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Postadopción Blog

La decisión de las madres biológicas

Clasificado bajo: Adop. Internacional, Adopcion interracial, ECAIs, Reflexiones al sol, Uncategorized, adopcion-y-etica — Beatriz S.R. a las 1:40 pm el Domingo, Junio 1, 2008

Por Mariana.

Ya son varias las veces que me han hablado de los comentarios de psicólogas y trabajadoras sociales de algunas ECAIS, con respecto a las “decisiones” de las madres biológicas de nuestros hijos etíopes. Comentarios que surgen en respuesta al interés de algunas familias adoptivas en conocer sobre dichas familias biológicas. Las profesionales de estas ECAIS les dicen que “las madres biológicas tomaron su decisión en su día, y que no tienen que pensar mas en ellas” .
Me gustaría abrir una reflexión sobre las decisiones de las madres biológicas de nuestros hijos etíopes (extrapolable a muchos otros países del Tercer Mundo donde hay adopción internacional y miseria).

Sus no-decisiones
Decisiones… ¿Realmente las madres de nuestros hijos etíopes toman sus propias decisiones, toman alguna decisión en su vida? Esta palabra se me antoja tan prepotente, ignorante y equivocada en boca de supuestos profesionales de nuestro primer mundo.
Si cronológicamente hiciésemos un listado de las NO-decisiones que toman las mujeres etíopes a lo largo de su vida, nos encontraríamos con que:

Una mujer etíope no decide ser explotada desde su más tierna infancia, siendo la última en comer en su hogar y trabajando como un animal de carga.

– Una mujer etíope no decide ser mutilada. En Etiopía entre el 80 y el 90 % de las niñas son sometidas a diversas mutilaciones. La tasa de mortalidad materna alcanza altas cuotas debido a las complicaciones en los partos relacionadas con la mutilación.

– Una mujer etíope no decide dejar la escuela ni su hogar para contraer un matrimonio temprano en contra de su voluntad, lo que compromete su derecho a la educación, el pleno desarrollo de su personalidad, sus habilidades y su capacidad física y mental. Cuando sobreviene un embarazo, compromete también su salud y, en ocasiones, su vida. La mayoría de las adolescentes que contraen matrimonio a edad temprana son presionadas para tener hijos antes de haber alcanzado la madurez fisiológica, lo que redunda gravemente en términos de morbilidad y mortalidad materna.

– Una mujer etíope no decide el numero de hijos que quiere tener (7 como media) .

– Una mujer etíope no elige como parir. Las mujeres niñas casadas a temprana edad tienen partos horribles, que causan desgarros muy importantes. Se calcula que más de 150 mil mujeres padecen fistulas en Etiopía. Y cada año se suman diez mil nuevos casos. Mujeres que están siempre acompañadas de un olor a orines y heces, ya que no controlan sus esfínteres, lo que la gente en Etiopía asocia con una maldición. Como consecuencia, las jóvenes son estigmatizadas y rechazadas en sus comunidades, por lo que muchas terminan suicidándose o mendigando en las calles con sus niños. Y muchos partos acaban con la muerte del niño.

– Una mujer etíope no decide ser maltratada (el 84% de las mujeres etíopes han sufrido o sufren maltrato en el seno de su hogar).

– Una mujer etíope no decide ser violada ni abusada sexualmente por su pareja. Un 59 por ciento de las mujeres son objeto de violencia sexual en su hogar, de acuerdo de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Después de saber todo esto, ¿podemos decir que las madres etíopes de nuestros hijos deciden su entrega, deciden sobre algo? A ver si va a ser la primera decisión que toman en su vida y va a ser precisamente ésta.

Desgraciadamente la adopción internacional, que en principio es positiva, se esta convirtiendo en algo éticamente discutible, discutible desde varios puntos de vista debido a las diversas actuaciones de las entidades, personas y organismos que participan en ella.

¿Cómo no ser solidarios?
A veces he leído en los foros, “yo no pienso en la madre de mi hijo”, “No confundamos adopción con caridad”, “No quiero saber de la familia biológica ( por x causas)”.

