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El círculo de la adopción

Clasificado bajo: Historias personales, Reflexiones al sol, adopcion-y-etica — Beatriz S.R. a las 11:24 pm el Martes, Enero 15, 2008

Por Xavier G.

Empecé la aventura de la adopción convencido de que era indispensable un conocimiento previo del país de origen de mi futuro hijo. El entender su cultura y filosofía de vida debía servir de herramienta para elaborar nuestro futuro juntos.

Un 2 de noviembre de hace tres años viajé a Katmandú, entrando de lleno en el mundo de las adopciones. Con la maleta llena de ilusión, con las mejores intenciones y conociendo el país. Aunque me creía preparado, no alcanzaba a ver la complejidad del camino que estaba emprendiendo. Intencionadamente escapé de los circuitos establecidos, escogí una adopción libre y directa sin involucrar ECAIs u otros intermediarios. El camino era más complejo. Las vías oficiales no ven con buenos ojos a quien escapa de sus redes, desaconsejan vivamente esa opción argumentando los peligros que acechan. Yo estaba firmemente convencido de que, ocupándome en primera persona de seguir todos los pasos de la adopción, me aseguraría de que ésta fuera transparente y limpia.

Saber donde nació mi hija, su origen étnico, la composición de su familia, su idiosincrasia, asegurarme y comprobar que los datos aportados (su orfandad y abandono de la familia extensa) eran verídicos fueron una de las prioridades. Rastrear su ingreso en la fundación en la que vivió diversos años era de vital importancia. Una vez asentadas las bases, reconocido y comprobado su pasado, creía (como la mayoría de adoptantes) que con amor y afecto todo se podía superar. El pasado era eso, simplemente pasado.

Recuerdo el primer encuentro como entrañable y sencillo. Tomando un masala (té con leche) en la fundación, ella se acercó mirándome fijamente. Me dijo: “Namaste”. “Namaste”, respondí. Empezamos el camino juntos, día a día nos descubríamos y vinculábamos, día a día ella se convertía en mi hija y yo en su padre. Día a día nos “adoptamos” mutuamente.

Pasé nueve largos meses en su país, aprovechando para indagar sobre lo que me parecía fundamental: reconstruir junto a su familia sus orígenes y su historia antes de que entrara formar parte de mi vida. Conocer el lugar donde nació, donde se crió, cuáles fueron sus primeros pasos en la vida, saber el porqué de su orfandad. Quería saber toda su historia, consciente de que ésta debía servir como vehículo de integración a nuestro mundo. En medio de la búsqueda de sus orígenes, seguían papeleo y burocracia interminables, a veces agotadores. La esperanza y la impotencia hacían contrapeso a la alegría cotidiana de ver reforzarse nuestro vínculo. Ella no era ajena a toda esa incertidumbre, sufriendo ante la lentitud del proceso y rezando a sus dioses para que los “papeles” llegaran. Su expediente de adopción estuvo apilado durante meses en la estantería de un ministerio gubernativo corrupto e insensible, ajeno a la realidad de cientos de niños de la calle y orfanatos. El país que había aprendido a amar, me mostraba su lado más oscuro.

Tras meses de tensión y espera y, finalmente, un día monzónico, mi hija pudo embarcar en el avión con destino hacia su nuevo hogar. Días más tarde, un salvoconducto me permitía dejar el país donde había visto florecer a mi hija. En el camino quedaban alegría y llanto por una cultura, una filosofía y unas gentes que habían conquistado mi corazón. En ese momento creía que el círculo de la adopción se había completado.

