La aventura continúa

Postadopción Blog

¿Cómo elegir ECAI?

Clasificado bajo: Uncategorized — Beatriz S.R. a las 11:58 pm el Domingo, Enero 7, 2007

La elección de ECAI es importante, ¡cómo no iba a serlo decidir quienes nos acompañarán y asesorarán en el camino para encontrarnos con nuestros hijos! Como en la elección del país, las familias nos sentimos perdidos, sin saber demasiado qué información debemos buscar para tomar la decisión. En ¿Cómo elegir ECAI?, Montse Felez –de quien sin duda recordaréis el excelente post “¿Cómo es ser madre de una niña negra?”– reflexiona sobre el tema y sugiere un listado de preguntas que pueden ayudar a tomar la decisión.

Descarga del documento: ¿Cómo elegir ECAI?

Hoy en El País

Clasificado bajo: Uncategorized — Beatriz S.R. a las 12:22 am el Domingo, Diciembre 24, 2006

Extraído del artículo de RICARDO ANSOTEGI ARANGUREN
Texto completo.

A raíz de las irregularidades detectadas en las últimas semanas, han sido varias las personas que me han preguntado qué beneficio puede hacer ahora apartar de su nueva familia a unos menores ilegalmente adoptados. ‘¿No sería mejor para todos dejarlo estar?’, me preguntan. ‘Los padres naturales obtienen un dinero que necesitan para sobrevivir y saben que su hijo o su hija va a tener una vida mejor; la nueva familia, plena de felicidad, ve colmados sus deseos y los menores están infinitamente mejor’, me dicen.

Varias veces me he enfrentado, con sorpresa y tristeza, a estas preguntas. Percibo una cierta comprensión, un estado de opinión que acepta o incluso justifica la práctica de algunas familias que, en su impaciencia o su desesperación, han incurrido en acciones ilegales para comprar un menor en el extranjero sin saber realmente si el niño ha sido abandonado por sus padres, es huérfano o ha sido secuestrado previamente.

Si aceptáramos un solo caso de adopción de menores al margen de la ley usando como argumentos el bienestar económico del menor, el alivio de las penurias de su familia natural, y la pronta satisfacción de los deseos de sus futuros padres, estaríamos abriendo definitivamente la puerta a un mercado atroz de compraventa de niños y niñas sustentado en el abismo que separa a los países pobres de los países ricos.

Estoy seguro de que la inmensa mayoría de los ciudadanos vascos comparte que el ser humano es persona y en cuanto tal tiene dignidad y no precio, y que sólo desde la arrogancia de la riqueza, desde el egoísmo y desde el desprecio hacia los derechos de las personas se puede justificar la compra de un menor

Mensaje para los Reyes Magos
y sus pajes

Clasificado bajo: Uncategorized — Beatriz S.R. a las 12:19 am el Viernes, Diciembre 22, 2006

VALE.jpg

Por Jordi F.

Hoy nos han llegado los primeros ejemplares calentitos de imprenta de La aventura de convertirse en familia ¡y ha quedado aún más bonita que la primera!

Los que se lo habíais pedido con tiempo a los Reyes ya no encontraréis un VALE junto a los zapatos, porque mañana mismo salen todos los envíos pendientes. Por cierto, que si algún paje despistado todavía no ha hecho su encargo y lo hace la próxima semana, le avisamos de que no podremos enviarlo hasta el dos de enero. Normalmente los envíos tardan dos o tres días, pero por si acaso, pinchando aquí puede descargarse un VALE listo para imprimir.

Por supuesto que el libro se sigue pudiendo leer en papel en postadopcion.org. Además, en el apartado de BIBLIOTECA hemos colgado dos nuevos artículos: “¿Y si tu hijo te rechaza durante el proceso de vinculación?” e “Introducción al RAD” (muy interesante, describe que pasa en el cerebro cuando el ciclo del apego madre-bebé se rompe).

Adopción en China: ¿”el problema”?