¡Que fácil es pronunciar frases como esas cuando no se conoce la realidad de las madres etíopes! ¿Adopción y caridad?. ”Yo no adopto para hacer caridad, adopto porque quiero ser padre y madre…”. Pero no adoptamos en Noruega ni en Islandia, adoptamos en países económicamente muy desfavorecidos. Completamente de acuerdo en no confundir adopción con caridad. Pero la cosa tiene mas matices, no es todo blanco y negro.

Quizás para empezar sería positivo dejar de usar la palabra caridad, y sustituirla por solidaridad. No solidaridad hacia nuestros hijos, sino solidaridad hacia la situación de la inmensa mayoría de familias biológicas de nuestros hijos. Solidaridad y respeto. En la mayoría de los casos, si no tuviesen vidas tan difíciles y desesperadas, no darían a sus hijos en adopción, así que nos guste o no hay un factor predominantemente económico por medio. Y solidaridad y respeto hacia el país de origen de nuestros hijos.

Norte-Sur, ¡cuantas diferencias! ¿Cuál es el futuro, ya presente? ¿Madres del tercer mundo donantes de hijos? ¿Hombres y mujeres del primer mundo receptores de ellos? ¿Se podría considerar una expoliación más de los países pobres?

Adopción y solidaridad, ¡cómo no van a estar mezcladas, si estamos en mundos tan distintos! Pero la solidaridad ya digo que no es hacia nuestros hijos, sino hacia sus familias biológicas. Y hacia familias como ellas. Y hacia los niños que no han decidido tampoco nacer en uno de los países a la cola del desarrollo, y por ello morir tempranamente o sufrir enfermedades aquí erradicadas con las vacunas y la atención medica…

La creación de “huérfanos”
Empezamos en la adopción pensando que hay muchísimos niños huérfanos que necesitan una familia…pero eso no es exactamente así. Los niños en los orfanatos que pueden salir en adopción son un pequeño número. El aumento de demanda -la demanda excesiva- y la falta de control corrompen el proceso y crean “huérfanos” para nosotros, niños que sin la adopción internacional podrían seguir viviendo con sus familias. Niños que al testarlos para el VIH si salen positivos nadie sabe con seguridad a dónde van a parar. Estos niños podían haber seguido viviendo con sus familias…

Y muchos acaban la adopción yendo a buscar a sus hijos a Etiopía, y deseando que pasen los días para volver, sin querer saber nada o casi nada mas del país de sus hijos. “Para que, si ya son españoles”, dicen . Para algunos da igual que sea Etiopía, Colombia, China o cualquier otro país. Sólo son sitios proveedores de niños. Del niño objeto de deseo.

¿Podemos considerar a las madres etíopes de nuestros hijos meros recipientes que algún día llevaron a nuestros hijos en su seno y quedarnos con la conciencia tranquila? ¿Podemos considerar que ellas “decidieron “ dar a sus hijos en adopción como aquel que realmente decide algo con objetividad, como si no hubiesen sufrido para llegar a eso, como si fuesen libres de decidir? La adopción internacional merece una reflexión mucho más profunda: esos “bomboncitos” o “chocolatitos” han crecido en un vientre, han estado con sus madres, las han querido y han sido queridos, y sus madres los seguirán queriendo siempre, porque las madres etíopes no son menos madres que nosotras.

Por supuesto que hay madres irresponsables, madres que no quieren a sus hijos, madres maltratadoras, y esas haberlas las hay en todas partes. Pero con vidas tan terribles ¿hasta qué punto podemos decir que una madre etíope elige dar en adopción a su hijo, que lo decide con total independencia de criterio?

La usurpación de su historia
No entiendo la postura de numerosas ECAIS, poniendo trabas o estando en contra de la búsqueda de la familia biológica. Y menos entiendo que falseen la historia de nuestros hijos en numerosas ocasiones, negándoles así la existencia de su familia biológica. O que no les den a las familias adoptivas los papeles de sus hijos que les corresponden por derecho que es el derecho del niño a conocer su propia historia. ¿Nos gustaría a nosotros que nos borrasen de un plumazo nuestro pasado, nuestros orígenes, nuestra historia?