Hoy, tres años después de ese primer encuentro, me enfrento a una nueva realidad: el círculo sigue abierto. Siento el peso de las incógnitas que planean sobre nuestros hijos ensombreciendo su futuro, la impotencia ante todas esas vidas arrancadas. Las dudas y preguntas, ¿realmente estaba preparado y comprendía el significado de la adopción? ¿Somos conscientes, al comenzar el camino, de lo que supone despojar a todos esos niños de su pasado sin saber nada, o muy poco, sobre sus orígenes, ni sobre la veracidad de esas historias? ¿No los abandonamos a la soledad en esta sociedad nuestra llena de contradicciones e incoherencias? Un lugar donde siempre habrá alguien que les recuerde que son diferentes y los señale por el exotismo de sus rasgos o el color de su piel…

Hoy, tres años después, me siguen asaltando las dudas, no sobre sus orígenes ni sobre su historia, que me preocupe en comprobar y conocer. Las dudas son de carácter ético ¿Fue una adopción todo lo transparente y limpia posible? ¿O también, de alguna manera, pertenece al mercadeo de esta industria lucrativa? Hoy mis dudas van en otra dirección. Reflexionando me pregunto si la adopción es el camino idóneo para restablecer el equilibrio entre nuestro mal llamado “primer mundo” y ese denostado tercer mundo. ¿No seremos los nuevos colonos expansionistas del siglo XXI? ¿No será la adopción internacional otro acto más de egoísmo que engendramos en esta vida?

Por otro lado, ¿qué hacer con toda la información obtenida? ¿Archivarla, completando el álbum de fotos? ¿Pasar página y dar por concluido el capítulo, hojeándolo cada año, como las viejas fotos de vacaciones familiares? ¿Cómo emplear toda esa información para que no se pierda, para que sirva de instrumento en la formación de la identidad de nuestros hijos? Hay que evitar caer en el error de dejarla en el álbum solo para nuestra gratificación personal, para recordarnos que hicimos “lo correcto”. ¿Cómo transmitir a nuestros hijos sus orígenes, su cultura, su país, en una sociedad que continuamente aniquila lo diferente? ¿Como enseñar a nuestros hijos a querer, respetar y enorgullecerse de su pasado? Cada vez hay mas adoptantes que se preocupan por conocer las historias de sus hijos, evitando el error de ignorarlo o menospreciarlo. Aun así…¿estamos a la altura? ¿Como encajar esas piezas del puzle en sus vidas? Incluso con nuestras mejores intenciones como padres ¿podremos luchar contra la presión de una sociedad poco preparada para entender y respetar la diferencia y la idiosincrasia de nuestros hijos y de su pasado?

¿Somos conscientes que este círculo jamás se completará y de que deberemos seguir haciéndonos preguntas y dudando sobre las vidas arrancadas de nuestros hijos? Para proteger su identidad debemos, a veces, cuestionarnos cosas dolorosas, ponerlos a ellos en primer plano. ¿Estamos dispuestos a no caer en la tentación de obviar que la adopción tiene una función reparadora?

Gracias a mi hija he podido descubrir el significado de la paternidad, lo maravilloso que es contribuir al crecimiento y desarrollo de este pequeño ser, ella forma parte fundamental de mi vida y de mi historia. Me cuesta recordar como era el mundo cuando ella no estaba conmigo. Mi experiencia como padre es positiva y enriquecedora. Doy un paso atrás e intento ver la situación con perspectiva, veo el volumen de las adopciones internacionales, la escasa preparación con la que comenzamos el camino la gran mayoría de adoptantes, las contradicciones con las que nos encontramos y a las que tenemos que hacer frente…¿es ético seguir adoptando en las circunstancias actuales?

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17 Comentarios en “El círculo de la adopción”

  1. victoria comentaba que:

    me ha gustado mucho tu escrito, Xavier, yo me he hecho tambien muchas de esas preguntas…que pena que no se hable mas en el CI y salgamos tan virgenes a la adopcion …

  2. carles comentaba que:

    Xavi ya sabes que yo no soy muy partidario de este tipo de adopciones y que mis pensamientos, en algunos temas y concretamente en este, son bastante radicales. Aun así, con lo que teníais y sabíais, yo creo que lo hicisteis de una de las mejores maneras. Puedes estar tranquilo ya que siempre obrasteis de buena fe y eso es lo que importa. Ahora, con todo lo vivido y aprendido actuarías de otra forma, pero ahora ya esta hecho. Por eso … Ánimo papa, que lo tuyo acaba de comenzar.