Clasificado bajo: Uncategorized — Beatriz S.R. a las 3:12 pm el Jueves, Diciembre 21, 2006

Desde hace ya días, en los foros y blogs de familias que adoptan en China el rumor ha corrido como la pólvora. Hoy la noticia salta a los diarios en España, después de haberlo hecho en Estados Unidos, (el único país del mundo que adopta más niños en China que el nuestro).

Ante la evidencia de que el número de solicitudes desborda el de niños adoptables, las autoridades chinas han decidido crear criterios más selectivos para la selección de los adoptantes.

Leo en el diario ADN:
“El problema es que con el desarrollo del país asiático cada vez se abandonan menos niños, y aumenta la demanda nacional” .
¿¿¿¿¿¿¿¿El problema??????? ¿Nos hemos vuelto locos? ¿Cómo va a ser “EL PROBLEMA” que haya menos abandonos?.

Sigo leyendo en la misma página:
“Indignada con las pretensiones de Pekín, Fernanda reconoce que cada día ponen más impedimentos a los padres que quieren adoptar: Cuando te quedas embarazada nadie te pregunta lo que ganas o si tienes depresión; me parece una medida increíble y de chiste”.
¿Que haya menos abandonos es un “impedimento”? ¿Realmente para un niño que ha perdido a su familia lo mejor es darle la custodia y la patria potestad a una mujer con depresión? ¿Tan increíble resulta que China, que tiene más solicitudes que niños sobre la mesa decida ajustar los criterios para tratar de conseguir familias más adecuadas?

Ana Berastegui escandalizó a las familias cuando afirmó que en España la adopción es vista a veces como un método más de fertilidad asistida. Tenía razón. Hemos perdido el Norte. La adopción consiste en buscar a un niño una familia de la que carece, no en buscar un niño para una familia que “tiene derecho” a adoptar.

Podremos discutir si los criterios que marca China nos parecen o no los adecuados, pero seleccionar mejor las familias está claro que beneficia a los niños, cuyo interés –el tan cacareado por todos y no siempre asumido “bien superior del menor”– está muy por encima de la pretensión de un adulto de tener un niño nacido en el país de Confucio.

Pareciera que una vez más, el árbol impide ver el bosque.
“Aprender sin pensar es inútil. Pensar sin aprender, peligroso”.
Confucio dixit.

Tavernier me abrió los ojos

Clasificado bajo: Uncategorized — Beatriz S.R. a las 4:29 pm el Domingo, Diciembre 10, 2006

lapequen.jpg

No ví en su día La pequeña Lola, nada que un buen puente y un DVD no puedan solucionar. ¡Vaya decepción! Me va a costar recuperar mi aprecio por este cineasta francés que tantas veces nos ha obligado a cambiar nuestra perspectiva y ha sacudido nuestra conciencia social. No esperaba que, en esta ocasión, optara por contarnos la historia desde un único punto de vista, mostrando la adopción como la epopeya de unos padres franceses luchando en lucha permanente contra la burocracia, la corrupción, las costumbres, la desidia, el clima, etc., “del tercer mundo”.

A lo largo de toda la película, está claro que se trata de una historia de buenos y malos (aunque este bando quede desdibujado en una serie de estampas sobre Camboya contempladas siempre desde una mirada superficial y europea). La superposición de la imagen en que los adoptantes pagan un soborno con la de unos chavales esnifando cola en la calle es un ejemplo brillante –y nefasto– de cómo el cine contribuye a perpetuar un relato autocomplaciente de nuestra sociedad. Curiosamente –al menos para una obra firmada por alguien con su trayectoria– Tavernier presenta la corrupción como algo que hay que aceptar: una maldad inevitable por parte del que acepta el soborno, quedando justificada en su podredumbre moral el acto de ofrecerlo o pagarlo.

Con La pequeña La pequeña Lola Tarvenier me ha quitado una venda de los ojos. Mientras sigamos contemplando la adopción únicamente como una manera válida de tener un hijo, quienes ven en el comercio con niños y niñas un negocio lucrativo seguirán perpetuándose.

