La aventura continúa

Postadopción Blog. Nadie sabe más que todos juntos.

Con el coraz

Filed under: Uncategorized — Beatriz San Román a las 2:42 pm el Sábado, enero 16, 2010

Llevaba tres dí­as con el estómago en un puño, pero ayer finalmente eché hasta la última papilla. Creo que fueron las declaraciones del obispo Munilla diciendo que lo ocurrido en Haití­ no era tan grave como la miseria moral de los españoles las que colmaron el vaso. Ya sé que después las ha matizado, y conozco la iglesia lo suficiente para entender aunque no la comparta la lógica detrás de una comparación tan desafortunada que suena a exabrupto, pero eso no quita que esas meteduras de pata sean, para algunos como yo, un golpe que duele en la misma boca del estómago.
La preocupación por las personas queridas que viven allí, la imposibilidad de contactar por teléfono, las noticias sobre ellas que llegan con cuentagotas, las que no se sabe cuándo ni cómo llegarán. Duele. En lo más hondo.
Y, de otra parte, explicarle a mi hija lo que ha pasado y lo que está pasando, sin someterla a ese aluvión de imágenes escabrosas que yo misma me siento incapaz de asimilar (los adultos de la casa nos informamos por los diarios, la radio e internet; los informativos televisados han quedado vetados). Preguntarse por dónde andará su cabecita o qué le habrán dicho en el cole. Escuchar lo que dice (y lo que no dice) y encontrar respuestas adecuadas.
Algunas personas me han preguntado sobre dónde es mejor hacer un donativo y a quién. Aunque suelo ser más partidaria de las pequeñas entidades autogestionadas con pocos gastos de infraestructura interna y buen conocimiento del terreno, en este caso me decanto por la Cruz Roja, que tiene un cómodo sistema para donativos online, por varios motivos:
– Son de las pocas organizaciones que están pudiendo llegar al terreno de forma inmediata. Sin fuel para repostar, sin torre de control en el aeropuerto, con las comunicaciones terrestres destrozadas, hace falta más que buenas intenciones para que la ayuda llegue a destino.
-Aunque son conscientes de que ésta es posiblemente la catástrofe reciente más complicada de gestionar a la que se han enfrentado, tienen experiencia en situaciones de este tipo. Conocen las prioridades, los riesgos, lo que funciona y lo que no en una situación tan extraordinaria. Y eso, en estos momentos, es clave.

Una advertencia: es importante no dar los datos personales (y más si lo que piden son los de la VISA) a entidades no conocidas. El FBI advirtió ayer que han aparecido más de 400 webs sobre el terremoto. Muchas de ellas piden donativos para Haití­, y se teme que una parte de ellas sean fraudulentas.

Apadrinamientos:

Filed under: Uncategorized — Beatriz San Román a las 1:53 am el Domingo, diciembre 6, 2009

Por Stefanie Milla

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Hace mucho tiempo, alguien me preguntó por qué no se hacían apadrinamientos en Mediterránea, algo muy habitual en otras ONGs. Las
razones eran muchas. Por un lado, como organización de voluntarios que
es, Mediterránea no tiene el personal para ocuparse de hacer fotos,
gestionar cartas o similar que requiere el seguimiento individual de
tantos niños. Por otro, pensamos, no era factible “discriminar” a unos
niños de otros. ¿Cómo se podían seleccionar a unos sí y a otros no?

Sin embargo, ahora estamos proponiendo apadrinar a unos niños: 22 en
la escuela Abugida y 10 en la escuela Birhan, aunque pronto se sumarán
más. ¿La razón? Ha sido la vida quien los ha seleccionado a ellos.
Porque son los niños más desprotegidos de nuestras escuelas.

Niños cuyos padres están enfermos, o que están al cuidado de una
abuela, aunque esa abuela sólo tenga una pensión de menos de 5 euros
al mes. Niños de los que se hacen cargo sus hermanos mayores, aunque
estos solo tengan 17 años y se hayan convertido en involuntarios
cabezas de familia cuando sus padres se han muerto o los han dejado.
Niños que están acogidos por una mujer que les quiere con todo el
alma, pero que tiene otros cuatro niños más y cuyo marido no entiende
por qué tiene que dar de comer a otra boca, cuando apenas les llega a
ellos.
Niños a cargo de un padre enfermo de sida que no ha dejado de acudir
al trabajo ni un solo día y que les saca adelante de forma ejemplar,
pero que sabe que puede tener los días contados.
Niños que son criados por madres enfermas de VIH, contagiadas por un
marido que se lo transmitió y que ya ha fallecido.

