Con el corazón encogido: Terremoto en Haití
Llevaba tres días con el estómago en un puño, pero ayer finalmente eché hasta la última papilla. Creo que fueron las declaraciones del obispo Munilla diciendo que lo ocurrido en Haití no era tan grave como la miseria moral de los españoles las que colmaron el vaso. Ya sé que después las ha matizado, y conozco la iglesia lo suficiente para entender aunque no la comparta la lógica detrás de una comparación tan desafortunada que suena a exabrupto, pero eso no quita que esas meteduras de pata sean, para algunos como yo, un golpe que duele en la misma boca del estómago.
La preocupación por las personas queridas que viven allí, la imposibilidad de contactar por teléfono, las noticias sobre ellas que llegan con cuentagotas, las que no se sabe cuándo ni cómo llegarán. Duele. En lo más hondo.
Y, de otra parte, explicarle a mi hija lo que ha pasado y lo que está pasando, sin someterla a ese aluvión de imágenes escabrosas que yo misma me siento incapaz de asimilar (los adultos de la casa nos informamos por los diarios, la radio e internet; los informativos televisados han quedado vetados). Preguntarse por dónde andará su cabecita o qué le habrán dicho en el cole. Escuchar lo que dice (y lo que no dice) y encontrar respuestas adecuadas.
Algunas personas me han preguntado sobre dónde es mejor hacer un donativo y a quién. Aunque suelo ser más partidaria de las pequeñas entidades autogestionadas con pocos gastos de infraestructura interna y buen conocimiento del terreno, en este caso me decanto por la Cruz Roja, que tiene un cómodo sistema para donativos online, por varios motivos:
- Son de las pocas organizaciones que están pudiendo llegar al terreno de forma inmediata. Sin fuel para repostar, sin torre de control en el aeropuerto, con las comunicaciones terrestres destrozadas, hace falta más que buenas intenciones para que la ayuda llegue a destino.
-Aunque son conscientes de que ésta es posiblemente la catástrofe reciente más complicada de gestionar a la que se han enfrentado, tienen experiencia en situaciones de este tipo. Conocen las prioridades, los riesgos, lo que funciona y lo que no en una situación tan extraordinaria. Y eso, en estos momentos, es clave.
Una advertencia: es importante no dar los datos personales (y más si lo que piden son los de la VISA) a entidades no conocidas. El FBI advirtió ayer que han aparecido más de 400 webs sobre el terremoto. Muchas de ellas piden donativos para Haití, y se teme que una parte de ellas sean fraudulentas.
enero 19th, 2010 a las 5:49 pm
Estoy indignada con esto, os copio el link, lo jugoso son los comentarios de la gente de a pie a una noticia perfectamente clara y de lógica evidente ante la situación de Haití, esta gente son aquellos con quienes nuestros hijos van a tener que lidiar en el futuro. En resumidas cuentas: adopción=acto humanitario de ayuda a países desfavorecidos. Bochornoso y no me deja postear expresando mi opinión ya.
http://www.telecinco.es/informativos/terromotoenhaiti/noticia/100014603/#comentario
enero 21st, 2010 a las 5:08 am
Bochornoso es el programa “Adopta un famoso” de un canal de tv en Espania….donde lo adoptan por unas horas y despues a la calle………
Que la gente salga como loca queriendo adoptar, acoger o abrir su casa a estos crios no es bochornoso…… El ser humano ante estas tragedias intenta ayudar con lo primero que puede o que sabe….Obviamente no es la solucion y seria de locos en estas circunstancias que sacaran a esos ninios del pais bajo ningun pretexto……
enero 24th, 2010 a las 10:09 pm
Pensé mucho en tí y en tu hija estos días y no sabía ni que decir,pero finalmente quería escribirte,yo no me lo quito de la cabeza,me encantaría en este momento tener muchísimo dinero para poder hacer algo,por que esta mierda de mundo parece que sólo se arregla con el dinero…
Sólo esperar que haya una pronta reconstrucción y que al pueblo haitiano les ayuden sin intentar hacer negocio de esa ayuda…
Besiños inmensos desde vigo
pau y meseret
febrero 26th, 2010 a las 8:37 pm
EL OBISPO DIJO ¡UNA GRAN VERDAD!