Las falsas historias

Clasificado bajo: Uncategorized — Beatriz S.R. a las 8:12 pm el Jueves, Noviembre 30, 2006

Por Montse - Lugano

(Este post está escrito tras descubrir que, en algunos casos, la información sobre los orígenes de los niños adoptados internacionalmente que viene en sus expedientes no se ajusta a la realidad).

¿A quien le interesa falsificar los datos de nuestros hijos?

Puede interesarle a cualquiera de los implicados en la cadena de intermediarios que nos lleva hasta nuestros hijos y que, en mayor o menor medida, sacan algún beneficio económico. Según el país y las circunstancias, falsificando los datos de un menor, se pueden salvar obstáculos burocráticos, agilizar el proceso, o convertir a un niño difícil de colocar en más apetecible para los adoptantes. Algunos adoptantes no se atreverían a adoptar a un niño mayor, pero con un par de anos menos, tal vez se lo pensarían. Otros preferirían adoptar a un niño huérfano. Discutible moralmente, pero real en el mundo de la adopción.

En Etiopía, un niño abandonado y sin familia conocida, tras permanecer tres meses en un orfanato, estatal o privado, podrá ser entregado por éste para ser adoptado. Para que un niño con padre y/o madre vivos sea declarado adoptable debe existir un documento de renuncia firmado por los mismos.

Responsabilidades

En un proceso tan complejo como la adopción, es difícil encontrar un “responsable”. En algunos casos tal vez no existe la voluntad de falsificar los datos, simplemente se registran o transcriben datos sin comprobarlos.
Al adoptar a través de un facilitador, es deber de los adoptantes asegurarse de la fiabilidad e integridad de esa persona.
Si adoptamos a través de una ECAI suponemos que nos ofrece todas las garantías necesarias. Al fin y al cabo, han sido autorizados por ambos países y son sometidos a controles y auditorias periódicos. Además las “autoridades” nos aconsejan adoptar a través de ECAIs. Sin embargo, cada vez se conocen mas “irregularidades” de diferente gravedad, en adopciones realizadas con ECAI. ¿Cómo puede una organización cuyo objetivo es “el interés superior del menor” poner tan poco celo en su trabajo? ¿Será por falta de medios? ¿Entidades sin animo de lucro?
Tomando como ejemplo los costes legales de la adopción en Etiopía, unos 2750 birr (1 Euro=10 birrs) y comparando la cifra con lo que cobra una ECAI por los mismos servicios en el país, las cuentas no salen. Redondear y multiplicar por dos, aun así, seguirmos muy lejos de la cifra que nos hacen pagar.

Que unos profesionales se ganen la vida como intermediarios en procesos adoptivos no es criticable. Que demuestren tan poco interés en los orígenes y las historias de nuestros hijos es imperdonable. Evidentemente hay agencias que funcionan bien, como hay facilitadores que funcionan bien en los países donde se puede adoptar por protocolo público. Pero el que surjan “irregularidades” en procesos adoptivos realizados por ECAI no deja de ser una paradoja.

Los derechos de la infancia, el Convenio de la Haya y todos los organismos relacionados con la protección de la infancia insisten en el derecho de los menores a conocer su historia, considerándolo un paso fundamental para que pueda construir su identidad. Esto vale si hablamos de “irregularidades” que tienen que ver con la identidad del menor y suponiendo siempre, que el menor sea adoptable. Las ECAIs insisten en que trabajan teniendo siempre como objetivo “el bien superior del menor” ¿Cómo pueden cumplir con su obligación si no comprueban los datos de los menores? ¿Qué personal tienen contratado para encontrar a los niños requeridos por sus clientes? ¿Cómo se aseguran de la integridad de esos facilitadores?