En nuestro país se ha firmado el convenio de La Haya, nos creemos civilizados, tolerantes y amplios de miras, se trabaja “por el bien del menor”… pero muchísimas veces se niega el derecho del niño adoptado internacionalmente a su propia historia, ya sea falseándola directamente como antes dije (con lo que vulneramos el tratado de los derechos del niño e incurrimos en ilegalidades, porque ¿qué validez tienen los juicios basados en historias falsas?), ya sea negándoles un poco de información a las familias biológicas, algo que tendría que ser totalmente comprensible desde el punto de vista humano. Muchísimas de estas familias están desesperadas por saber solo si sus hijos están bien. Y muchas veces se hace que el niño o niña “nazca” el día que nos conoce…

La adopción internacional en España -masiva y descontrolada- hará que en unos años haya muchísimos niños adoptados que nos harán muchísimas preguntas. Podemos esconder la cabeza bajo la arena, creernos a pies puntilla los informes “oficiales” en cuanto a los orígenes, decir que no somos nadie para buscar, que cuando nuestros hijos sean mayores de edad ya lo harán ellos (el promedio de vida en Etiopía es de 48 años, ¿quién de la familia biológica quedara vivo para entonces?), que la familia biológica no importa…

Pero también, si decidimos buscar, hemos de saber que nos encontraremos en la mayoría de los casos con historias terriblemente duras, que nos van a crear problemas de conciencia y con las que lógicamente, si somos sensibles, vamos a crearnos un compromiso moral.

Así que como conclusión yo diría que aquí las únicas que deciden, y deciden decir frases gloriosamente penosas desde el punto de vista humano y de conocimiento, son esas trabajadoras de esas ECAIS, a las que quizás mas les valdría darse una vuelta por Etiopía. Aunque solo sea para adquirir un mayor conocimiento de causa a la hora de hablar de seres humanos…

Primera parte del libro
Adopción y escuela: Guía para educadores y familias al fin online

Clasificado bajo: Uncategorized — Beatriz S.R. a las 11:23 am el Viernes, Mayo 16, 2008

Seguimos sin rematar la renovación de la web, ¡pero ya estamos más cerca!

De momento, gracias a los de la editorial que son más majos que las pesetas, se puede leer online la primera parte del libro Adopción y escuela: Guía para educadores y familias. Hay que ponerse sobre la imagen y clickar para ampliar.

Dónde comprar el libro

Uno, dos, probando…

Clasificado bajo: Uncategorized — Beatriz S.R. a las 12:41 am el Viernes, Mayo 16, 2008

Algo ha fallado…
Volveremos a intentarlo…

El carnet genético: estrujando la gallina de los huevos de oro

Clasificado bajo: Adop. Internacional, Adopcion interracial, Reflexiones al sol, Uncategorized, abandono, adopcion-y-etica, dolor — Beatriz S.R. a las 3:30 pm el Jueves, Abril 24, 2008

¿Carné genético para familias adoptivas? La presentación de este producto nos ha dejado a muchos con la boca abierta.

Resulta que ADECOP (la federación de ECAIS) y los laboratorios Lorgen han llegado a un acuerdo para comercializar un servicio dirigido especialmente al colectivo de familias adoptivas. O dicho de otra manera, para intentar convencernos de que necesitamos pagarles a ellos 495 euros del ala. Por este inmódico precio, nos ofrecen unas pruebas de ADN que certifiquen que nuestros hijos son nuestros hijos.

Sólo a un prodigio de los negocios amante de la serie C.S.I. se le podrí­a haber ocurrido venderlo como “la respuesta a una necesidad social”. Se nos dice que, en caso de accidente, contaremos con un documento que certifique que nuestros hijos son nuestros hijos.

Seamos serios: accidentes hay muchos, y algunos de ellos son mortales, cierto. Pero son absolutamente excepcionales aquellos en los que la policí­a recurre a hacer pruebas de ADN para saber quién era el fallecido. Primero están los documentos que pudiera portar, la identificación por parte de familiares, las huellas digitales, las radiografías dentales… Sólo en aquellos casos en que el cuerpo está tan deteriorado que lo anterior no es posible, se recurre a la genética.

Por un momento, pongámonos en el macabro supuesto de que nuestro hijo fuera uno de esos casos excepcionales y que muriera en un incendio y su cadáver quedara calcinado. Un simple pelo del cepillo con el que se peina servirí­a para certificar su identidad. Aunque si el tema nos obsesiona, siempre podemos cortarle una uña y guardarla en lugar seguro por si un dí­a ocurre una desgracia. No me imagino a ningún juez discutiendo la validez de esa prueba para recuperar el cadáver de un hijo.