Son niños con circunstancias especialmente difíciles en una situación
ya difícil de por sí, pues no olvidemos que los alumnos de nuestras
escuelas están escogidos entre los más humildes, los más
desfavorecidos.

Son niños que necesitan algo más, y que sí son diferentes para lo
malo, han de serlo también para recibir una ayuda extra. Porque se lo
merecen, porque se merecen esa oportunidad.

Porque ni ellos ni nadie se merece vivir en la pobreza extrema, ni ser
un niño mendigo en la calle.

Porque sus padres se merecen saber que, aunque les pase algo, aunque
estén enfermos, sus hijos van a estar cuidados.

Yo no soy imparcial. Para nada. Conozco a muchos de esos niños.
Conozco a muchos de esos padres. Y tengo grabada a fuego a la madre de
una de ellas. Le juré que le ayudaríamos cuando supimos que ella
estaba enferma, muy enferma. Y me siento orgullosa de Mediterránea, y
de que realmente vayamos a ayudarla. Porque, por desgracia, no tengo,
ni Mediterránea tiene, esa varita mágica que pudiera curarla (¡ojalá!)
pero sí le podemos asegurar que sus hijos van a estar bien. Por eso he
apadrinado, por eso espero que haya más padrinos.

Yo tengo la suerte de que, si me pasara algo, no dejaría a mi hija
indefensa. Y sólo quiero que esos padres sepan que en su caso será
igual.


Más información: Blog de Mediterránea
Contacto: apadrinamediterranea@ gmail.com (sin espacio después de @)

Pensando en el ying y el yang en un d

Filed under: Uncategorized — Beatriz San Román a las 10:45 am el Lunes, noviembre 16, 2009

Por Stefanie Milla

Hoy he tenido un día perfecto con mi hija. Hemos jugado, nos hemos hecho cosquillas, hemos dejado que el tiempo se nos escurriera entre las manos, se ha abrazado a mí, me ha pedido y me ha dado mil besos, se ha acurrucado y dejado mecer en mis brazos… Ha sido un día precioso en la inmensidad de sus detalles, en el que, simplemente, todo parecía estar en su sitio. Un día dedicado a querernos, nada más. Sin rutinas, sin obligaciones. “¿Vamos al parque?”, le dije. “No, quiero estar en casa. Contigo”. Sólo quería eso: estar conmigo. Y nada más decirme eso, me dijo, “¡vamos a la cama a hacernos cosquillas!”. Tiradas, riendo, me decía que se quitaba mis besos mientras hacía como si se limpiara la cara. “¿Qué vas a hacer ahora”, me retaba. “¡Tendré que darte mil besos más!”. Y se reía y reía, con ese abandono y esa forma de reírse con todo el ser que tienen los niños de tres años.

Y ha sido precisamente hoy, cuando se ha dormido la siesta entre mis brazos (porque quería rendirse al sueño entre mis brazos “como cuando era pequeña”, me dijo), cuando la he mirado, con ese abandono del sueño de los niños, el día en que he pensado en cuánto se parece a su madre etíope. Tiene el mismo pelo, sus ojos, la boca, la nariz fina y chata. Ha sido otra parte bonita de un día bonito: saber que sé a quién se parece. Reconocer sus rasgos, como yo me reconozco en los de mi abuela y los de mi padre. Saber que ella tendrá en quién reconocerse, con quién buscar parecidos.

A menudo me repiten la “suerte” que tiene mi hija por ser adoptada. Otras me dicen que la suerte la tuve yo (y no puedo estar más de acuerdo). Y, en ocasiones, me dicen que qué “bonita” es la adopción.

Yo no creo que sea “bonito”. Tiene, como todo en la vida, partes buenas y partes malas. Para mí, la mayoría son muy buenas. Pero, ¿y para ella? ¿Quién soy yo para juzgar cómo será para ella? Confío en que haya ganado muchas cosas. Desde luego, me voy a partir el alma porque gane muchísimas. Pero también ha perdido. Ha perdido una madre, una familia que se parece a ella, un país, una cultura en la que no es extraña, en la que nadie cuestionaría su pertenencia. Ying y yang, dulce y salado, bueno y malo, luz y oscuridad: todo tiene varias facetas. Yo espero con todo mi corazón que para ella el balance tenga más luz que oscuridad, que tire más a lo positivo que a lo negativo, pero también creo que habrá momentos en que su adopción le duela. Y que aunque me quiera muchísimo, echará de menos a la madre que no ha conocido. Y pensará en ella, y le dolerá tenerla lejos. Creo que es compatible, del mismo modo que es compatible querer mucho a un padre – y también a la madre. El amor crece: no es finito, no se acaba. Es más: creo que cuanto más amor se tiene, más se produce.