Las ECAIs no pueden pasar por alto el comprobar los orígenes y la veracidad de la historia de los menores que les llegan. Ni pueden pretender que sean las familias las que se ocupen de controlar los datos de sus hijos. Y si es así, digamos que los derechos de los niños, no son para las ECAIS una prioridad…

“Que Dios te bendiga…”

Clasificado bajo: Uncategorized — Beatriz S.R. a las 1:19 am el Domingo, Noviembre 19, 2006

Por STEFANIE

Supongo que, como a muchos de vosotros, al saber que mi hija es adoptada, tanto conocidos como extraños me alaban por mi buena obra. Lo han llamado “algo noble”, “algo valiente”, “obra de caridad”. Y yo, como vosotros, sé que no es así. Ni soy un alma caritativa ni mi hija es una buena obra. Así que, con mejor o peor humor, de forma más o menos explícita, lo niego e intento explicar mi punto de vista. Al principio, lo hacía con mucho énfasis. Ahora, a medida que pasa el tiempo, de forma más mecánica, pero no dejo de hacerlo.

Pero… existe una excepción. Una tremenda excepción. Se produce cuando algún inmigrante africano me para y me pregunta. Y hasta ahora, siempre han acabado diciendo “que Dios te bendiga”. Y no, no soy capaz de contestar nada. Ni que no soy creyente, ni que no es una obra de caridad, ni nada de nada. Me cuesta demasiado desbloquear el nudo que se me hace en la garganta y que me impide hasta decirles “adiós” con un mínimo de dignidad. O, en ocasiones, y aunque no haya dejado nunca de ser no creyente, desearles que Dios les bendiga a ellos también.

Hijos del corazón (I)

Clasificado bajo: Uncategorized — Beatriz S.R. a las 7:41 pm el Domingo, Noviembre 12, 2006

Por Micaela
A propósito de la emisión del primer capítulo de esta serie en TVE 1

A mi me gustó mucho… Primero de todo mi felicitación a los responsables-educadores del orfanato de Etiopia por la forma de orientar, ayudar, apoyar, querer…a los niños. De esta misma historia destacar la total indefesión y desesperanza que se refleja en los ojos –preciosos ojos– de los hermanos etíopes al escuchar la carta de sus futuros padres y mirar su foto… la mano del educador que acaricia la cabeza abatida del hermano… Esto nos deberia hacer reflexionar de lo que supone la pérdida de lo único que tienes, de los miedos, incertidumbres que deben acechar a nuestros niños… aunque la mayoria no lo pueda explicar a nadie.

Me hizo gracia el comentario de los niños en la reunión de preparación para la partida, cuando les preguntaron qué pensaban de sus futuros padres: “tienen los ojos pequeños”. No los encontraban muy guapos que digamos, pero poco a poco con la ayuda de los adultos van aceptando su destino y miran con curiosidad el mapa del país a donde irán a vivir. Espero que sean felices, ¿qué pensarán ahora al verse?

Otro detalle que me ha hecho pensar es la reacción de la mamá de la niña que viene de China, con 14 meses y tamaño de 6. Seguro que ella conocia el peso y medidas de su hija, y seguro que sabía que tenia retraso psicomotor. Pero es al oir el diagnostico de la doctora cuando se viene abajo. O cuando lo acepta como una realidad. Me sorprendió que la madre no estuviera más mentalizada (todos sabemos que nuestros niños están por debajo de la media en peso y desarrollo) y también la total empatia de la doctora que casi se pone a llorar con la madre.

Encontré muy positivo que salían muchos padres colaborando: el papá de la niña chinita con la rehabilitación, el de los 5 hijos con los deberes de las mayores, biberones de pequeños…Y sobre todo, me gustó que el programa trasmitia los sentimientos de los padres, desde los inicios en la charla informativa con la mirada preocupada de Cati, su conversación con Francisco donde expone sus dudas y la respuesta positiva de él; la mirada y remirada de la foto de asignación de los papas de los niños etiopes; y la vida del dia a dia de un matrimonio con los niños ya en casa. Creo que el programa puede ayudar a la sociedad a entender que la mayoria de la gente que se mete en esta aventura no es por frivolidad, que hay un largo camino, con dudas y miedos, pero que lo que vale es el deseo de tener un hijo, criarlo y acompañarlo en su desarrollo, afrontando y aceptando lo que nos pueda venir.

Un recuerdo para la familia vasca con la niña de acogida de Togo. Me parece muy positivo el trabajo de la entidad y de agradecer la colaboración del hospital vasco.