  3. Emma comentaba que:

    Me identifico con tus dudas,con el tema de la “nueva colonizacion” que planteas,con todo..Si todos los padres adoptantes se plantearan estas cuestiones tan importantes y no la edad, el sexo del menor y otras sandeces más…si nos preocupáramos por lo importante, que es la procedencia del niño,si nos planteáramos la adopción mirando más allá,..los niños crecen,salen al mundo,se enfrentarán a comentarios,al racismo,a su historia,a veces parece que nos olvidamos de ello.
    Gracias por tu reflexión

  4. Montse Hdez comentaba que:

    Xabier, siempre he celebrado la capacidad de algunas personas de pensar y sentir “en voz alta”, quiero decir, de forma compartida. Leer tu relato me reconcilia con algunas cosas, porque me siento menos marciana en este mundo -en general- tan cargado de contradicciones y; en este mundo de la adopción -en particular- en el que cada vez -al menos para mí- es más evidente que hay cosas que están distorsionadas. Cosas, que dificilmente llegamos a reflexionar en toda su magnitud de forma “compartida” sin ser tildados de catastrofistas, desde “la comodidad” que nos da el tener a nuestros hijos en casa. Gracias…

  5. Ade comentaba que:

    Vale, fue legal, no hubo mercadeo, fue transparente ¿no? … pues a vivir que la vida es tan complicada como queramos hacerla. Tanto pensar ¿Has pensado alguna vez cómo hubiera sido el futuro de tu hija si no la hubieras adoptado? Pues eso, igual al de los demás niños que se quedan allí, nada sola porsupuesto, porque allí las posibilidades son iguales para todos. Tú no la estás arrancando de su país, por suerte crece con alternativas que de otra manera no hubiera tenido. Siempre puede volver a su país y aportar la riqueza de su experiencia.
    La única pregunta que hay que hacerse es ¿es feliz mi niña? Estoy segura de que SÍ. Lo suyo es una vida diferente ¡Y qué! ¿Podía haber tenido más amor esa niña que el que tú llevabas en tu maleta?
    En mi opinión la vida es mucho más simple que todos esos pensamientos y preguntas que planteas.

  6. María comentaba que:

    Entre algunos papás y mamás que han adoptado en surge este debate que abres XAbier. LLevo muchos años en este mundillo y he conocido todo tipo de gente:el que mira a otro lado porque ya,ha “conseguido al niño” o mejor a la niña de sus sueños, e temeroso que no quiere indagar sobre su proceso legal por si ponen pegas, el que pone la excusa de que no quiere perjudicar a los que vienen detrás, el que confunde lo legal con lo legítimo, el que lanza toda la responsabilidad a la administración española, el que busca un camino corto y directo, el que prefiere esperar para ver que todo es honesto, el que viaja con antelación para indagar, el que se queda después, el que vuelve con su hijo, el que busca un investigador, el que encuentra a la familia biológica, el que no hace los seguimientos, el que cree que adoptar es maravilloso y ya está, el que reniega del país de origen sin pensar que nunca podrá desentenderse de él. He conocido gente extraordinaria y otros a los que directamente no se les tendría que haber permitido adoptar. He conocido facilitadores que cobran miles de euros cuando el proceso prácticamente es gratuito, agencias que cogen muchos más expedientes de los que pueden asumir, países para los que los niños sólo sirven para sacar dinero, alentar la hoguera del nacionalismo o sencillamente para nada…etc, etc. Y yo … pues he participado de algunas de estas cosas y he tenido muchas dudas y muchas alegrías. SOn tantos temas …..

  7. Ali comentaba que:

    dices: ¿es ético seguir adoptando en las circunstancias actuales?

    y yo digo: ¿es ético planteárselo ahora que tienes a tu niña en casa? Sabes que las personas que empezamos un proceso de adopción no lo hacemos por moda ni nada parecido, es una necesidad, la necesidad de ser padres. Por lo que, desde mi más humilde opinión, pienso que es fácil plantearse estas preguntas y decir que la adopción internacional es una nueva forma de colonización, que no es lo más correcto, … sobretodo si ya tienes a tu niña y como tú dices, no te imaginas la vida sin ella.