Yo no podré ponerme en su lugar. No quiero pensar que puedo entender cómo se va a sentir por haber sufrido un abandono ni qué se siente al ver que no te pareces a tu familia porque, sencillamente, no lo sé. Puedo imaginarlo, puedo comprender, pero lo único que podré hacer es escuchar, escuchar y escuchar. Y respetar lo que siente, aunque me duela. Y, lo que es muchísimo peor, aunque le duela a ella. Pero para eso soy su madre: para la bueno y para lo malo, para siempre jamás. Sobre todo, cuando nos duela.

Comprar La aventura… desde fuera de Espa

Filed under: Uncategorized — Beatriz San Román a las 3:24 pm el Viernes, marzo 6, 2009

Algunos amigos de otros países nos pedían comprar el libro de La aventura de convertirse en familia en papel. Los precios de Correos para los envíos son tan altos que cuesta más el transporte que el libro en sí, por lo que en casi todos los casos habíamos desistido.

Ahora, gracias a la ayuda de Vanesa, el libro se va a distribuir también internacionalmente a través de Readontime. Si vives fuera de España y quieres leer el libro en papel en lugar de en la pantalla, puedes comprarlo en este enlace:
Buy it!

Pa' fuera Telara

Filed under: Uncategorized — Beatriz San Román a las 10:46 pm el Sábado, agosto 16, 2008

Para variar, hoy va un video musical de los de levantar el ánimo:

Estábamos oyendo esta canción mientras mi hija dibujaba y yo trataba de acabar un artículo y, de pronto, justo después del momento en que la letra dice “hoy vas a mirar p’alante, que p’atrás ya te dolió bastante”, levanta la cabeza y dice a media voz, “eso es lo que tengo que hacer yo”. Y antes de que se me ocurriera que decir, ella ya estaba a lo suyo, coloreando su dibujo. 

¡Olé por Bebe, por su canción y por el momento tan guapo que me ha regalado!

La decisi

Filed under: Adop. Internacional,Adopcion interracial,adopcion-y-etica,ECAIs,Reflexiones al sol,Uncategorized — Beatriz San Román a las 1:40 pm el Domingo, junio 1, 2008

Por Mariana.

Ya son varias las veces que me han hablado de los comentarios de psicólogas y trabajadoras sociales de algunas ECAIS, con respecto a las “decisiones” de las madres biológicas de nuestros hijos etíopes. Comentarios que surgen en respuesta al interés de algunas familias adoptivas en conocer sobre dichas familias biológicas. Las profesionales de estas ECAIS les dicen que “las madres biológicas tomaron su decisión en su día, y que no tienen que pensar mas en ellas” .
Me gustaría abrir una reflexión sobre las decisiones de las madres biológicas de nuestros hijos etíopes (extrapolable a muchos otros países del Tercer Mundo donde hay adopción internacional y miseria).

Sus no-decisiones
Decisiones… ¿Realmente las madres de nuestros hijos etíopes toman sus propias decisiones, toman alguna decisión en su vida? Esta palabra se me antoja tan prepotente, ignorante y equivocada en boca de supuestos profesionales de nuestro primer mundo.
Si cronológicamente hiciésemos un listado de las NO-decisiones que toman las mujeres etíopes a lo largo de su vida, nos encontraríamos con que:

– Una mujer etíope no decide ser explotada desde su más tierna infancia, siendo la última en comer en su hogar y trabajando como un animal de carga.

– Una mujer etíope no decide ser mutilada. En Etiopía entre el 80 y el 90 % de las niñas son sometidas a diversas mutilaciones. La tasa de mortalidad materna alcanza altas cuotas debido a las complicaciones en los partos relacionadas con la mutilación.

– Una mujer etíope no decide dejar la escuela ni su hogar para contraer un matrimonio temprano en contra de su voluntad, lo que compromete su derecho a la educación, el pleno desarrollo de su personalidad, sus habilidades y su capacidad física y mental. Cuando sobreviene un embarazo, compromete también su salud y, en ocasiones, su vida. La mayoría de las adolescentes que contraen matrimonio a edad temprana son presionadas para tener hijos antes de haber alcanzado la madurez fisiológica, lo que redunda gravemente en términos de morbilidad y mortalidad materna.