Esperemos a ver los siguientes capítulos, ojalá sigan en la misma línea…

Mañana en televisión

Clasificado bajo: Uncategorized — Beatriz S.R. a las 12:08 am el Viernes, Noviembre 10, 2006

Mañana viernes día 10 de noviembre tenemos programa adoptivo doble en televisión:
- 22.55 h. CUATRO: “Supernanny acude a casa de Lucía, madre de una niña china de 3 años, para enseñarle a reforzar su autoridad ante la pequeña”. (ugh!)
- 00.10 h.: TVE-1: Hijos del Corazón. Primer capítulo de una serie dedicada a historias de adopción.
Pues ya el lunes comentamos, ¿no?
¡Buen fin de semana!

El lado oscuro de la adopción…

Clasificado bajo: Uncategorized — Beatriz S.R. a las 8:15 pm el Sábado, Noviembre 4, 2006

Me llega tras el desayuno un mensaje de una amiga, de ésas que los duendes del ciberespacio te ponen de vez en cuando en el camino a modo de regalo, y las casualidades, los emilios privados y con los meses hasta algún cafelito consiguen que puedas conservar e incorporar a esa lista que atesoramos con dedicación y esmero de los amigos que merecen la pena.

Mi amiga cuenta que va a dejar de participar en un foro de adopción del que ha sido asidua durante años. ¿Sus argumentos? No se siente motivada para participar en un espacio en el que temas esenciales de la adopción como la ética –o la falta de ética– de quienes intervienen en los procesos parecen ser un tabú. Cuando alguna familia comparte en las listas una experiencia negativa con alguno de esos desaprensivos que ven la adopción como la gallina de los huevos de oro, la respuesta suele ser bastante fría. “Podemos pasarnos semanas hablando sobre una anecdota y no nos interesa conocer por qué una de ‘nuestras’ hijas casi muere de hambre en una casa-cuna española”, argumenta mi amiga. “Ni siquiera saber cómo se encuentra, cómo se esta recuperando”.

No nos gusta hablar de ello, pero en la adopción internacional existe un lado oscuro. Para algunos, el incremento anual de las solicitudes de adopción suponen un mayor mercado al que satisfacer. Desgraciadamente, no siempre son personas con escrúpulos. Para cualquiera que lleve el tiempo suficiente en esto de la adopción, es indiscutible que un porcentaje pequeño –pero creciente– de los procesos violan derechos fundamentales. Entiendo que no sea un tema al que el colectivo de padres quiera dar publicidad en la sociedad, porque bien sabemos que después la opinión pública piensa que somos todos como Madonna. No entiendo, en cambio, que en los foros de familias no sea una cuestión de máxima preocupación.

Sabemos que en Kazajastan, Nepal, Rusia, algunos países africanos, etc. están ocurriendo cosas inadmisibles, ¿por qué las familias no exigen que se investigue y se pongan los mecanismos necesarios para evitarlos? No lo entiendo. Lo único que se me ocurre es que las familias pensemos que de ese modo protegemos a las adopciones en esos lugares que sí presentan todas las garantías y a los niños que necesitan realmente una familia. Pero es un error, un terrible error.

En primer lugar, el fin no puede justificar los medios cuando estos medios tienen nombres y apellidos, son niños y se está traficando con ellos. Este argumento debería bastar de por sí pero es que además, lejos de proteger el futuro de las adopciones, estamos permitiendo que las mafias se extiendan, y que lo que hoy es un túmor, mañana sea una metástasis que acabe con la adopción – o lo que es lo mismo con la posiblidad de que unos niños que necesitan una familia la encuentren–.

Afortunadamente, las asociaciones de familias tienen un discurso claro y cada vez más contundente sobre el tema. Esperemos que su presión convenza a la administración de la necesidad de tomar cartas en el asunto, investigar los gravísimos indicios de irregularidades de los que tienen conocimiento y tomar medidas para garantizar todos los procesos de adopción).

« Página anteriorSiguiente página »