    Espero que todos los que estamos ahí metidos y los nuevos que vendrán tengamos la oportunidad de poder llegar a plantearnos que tal vez no sea bueno seguir adoptando, pero que no nos toquen nuestra familia.

  8. Arantxa comentaba que:

    Hola Xavier, yo también me identifico bastante con todos tus pensamientos, y me ronda esa última pregunta que te haces, todos los dias….. pienso que deben haber niños cuya última y única opción por desgracia sea la adopción, pero en estos tiempos en los que no dejan de repetir que “la demanda supera a la oferta” no llego a confiar demasiado en que las cosas funcionen como se debe…… Quizás se deberían tomar las cosas con más calma, no se.
    La vida puede ser muy simple, pero opino que ya nos la hemos querido complicar al ser padres.

    Arantxa.

  9. Montse comentaba que:

    Ali, yo soy otra de las que, ya teniendo a sus hijos en casa, se plantea la ética en la adopción internacional. Y te aseguro que no es nada comodo ni fácil, precisamente porque tienes a tus hijos en casa. Hablas de la necesidad de ser padres, olvidando que a nuestros hijos no les interesarán nuestras “necesidades”. Creo que es un debate que tenemos pendiente con nuestros hijos y mas vale prepararse lo mejor posible.
    En cuanto a que la vida es mucho mas simple como dice Ade, pues no, la vida no es simple, y si no que se lo pregunten a nuestros hijos. Eso si, podemos cerrar los ojos y hacerla simplisima…

  10. Ali comentaba que:

    Montse, pues yo pienso que todo eso hay que pensarlo antes. Por supuesto que luego surgirán dudas y problemas, pero por lo menos haberse planteado todas esas cuestiones que comentáis, porque yo por lo menos dudas he tenido muchas y por eso he tardado muchísimo en dar este paso. Ya sé que luego habrán incertidumbres mil, pero una vez tenga a mi niño aquí hay que tirar para alante lo mejor que se sepa sin olvidar que proviene de una adopción internacional y todo lo que ello conlleva. Y siempre hay que tener en cuenta que la adopción (para los que manejan el cotarro) no se hace para cubrir las necesidades de unos padres sino para cubrir las de un niño. Todos los niños tienen derecho a tener una familia, no hay que olvidarlo. Y lo siento, pero sigo creyendo que ninguno de vosotros diría que no volvería a hacerlo si pudiera echar el tiempo atrás.

  11. Stefanie comentaba que:

    Yo soy de las que si comenzara a adoptar hoy tiene clarísimo que lo haría de otra forma. Sé que, o bien pediría el perfil de un niño mayor o con necesidades especiales o, si no me sintiera capaz de ello (lo más probable), no adoptaría.
    Eso no quiere decir que cambie a mi hija por nada: ya estamos unidas. Ella se ha convertido en mi hija para siempre jamás.
    Pero si ahora empezara de cero, sin un ser humano a mi lado, enfrentada tan sólo a una posibilidad remota, hablando de expedientes, y no de personas… Seguro que mis planteamientos serían muy, muy distintos. Y de hecho tengo claro que si pensara en una segunda adopción (aunque ahora eso me suene a chino), sería con el perfil antes mencionado.
    En cuanto a que la vida es simple… No sé, creo que se puede vivir de forma sencilla, sin duda, pero la vida en sí, y especialmente la paternidad, me parece fascinantemente, atemorizadoramente y deliciosamente compleja, llena de matices infinitos y gradaciones de color que van mucho más allá de verla en blanco y negro.
    En cuanto a que los que manejan el cotarro de las adopciones lo hacen para cubrir las necesidades del niño, yo diría que hay de todo. Hay gente volcada en echar una mano y otros muchos que sólo buscan lucrarse sin importarles que el material de intercambio sean seres humanos.

  12. Juana (alas) comentaba que:

    Es hermoso ejercer el pensamiento con grandes dosis de coherencia y responsabilidad. Me da la sensación que es así como lo pones tú en marcha. ¿Crees que te has planteado todas esas preguntas demasiado tarde? Xavier, la colonización es arrancar a las culturas o civilizaciones aquello que no quieren dar por propia voluntad. Es desproveerles a la fuerza de todo aquello que ellas pueden mantener y mejorar. Es izar banderas de injusticia donde no se espera el expolio ni la vejación que supone humillarles y subestimarles.