– Una mujer etíope no decide el numero de hijos que quiere tener (7 como media) .

– Una mujer etíope no elige como parir. Las mujeres niñas casadas a temprana edad tienen partos horribles, que causan desgarros muy importantes. Se calcula que más de 150 mil mujeres padecen fistulas en Etiopía. Y cada año se suman diez mil nuevos casos. Mujeres que están siempre acompañadas de un olor a orines y heces, ya que no controlan sus esfínteres, lo que la gente en Etiopía asocia con una maldición. Como consecuencia, las jóvenes son estigmatizadas y rechazadas en sus comunidades, por lo que muchas terminan suicidándose o mendigando en las calles con sus niños. Y muchos partos acaban con la muerte del niño.

– Una mujer etíope no decide ser maltratada (el 84% de las mujeres etíopes han sufrido o sufren maltrato en el seno de su hogar).

– Una mujer etíope no decide ser violada ni abusada sexualmente por su pareja. Un 59 por ciento de las mujeres son objeto de violencia sexual en su hogar, de acuerdo de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Después de saber todo esto, ¿podemos decir que las madres etíopes de nuestros hijos deciden su entrega, deciden sobre algo? A ver si va a ser la primera decisión que toman en su vida y va a ser precisamente ésta.

Desgraciadamente la adopción internacional, que en principio es positiva, se esta convirtiendo en algo éticamente discutible, discutible desde varios puntos de vista debido a las diversas actuaciones de las entidades, personas y organismos que participan en ella.

¿Cómo no ser solidarios?
A veces he leído en los foros, “yo no pienso en la madre de mi hijo”, “No confundamos adopción con caridad”, “No quiero saber de la familia biológica ( por x causas)”.

¡Que fácil es pronunciar frases como esas cuando no se conoce la realidad de las madres etíopes! ¿Adopción y caridad?. ”Yo no adopto para hacer caridad, adopto porque quiero ser padre y madre…”. Pero no adoptamos en Noruega ni en Islandia, adoptamos en países económicamente muy desfavorecidos. Completamente de acuerdo en no confundir adopción con caridad. Pero la cosa tiene mas matices, no es todo blanco y negro.

Quizás para empezar sería positivo dejar de usar la palabra caridad, y sustituirla por solidaridad. No solidaridad hacia nuestros hijos, sino solidaridad hacia la situación de la inmensa mayoría de familias biológicas de nuestros hijos. Solidaridad y respeto. En la mayoría de los casos, si no tuviesen vidas tan difíciles y desesperadas, no darían a sus hijos en adopción, así que nos guste o no hay un factor predominantemente económico por medio. Y solidaridad y respeto hacia el país de origen de nuestros hijos.

Norte-Sur, ¡cuantas diferencias! ¿Cuál es el futuro, ya presente? ¿Madres del tercer mundo donantes de hijos? ¿Hombres y mujeres del primer mundo receptores de ellos? ¿Se podría considerar una expoliación más de los países pobres?

Adopción y solidaridad, ¡cómo no van a estar mezcladas, si estamos en mundos tan distintos! Pero la solidaridad ya digo que no es hacia nuestros hijos, sino hacia sus familias biológicas. Y hacia familias como ellas. Y hacia los niños que no han decidido tampoco nacer en uno de los países a la cola del desarrollo, y por ello morir tempranamente o sufrir enfermedades aquí erradicadas con las vacunas y la atención medica…

La creación de “huérfanos”
Empezamos en la adopción pensando que hay muchísimos niños huérfanos que necesitan una familia…pero eso no es exactamente así. Los niños en los orfanatos que pueden salir en adopción son un pequeño número. El aumento de demanda -la demanda excesiva- y la falta de control corrompen el proceso y crean “huérfanos” para nosotros, niños que sin la adopción internacional podrían seguir viviendo con sus familias. Niños que al testarlos para el VIH si salen positivos nadie sabe con seguridad a dónde van a parar. Estos niños podían haber seguido viviendo con sus familias…

Y muchos acaban la adopción yendo a buscar a sus hijos a Etiopía, y deseando que pasen los días para volver, sin querer saber nada o casi nada mas del país de sus hijos. “Para que, si ya son españoles”, dicen . Para algunos da igual que sea Etiopía, Colombia, China o cualquier otro país. Sólo son sitios proveedores de niños. Del niño objeto de deseo.

