en realidad me parece interesante los diferentes planteamientos, pero seria positivo ser sometido por el gobierno a una evaluacion psicologica de los padres que desean adoptar, porque recordemos que en parte nosotros tambien tenemos carencias el no poder embarazarse y todo lo que esto conlleva.
Enero 20th, 2008 a las 1:01 am
Yo soy madre de una chica de 21 años, adoptada al nacer. Puedo aseguraros que la adopción no es un problema intrínsecamente. El problema es el sentimiento de abandono que tiene el adoptado a lo largo de su vida. Yo no lo sabía, fuimos felices hasta la adolescencia de nuestra hija. Entonces empezó a desarrollar comportamientos anómalos que nos han hecho pensar en un trastorno de la personalidad (que es muy habitual en la adopcion). Eramos felices, pero evidentemente ella tenía dentro de sí la incógnita de su identidad perdida, una identidad que no se recupera porque le faltó cuando se estaba formando. Eso no se lo podíamos dar nosotros. Le fue negado. Ahora nos explicamos por qué, a pesar de ser razón de nuestra vida desde que nació, ella a veces parecía distante, por qué se sentía distinta en el colegio, por qué desarrolló una calva de origen emocional con 7 años, y tantas otras cosas que no nos explicábamos entonces. Últimamente su comportamiento llegó a ser tan difícil que empecé a investigar las posibles razones; me sentía culpable pero no sabía por qué. Lo había hecho todo como lo hace una madre de verdad, pero mi hija había fracasado y quería saber si yo era la causa por omisión de algo. En mis búsquedas en Internet, encontré una página http://www.angelfire.com/or/originsnsw/index.html que se dedica a apoya a las familias separadas por la adopción (el punto de vista del otro lado del puente)y creo que tienen razón en que todos tenemos un vínculo invisible con nuestra genealogía, que tenemos la percepción de la pertenencia a nuestros genes y que esa percepción viene incluso desde antes de nacer.
Aunque yo adopté a mi hija al nacer y nunca tuvo contacto con su madre (no la quiso ver), cuando yo la cogí en brazos y le dí el primer biberón, ella sabía y ha sabido siempre que no pertenecía a nuestra familia. En la adolescencia estalló en una crisis de identidad. Buscamos a su madre biológica, pero nada ayudó.
Ahora sé que el problema no ha sido el hecho de la adopción, ni la educación, ha sido su percepción de abandono y rechazo que seguramente sintió ya desde el seno materno.
Ahora, en su primera madurez, sigue sin encontrar su norte, deja inacabados todos sus proyectos de vida apenas los empieza. Y creemos que sufre, sin decirlo.
Aún no somos capaces, ni psiquiatras ni expertos en psicologí y en el conocimiento de la mente, de saber lo que significa el abandono genealógico, la ruptura de esa relación primitiva que existe entre progenitores y sus hijos. La separación de la madre tiene unas consecuencias tan sutiles y desconocidas que se hunden profundamente en la personalidad, y nadie es capaz de evaluar esta íntima dependencia.
Leí una frase que siempre reuerdo: “El pasado nunca se va del todo, se absorbe dentro del presente y del futuro y permanece siempre para dar forma a lo que somos y lo que hacemos”
Cada vez creo más en que esto es la razón de que la adopción fracase, de que los hijos adoptivos se sientan rechazados y hagan sentir desgraciados a sus padres que, con la mejor intención y el cariño, les criaron.
Abril 2nd, 2008 a las 6:18 pm
Resabia…tu texto es simplemente magnifico…tu hablas de tu hija pero podria ser simplemente mi marido que fue adoptado siendo bebe. Mirare la pagina que comentas, hemos tenido hace poco nuestro segundo hijo y ha sido una de esas experiencias que han hecho florecer demasiadas inestabilidades.