    Yo también estoy entrando a tientas en este camino de la adopción, pero no del todo, porque creo que con todos los déficits que posee el proceso, no me queda más remedio que reflexionar largamente después de cada cosa que aprendo tras los pasos que voy dando. Créeme, una de las cosas que más me preocupan reside exactamente en eso que tu expresas como “colonización”. No deseo, en absoluto, vaciar a mi criatura de su continente ni de su contenido; probablemente regrese yo colonizada por ellos. Espero que esa colonización mía aporte un granito de arena en favor del crecimiento del respeto hacia todos esos pueblos desfavorecidos que tiene el mundo.

    Por otro lado, ¿le has preguntado a tu niña dónde quiere estar? ¿Es su elección un lugar, un territorio, un país o tal vez un corazón cercano que le ame y la extienda, la expanda y la engrandezca por ser justamente amada?

    Yo me hago una pregunta con frecuencia que atañe a si veo al mundo realmente tan repartido por zonas, por razas … es decir, los negros en Äfrica, los chinos en China, los Europeos en Europa, etc. y de veras, soy totalmente sincera cuando te digo que creo mucho más en el mundo de las mezclas, en el tú contigo, yo conmigo y ambos juntos hacia adelante.

    Creo firmemente que no hay revolución más importante que nos quede por pasar que la de lograr que el ser humano, los hombres y mujeres de este mundo, estén donde quieran estar y sigan siendo uno más entre todos. Un negro en Japón, un blanco en el Congo, un vietnamita en Alaska, un hombre o una mujer en un mundo de todos. Quizá con nuestra decisión de adoptar no estemos rompiendo lazos tan fuertes como los que imaginamos. !Ójala!

  13. Roser comentaba que:

    Gracias Xavier por compartir con nosotros tus pensamientos.Tambien me identifico mucho con tus dudas y reflexiones.
    No creo que sea porque ya tengo a mi hija en casa. Cuando estaba en pleno proceso de adopción las tuve. En el mismo viaje me plantee volver a casa sin adoptar (en ese momento no tenía asignación era por protocolo público y nos habian engañado). Esas dudas es bueno tenerlas pero hacer lo posible por desenmarañarlas. En ocasiones hacen daño, pero son lo mejor para el futuro nuestro y de nuestros hijos.
    Me hace daño que al expresar nuestros pensamientos y forma de ver la adopción en la actualidad parezcamos personas egoistas porque ya tenemos aquí con nosotros a nuestros hijos. Estas reflexiones en voz alta me han hecho perder alguna amiga madre adoptiva (que no quiere oir ni saber)pero necesito no ser hipócrita y manifestar mi descontento por la situación actual.
    Las cosas se pueden hacer bien hechas y los padres adoptivos tenemos la obligación de aqui sea.
    Me quedo con tu última frase que es la que más duele.
    …¿es ético seguir adoptando en las circunstancias actuales?
    Peleemos, supervisemos y reinvidiquemos que si lo sea.Deberiamos preocuparnos por ello y no confiar ciegamente en las ecais y administraciones que les conceden las licencias,todos vamos conociendo casos en los que las cosas no se han hecho como deberían.
    Es nuestra obligación si queremos que continue existiendo la adopción internacional.
    Un saludo
    Roser