Monseñor Munilla, en la entrevista que la periodista Gemma Nierga le hizo en el espacio La Mañana en la SER, el día 14-01-10, dio en el clavo con sus declaraciones, y no tiene que rectificar nada señor Lehendakari del Gobierno Vasco, porque ha dicho absolutamente la verdad.-
Visto la virulencia conque religiosos, políticos, escritores, periodistas, teólogos, y demás gentes, se rasgan las vestiduras (y hasta las entrañas), para condenar al obispo Munilla, algo “gordo” y “verdadero” ha debido decir; porque sería propio de gente “sinsorga” atacarle de esa manera si lo que ha dicho “no es verdad”, ya que, en ese supuesto, sería mas correcto advertirle y sacarle de su error con argumentos de caridad cristiana (o no hacer “ni caso” a lo dicho, por… “estupidez”).-
Pero no.- Monseñor Munilla ha dicho ¡una gran verdad!, y eso, duele a los que se quieren erigir en pedestales de “sabiduría” para que la plebe “los aplauda”.-
A los soberbios, les sale como un resorte lo de… ¡ha blasfemado!, ¡crucifiquémosle!, que es lo que en el fondo vienen a decir y querer todos esos críticos del obispo.-
El obispo Munilla ha dicho que: “es un mal más grande el que nosotros padecemos que el que esos inocentes sufren”, refiriéndose a la catástrofe de Haití, para hacernos comprender “la gravedad del mal del que nos habla”.- También ha dicho y escrito otras muchas cosas que ustedes no quieren escuchar ni leer, agarrándose a esa frase como clavo ardiendo para condenarle.-
Son tan “monstruosos” los pensamientos de los que dicen que el obispo Munilla no tiene “alma”, y es “insensible” a los dolores que padecen sus semejantes en Haití, que no hacen otra cosa que “ratificar como verdaderas” las opiniones del obispo respecto a la “enfermedad espiritual de nuestra sociedad”.-
¿A ustedes les extraña los males que nuestra sociedad padece?: “niños que desaparecen”, “chicas jóvenes terriblemente asesinadas”, “violaciones con ensañamiento”, “mujeres acuchilladas por sus parejas”, “padres maltratados por sus hijos”, “profesores amenazados y despreciados por sus alumnos”, “policías encubridores de gravísimos delitos”, “financieros estafadores”, “empresarios que se quedan con lo ajeno”, “robos con violencia”, “divorcios que desorientan a los hijos”, “abortos de chicas adolescentes”, “juventud adoradora del alcohol y las drogas”, “terrorismo con extorsiones y muertes”, “bandas callejeras de matones”, “mafias de trata de blancas”, “políticos corruptos”, “jueces prevaricadores”, “autoridades perversas” y… pueden seguir enumerando males hasta donde quieran.
Con lo que “la juventud percibe” de nuestra sociedad a través de los medios de comunicación: prensa, radio, televisión e Internet como… “¡modelos de vida!”, no es extraño que “después” pasen todas esas cosas.- Y para más inri, pretenden quitar los crucifijos de las escuelas y colegios, que es querer quitar los mandatos que Jesucristo nos dio para enderezar nuestras conductas, para que seamos “hombres nuevos”; y no hay nadie que nos haga ver la “gran catástrofe” a la que nuestra sociedad se encamina.- El obispo Munilla sí lo hace: con sus escritos, con sus declaraciones, con las explicaciones del Catecismo de la Iglesia Católica.-
Si la sal se desala… ¿quién la salará?.-
Me encantaría que todos esos “virulentos críticos” del señor obispo de San Sebastián, religiosos y teólogos, me explicasen el Catecismo de la Iglesia Católica como lo hace el obispo Munilla.-
De los “titulares” y “tergiversaciones” que hacen los periodistas en sus periódicos y revistas me extraña menos, porque viven de la noticia espectacular, “aunque sea mentira”.- No se si lo hacen queriendo ó sin querer, pero son muy hábiles en recortar frases ó pensamientos para que la noticia sea “espectacular”, “monstruosa” y “escandalosa” (como poner fotos ridículas del que vituperan), para que vayamos corriendo al kiosco a comprar el periódico.-
Un columnista que llama “tarugo” al señor obispo, también ha escrito: “Eso de comparar la delicada situación española con la horripilante catástrofe de Haití no es solo una mentecatez, sino una blasfemia”.- (aunque dice que puede estar emitiendo un juicio temerario al criticar a Monseñor).-
Señor periodista, usted que escribe columnas que casi son “puro Evangelio”, ¿no le habrá traicionado también “ese pedestal” de tener que escribir a diario algo espectacular, sin pensar muy bien en lo que dice, para que compremos el periódico y le paguen a usted su sueldo?-
Quiero pensar que al obispo Munilla, no le han, ó no han querido entenderle: por eso uno de los teólogos que quieren crucificarle por lo dicho en la entrevista le recrimina y escribe: “Para una persona que cree en Dios, lo más sagrado es la vida humana”.-
¿No será… LA VIDA ETERNA… señor teólogo?, y por ende ¿la vida humana, que es “sagrada” para “los que creen” y para “los que no creen” en Dios? .-
El obispo de San Sebastián: Don José Ignacio Munilla Aguirre, en la antevista de la SER dijo una…
¡GRAN VERDAD!-