¿Podemos considerar a las madres etíopes de nuestros hijos meros recipientes que algún día llevaron a nuestros hijos en su seno y quedarnos con la conciencia tranquila? ¿Podemos considerar que ellas “decidieron “ dar a sus hijos en adopción como aquel que realmente decide algo con objetividad, como si no hubiesen sufrido para llegar a eso, como si fuesen libres de decidir? La adopción internacional merece una reflexión mucho más profunda: esos “bomboncitos” o “chocolatitos” han crecido en un vientre, han estado con sus madres, las han querido y han sido queridos, y sus madres los seguirán queriendo siempre, porque las madres etíopes no son menos madres que nosotras.

Por supuesto que hay madres irresponsables, madres que no quieren a sus hijos, madres maltratadoras, y esas haberlas las hay en todas partes. Pero con vidas tan terribles ¿hasta qué punto podemos decir que una madre etíope elige dar en adopción a su hijo, que lo decide con total independencia de criterio?

La usurpación de su historia
No entiendo la postura de numerosas ECAIS, poniendo trabas o estando en contra de la búsqueda de la familia biológica. Y menos entiendo que falseen la historia de nuestros hijos en numerosas ocasiones, negándoles así la existencia de su familia biológica. O que no les den a las familias adoptivas los papeles de sus hijos que les corresponden por derecho que es el derecho del niño a conocer su propia historia. ¿Nos gustaría a nosotros que nos borrasen de un plumazo nuestro pasado, nuestros orígenes, nuestra historia?

En nuestro país se ha firmado el convenio de La Haya, nos creemos civilizados, tolerantes y amplios de miras, se trabaja “por el bien del menor”… pero muchísimas veces se niega el derecho del niño adoptado internacionalmente a su propia historia, ya sea falseándola directamente como antes dije (con lo que vulneramos el tratado de los derechos del niño e incurrimos en ilegalidades, porque ¿qué validez tienen los juicios basados en historias falsas?), ya sea negándoles un poco de información a las familias biológicas, algo que tendría que ser totalmente comprensible desde el punto de vista humano. Muchísimas de estas familias están desesperadas por saber solo si sus hijos están bien. Y muchas veces se hace que el niño o niña “nazca” el día que nos conoce…

La adopción internacional en España -masiva y descontrolada- hará que en unos años haya muchísimos niños adoptados que nos harán muchísimas preguntas. Podemos esconder la cabeza bajo la arena, creernos a pies puntilla los informes “oficiales” en cuanto a los orígenes, decir que no somos nadie para buscar, que cuando nuestros hijos sean mayores de edad ya lo harán ellos (el promedio de vida en Etiopía es de 48 años, ¿quién de la familia biológica quedara vivo para entonces?), que la familia biológica no importa…

Pero también, si decidimos buscar, hemos de saber que nos encontraremos en la mayoría de los casos con historias terriblemente duras, que nos van a crear problemas de conciencia y con las que lógicamente, si somos sensibles, vamos a crearnos un compromiso moral.

Así que como conclusión yo diría que aquí las únicas que deciden, y deciden decir frases gloriosamente penosas desde el punto de vista humano y de conocimiento, son esas trabajadoras de esas ECAIS, a las que quizás mas les valdría darse una vuelta por Etiopía. Aunque solo sea para adquirir un mayor conocimiento de causa a la hora de hablar de seres humanos…

Primera parte del libro Adopci

Filed under: Uncategorized — Beatriz San Román a las 11:23 am el Viernes, mayo 16, 2008

Seguimos sin rematar la renovación de la web, ¡pero ya estamos más cerca!

De momento, gracias a los de la editorial que son más majos que las pesetas, se puede leer online la primera parte del libro Adopción y escuela: Guía para educadores y familias. Hay que ponerse sobre la imagen y clickar para ampliar.

Dónde comprar el libro

Uno, dos, probando…

Filed under: Uncategorized — Beatriz San Román a las 12:41 am el Viernes, mayo 16, 2008

Algo ha fallado…
Volveremos a intentarlo…

El carnet gen

Filed under: abandono,Adop. Internacional,Adopcion interracial,adopcion-y-etica,dolor,Reflexiones al sol,Uncategorized — Beatriz San Román a las 3:30 pm el Jueves, abril 24, 2008

¿Carné genético para familias adoptivas? La presentación de este producto nos ha dejado a muchos con la boca abierta.