  14. PALOMA comentaba que:

    Hola a tod@.
    Solo he leído el escrito de Xavier, no he leído ninguno mas de los comentaríos, pero me parece injusto como se tratan las cosas.
    Creo que la clave está en adoptar por la necesidad de ser padres, y punto.
    Yo no me considero colonizadora de nada, ni tampoco la salvadora de ningún niñ@, me quiero sentir madre, por que aún no tengo a mi pequeñ@.
    Evidentemente no tenemos la verdad de todas las cosas, yo tramito a traves de una ECAI que me parece muy sería y en la que confío por que si no evidentemente no me plantearía adoptar.
    Está muy bien reflexionar sobre las cosas, pero insisto, me parece injusto el planteamiento.
    He oído a muchas personas en el tema de la adopción quejarse acerca del proceso del CI, sacar las cosas de contexto y considerar a los profesionales la bruja del cuento, pero entonces ¿que queremos?.
    Afortunadamente hay mucha información disponible y creo que el que quiere puede.
    Una cosa es que te cuenten como será el tema y otra muy distinta que te lo quieras creer, por que si no recuerdo mal en casi todas las reuniones informativas te ponen las cosas muy crudas, y aún así hay quien tiramos para adelante.
    Por supuesto que he pensado en la transparencia de la tramitación, por supuesto que me he planteado todas esas dudas, pero por supuesto que he confiado en la legalidad de mi país a la hora de tramitar con el pais de procedencia de mi pequeñ@.
    Por desgracia cada día son mas los casos de adopción truncada, pero si tambien pensamos en esto tampoco adoptamos, y así con todos los planteamientos que nos hacemos.

    Un saludo.

  15. Helga comentaba que:

    Paloma, me vas a perdonar porque no conozco más de tus intenciones de adoptar, que lo que tú has reflejado aquí, y yo he interpretado leyéndolas (que eso también puede ser muy subjetivo), pero creo entender que tienes un error de principios: adoptar no es cubrir nuestra necesidad de ser padres o madres, ni completar el deseo de querer ser padres o madres, nada de eso. Adoptar tan sólo es la solución para que un niño que no tenga familia, la pueda llegar a tener, porque ese niño sí que la necesita. Tú no necesitas ser madre, tal y como tú dices, pero los niños sí necesitan una familia, de dónde sea, y mucho mejor si es de su país de origen.
    Repito, que me perdones si me meto donde no me llaman, pero si todo lo demás que mencionas no te lo quieres plantear, tú decides, pero ésto que te digo es el planteamiento inicial. Y si éste, ya está equivocado, entonces no habremos empezado el camino en la dirección correcta.
    Un saludo,
    Helga

  16. PALOMA comentaba que:

    Hola de nuevo.

    Ampliaré un poco más de mi historía.
    Estoy en el proceso final de una adopcion en Etiopia, o mejor dicho, en la larga espera.
    Mi marido y yo llevamos tres años ya desde que empezamos la tramitación, y sinceramente, aunque hasta la fecha lo he intentado llevar con calma y tranquilidad ya se me está haciendo muy cuesta arriba.
    Desde que empezamos a plantearnos la adopción, un año antes de comenzar con la tramitación, no he dejado de preguntarme todo lo que comentáis en el foro, pero cuando decidí dar el paso lo hice con todas las consecuencias.
    Nosotrso nos estubimos informando acerca de lo que era un proceso de adopción un año antes de ir a la primera reunión informativa de la Comunidad de Madrid.
    Llevamos 3 años intentando ser padres, y si Helga, es una postura egoísta, pero quiero ser madre no ayudar a ningún niño, a pesar de que las criaturas siempre me han encantado, quiero que sea mio y ser suya incondicionalmente, la resposabilidad de educarlo y por supuesto la satisfacción de quererlo.
    No espero nada a cambio, no puedo pretender que se eche a mis brazos cuando me conozca aúnque me deshaga por dentro.
    Creo que el camino que elegimos mi marido y yo es el correcto, se trata de una paternidad y de una maternidad.NO puedo llevar tras de mí la idea de que soy mejor persona por haber elegido esta opción, por que si nó realmente no querre a mi hijo como lo que és, mi hijo, si no como el niño al que ayudamos.
    Solo digo que las cosas las complicamos nosotros, sentimentalmente todo es mas facil de lo que planteamos, solo hay que quererlo de corazón, como se tiene que querer a los biologicos, nada más.
    Evidentemente en estos foros hay diversidad de opiniones y para eso están, por supuesto estoy de acuerdo en que todos los niños necesitan una familia,pero ese no es el motivo por el que yo empezé un proceso de adopción, y no creo con ello que este equivocada en nada.
    Creo que el camino equivocado es el de quien cree estar haciendo una buena obra, por que siempre lo creera así y nunca encontrará un hueco en su corazón para sentirse madre en el significado mas amplio de la palabra.
    Con esto que estoy diciendo no me considero más madre que nadie, cuidado, solo digo que tambien me gustaría sentirme madre.
    La genetica o la adopción no te hace ser mejor madre, hay quien pare sin haber llegado a sentir nunca ese instinto, y hay quien, como mi marido, rebosa de felicidad cuando imagina la carita de nuestro pequeñ@.
    Espero que nadie se enfade con mi manera de expresar las cosas, pero tengo tanto contenido que hay veces que no sé ni como expresarlo.
    En cualquier caso, gracias a todos por permitirme espresar lo poco que puedo.
    Animo y mucha suerte.