Agosto 28th, 2008 a las 5:31 am
TODOS LOS COMENTARIOS ME PARECEN ACERTADOS E INTERESANTES, CADA UNA TENEMOS NUESTRA PROPIA VIVENCIA, PERO LA MÍA, YA ES DESESPERANTE.LLEVO NUEVE AÑOS, DE HABER RECOGIDO A UNA NIÑA EN LA CALLE, Y PO MOTIVOS DE INSTITUCIÓN ME OTORGARON UN DOCUMENTO DE ¨GUARDADOR¨DEL MENOR, ME VÍ SIN SALIDA Y ACEPTÉ CON TODA LA VOLUNTAD Y ENTUSIASMO POR TENER UN BEBE EN ESE MOMENTO DE NUEVE MESES.SÓLO TENGO UN HIJO BIOLÓGICO, EN ESE MOMENTO DE SIETE AÑOS, FUE LINDO Y LA ILUSIÓN DE AQUEL NIÑO DE TENER UNA HERMANITA ERA GRANDE, CUANDO SU PADRE LE HABÍA ADVERTIDO, TENER MUCHOS AMIGOS, YA QUE, NO TENDRÍA MÁS HERMANITOS.
A LOS TRES MESES, NACE OTRO BEBE, DE LA MISMA MADRE Y EL CUAL LA INSTITUCIÓN LE QUITA AL NACER, Y SORPRESA, ME LA OFRECEN, PARA NO SEPARAR MAS A LA FAMILIA, YA QUE EXISTEN OTROS TRES NIÑOS ANTES DE ELLOS, AL FIN, TOMO LA DECISIÓN,CON MUCHÍSIMO MIEDO, PERO CON UNA ALEGRÍA INCREIBLE, DE PODER SENTIR NUEVAMENTE EL TENER UN BEBÉ, UNA EXPERIENCIA INCREIBLE, EN DONDE ME ENTREGO TOTALMENTE EN TIEMPO, ALMA, CUERPO Y ESPIRITU AL CUIDO Y CRIANZA DE LOS TRES NIÑOS. DEJANDO Y SACRIFICANDO MI PARTE PROFESIONAL, PERO CON UN AMOR INMENSO Y UN DESEO INDESCRIPTIBLE DE SER MAMÁ A TIEMPO COMPLETO.
NO PASA MUCHO TIEMPO, CUANDO EL DEL CENTRO, EMPIEZA A MOSTRAR CONDUCTAS FUERA DE LO NORMAL, CONDUCTAS QUE NO SE VEN NUNCA EN UN BEBÉ Y LAS CUALES ME SACAN DE BALANCE Y DESEQUILIBRAN MI ESTADO EMOCIONAL, PROVOCANDO UN RECHAZO HACIA ESAS ACTITUDES, CON TAN MALA SUERTE, DE NO RECIBIR POR PARTE DE MI ESPOSO EL APOYO NECESARIO PARA CORREGIR ESAS ACTITUDES, SINO QUE, AL CONTRARIO, LO METE EN UNA BURBUJA DE CRISTAL BAJO EL TITULO DE ¨POBRECITO¨, ETIQUETA QUE LE HA SERVIDO A LA CRIATURA DESDE ENTONCES,(NUEVE AÑOS) PARA CREAR DISCORDIA ENTRE MI PAREJA Y YO. LO MALO DE LA SITUACIÓN, ES QUE, NO LOGRO PODER ASIMILAR LA SITUACIÓN QUE EMPEORA CADA VEZ, Y QUE ME PRODUCE SENTIMIENTOS DE RECHAZO TOTAL HACIA LA CRIATURA, COSA QUE NO PASA, CON EL BEBÉ NUMERO TRES.¿PORQUɨ?¿AMBOS SON ADOPTADOS, SON MEDIO HERMANOS, VIENEN DE LA MISMA MADRE?¿PORQUE EL UNO ME TORTURA Y AL OTRO LO QUIERO IGUAL QUE SI FUESE HIJO BIOLOGICO?
ES AQUÍ EN DONDE LES PIDO OPINIÓN, YA NO LO SOPORTO, ¿QUE HAGO PARA NO SENTIR ESTE RECHAZO TAN GRANDE?
SALUDOS,
NANA.
Agosto 28th, 2008 a las 5:30 pm
Maureen, debe ser muy duro lo que estás pasando. Te diría que no esperes más para pedir ayuda, que busques un buen profesional que pueda ayudar a tu familia. ¿Vives en España? Aquí muchas comunidades autónomas y asociaciones de familias tienen servicios gratuitos de orientación y apoyo en la postadopción.
Un abrazo y mucho ánimo,
B.