Resulta que ADECOP (la federación de ECAIS) y los laboratorios Lorgen han llegado a un acuerdo para comercializar un servicio dirigido especialmente al colectivo de familias adoptivas. O dicho de otra manera, para intentar convencernos de que necesitamos pagarles a ellos 495 euros del ala. Por este inmódico precio, nos ofrecen unas pruebas de ADN que certifiquen que nuestros hijos son nuestros hijos.

Sólo a un prodigio de los negocios amante de la serie C.S.I. se le podrí­a haber ocurrido venderlo como “la respuesta a una necesidad social”. Se nos dice que, en caso de accidente, contaremos con un documento que certifique que nuestros hijos son nuestros hijos.

Seamos serios: accidentes hay muchos, y algunos de ellos son mortales, cierto. Pero son absolutamente excepcionales aquellos en los que la policí­a recurre a hacer pruebas de ADN para saber quién era el fallecido. Primero están los documentos que pudiera portar, la identificación por parte de familiares, las huellas digitales, las radiografías dentales… Sólo en aquellos casos en que el cuerpo está tan deteriorado que lo anterior no es posible, se recurre a la genética.

Por un momento, pongámonos en el macabro supuesto de que nuestro hijo fuera uno de esos casos excepcionales y que muriera en un incendio y su cadáver quedara calcinado. Un simple pelo del cepillo con el que se peina servirí­a para certificar su identidad. Aunque si el tema nos obsesiona, siempre podemos cortarle una uña y guardarla en lugar seguro por si un dí­a ocurre una desgracia. No me imagino a ningún juez discutiendo la validez de esa prueba para recuperar el cadáver de un hijo.

Los argumentos de ADECOP y los señores de LORGEN para convencernos de que es algo que necesitábamos urgentemente no tienen desperdicio. Intentan ser de lo más persuasivo. Lógico, por otra parte, pues tratan de sacarnos un buen pico y saben que no tomaremos la decisión por impulso.

“La identificación de menores adoptados ofrece a los padres adoptivos interesados seguridad jurí­dica y tranquilidad personal”, afirma Javier Valverde, el director gerente del laboratorio.

“Esto resuelve una situación de inferioridad de padres adoptivos e hijos adoptados respecto al resto de la sociedad?” apostilla Javier Góngora, el presidente de ADECOP.

“No es un problema legal, sino de conciencia”, añade el representante de ADECOP sin ni siquiera sonrojarse.

“Este carné es, en muchas ocasiones, la única posibilidad de certificar el parentesco no consanguíneo entre el menor y sus padres”. Subrayo lo de “en muchas ocasiones” porque me parece totalmente grotesco. En los últimos veinte años, sólo a través de la adopción internacional, ha habido decenas de miles de adopciones. ¡Y ni un solo caso en el que una familia haya necesitado algo así!

Apelar a nuestra conciencia para vendernos masivamente (¡anuncian que estará disponible en las farmacias!) un producto que lo más probable es que jamás lleguemos a necesitar, me parece francamente inmoral. ¿Será que ahora que las solicitudes de adopción internacional han bajado un 30% las ECAIS buscan diversificar su negocio?

13 de marzo, en Barcelona

Filed under: Uncategorized — Beatriz San Román a las 12:18 am el Jueves, marzo 6, 2008

Dentro del proyecto de investigación que coordina Diana Marre y en el que las familias estamos representadas a través de CORA, se va a celebrar una actividad titulada: “Jóvenes globales – Generaciones Globales: Diez Cosas que deseamos que nuestros padres sepan”.

El objetivo es conocer más sobre adopción internacional a través del intercambio de preguntas,
ideas, dudas, pensamientos, temores, con un grupo de jóvenes, adolescentes y niñas
nacidas en China y adoptadas en Estados Unidos. Vienen, como reza el folleto de presentación, “dispuestas a compartir su experiencia como hijas adoptivas, su vida cotidiana y la transición a la adolescencia, para ayudar a las niñas adoptadas internacionalmente a incrementar su resiliencia y una perspectiva positiva de su identidad y pertenencia en un mundo crecientemente global”.

Promete ser de lo más interesante. La cita es:
13 de marzo de 2008, 18:30 horas
en Casa Asia. Av. Diagonal 373. Barcelona

Por razones de aforo limitado, es necesario confirmar la asistencia.

Más información y boletín de inscripción

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