  17. Xavier Gasull comentaba que:

    Llegamos vírgenes a la adopción, llenos de ilusión, amor y con el deseo de incorporar un nuevo ser a nuestra familia. Nos sometemos a un proceso de idoneidad deficiente, arcaico y que en absoluto responde a la realidad: defender los derechos de miles de niños abandonados y/o huérfanos a tener un hogar y una familia que responda a sus necesidades.

    Nunca debemos olvidar que la adopción internacional nació de la necesidad de encontrar un hogar y una familia adecuada a esos niños desprotegidos por el sistema y anteponer nuestras necesidades de ser padres constituye un grave error. Cuando la “demanda” supera con creces la “oferta” esta nueva industria opera sin ningún tipo de rigor y coherencia y lo que se nos presenta como legal puede ser ilegítimo.

    ¿Los certificados de idoneidad actuales respetan esas necesidades?: no. En este país existe sólo un 3% de rechazo a esos posibles padres adoptivos, siendo estas cifras muy superiores en nuestros vecinos europeos con una larga experiencia y trayectoria en la adopción internacional. Las razones pueden encontrarse en un sistema judicial deficiente, débil y en una sociedad paternalista hacia los paises de origen de nuestros futuros hijos.

    Yo me sometí y supere uno de esos procesos de idoneidad, como la gran mayoría de aspirantes a padres adoptivos y con ese “papel” debajo del brazo viajé al país que había visto nacer a mi hija. ¿Que hubiera sucedido si ese proceso de selección se ajustase a la realidad de nuestro entorno europeo y a las necesidades de estos niños?. Seguramente no lo hubiese superado, las expectativas como padre estarían truncadas y las de mi hija también; y como yo cientos de niños y padres estarían en esta situación. Presuponer que todos esos niños hoy están “mejor” no deja de ser una falta de respeto, humildad y una prepotencia que llevamos inculcada en nuestros genes desde el día en que nacimos. Mi preparación era escasa, prácticamente inexistente, desconocía el mundo de adopción y las consecuencias de arrancar un niño de su lugar de nacimiento, despojándolo de su cultura, de su historia y su pasado. Yo fuí uno de esos colonizadores, creía que con amor, cariño e ilusión bastaba para endulzar la vida de estos pequeños. Desde esa perspectiva me sigo preguntando, ¿cual es la verdadera naturaleza de nuestras intenciones?. ?No son un profundo egoismo y una nueva forma de colonizar?. Sí, porque los arrancamos de sus paises, los desnudamos de su pasado y les inculcamos la filosofía de una sociedad ajada y vacía de contenido.

    ¿Volvería a adoptar en las actuales circunstancias?. Durante años maduré esta opción, creía que era una vía válida y coherente en un mundo lleno de incoherencias. Hoy, 3 años despues, mi experiencia sumada a la de otros padres adoptivos me hace pensar que este no es el camino a seguir; deberían contemplarse otras opciones menos traumáticas para estos niños y sólo en los casos totalmente justificados optar por la adopción internacional.

    Nunca es, ni será fácil hacer estas reflexiones pues las respuestas no asustan sino que aterrorizan. Mi hija y yo estamos unidos, vinculados desde hace tiempo.

    ¿Es ético seguir adoptando en las circunstancias actuales?……….., siento un profundo dolor en el alma……

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