Los argumentos de ADECOP y los señores de LORGEN para convencernos de que es algo que necesitábamos urgentemente no tienen desperdicio. Intentan ser de lo más persuasivo. Lógico, por otra parte, pues tratan de sacarnos un buen pico y saben que no tomaremos la decisión por impulso.

“La identificación de menores adoptados ofrece a los padres adoptivos interesados seguridad jurí­dica y tranquilidad personal”, afirma Javier Valverde, el director gerente del laboratorio.

“Esto resuelve una situación de inferioridad de padres adoptivos e hijos adoptados respecto al resto de la sociedad?” apostilla Javier Góngora, el presidente de ADECOP.

“No es un problema legal, sino de conciencia”, añade el representante de ADECOP sin ni siquiera sonrojarse.

“Este carné es, en muchas ocasiones, la única posibilidad de certificar el parentesco no consanguíneo entre el menor y sus padres”. Subrayo lo de “en muchas ocasiones” porque me parece totalmente grotesco. En los últimos veinte años, sólo a través de la adopción internacional, ha habido decenas de miles de adopciones. ¡Y ni un solo caso en el que una familia haya necesitado algo así!

Apelar a nuestra conciencia para vendernos masivamente (¡anuncian que estará disponible en las farmacias!) un producto que lo más probable es que jamás lleguemos a necesitar, me parece francamente inmoral. ¿Será que ahora que las solicitudes de adopción internacional han bajado un 30% las ECAIS buscan diversificar su negocio?

13 de marzo, en Barcelona

Clasificado bajo: Uncategorized — Beatriz S.R. a las 12:18 am el Jueves, Marzo 6, 2008

Dentro del proyecto de investigación que coordina Diana Marre y en el que las familias estamos representadas a través de CORA, se va a celebrar una actividad titulada: “Jóvenes globales – Generaciones Globales: Diez Cosas que deseamos que nuestros padres sepan”.

El objetivo es conocer más sobre adopción internacional a través del intercambio de preguntas,
ideas, dudas, pensamientos, temores, con un grupo de jóvenes, adolescentes y niñas
nacidas en China y adoptadas en Estados Unidos. Vienen, como reza el folleto de presentación, “dispuestas a compartir su experiencia como hijas adoptivas, su vida cotidiana y la transición a la adolescencia, para ayudar a las niñas adoptadas internacionalmente a incrementar su resiliencia y una perspectiva positiva de su identidad y pertenencia en un mundo crecientemente global”.

Promete ser de lo más interesante. La cita es:
13 de marzo de 2008, 18:30 horas
en Casa Asia. Av. Diagonal 373. Barcelona

Por razones de aforo limitado, es necesario confirmar la asistencia.

Más información y boletín de inscripción

Hoy en El País: La adopción tropieza en la escuela

Clasificado bajo: Uncategorized — Beatriz S.R. a las 10:17 pm el Miércoles, Marzo 5, 2008

El diario El País publica hoy un interesante artículo sobre las dificultades que nuestros hijos encuentran en su integración escolar:

Desde 1996, en que se reguló la adopción internacional, a 2006, los españoles han prohijado a más de 35.000 niños de origen extranjero. Por edad (no hay estadísticas), un alto porcentaje cursa en estos momentos alguna de las etapas de la educación obligatoria. Pero estos reyes de la casa corren suertes diversas al llegar a las aulas. “Es una lotería”, afirma Javier Múgica. En muchos casos la integración es fluida y el centro subsana la falta de base del recién llegado con refuerzos. En otros, las reticencias de algunos maestros y las peleas con otros niños desembocan en aislamiento. Al final, el niño no arranca a estudiar, los profesores se cansan y determinados alumnos se aprovechan de su baja autoestima o falta de habilidades sociales para mantenerlo a raya.

“Más del 70% de las consultas que recibimos tienen que ver con el ámbito escolar”, reconoce Lila Parrondo, responsable de Adoptantis, un servicio de orientación para padres adoptivos subvencionado en un 50% por la Comunidad Autónoma de Madrid. Por este servicio han pasado unas 180 familias. Al mismo tiempo, Adoptantis ha recabado las experiencias de otros padres adoptivos a través de una encuesta que ha recogido 160 testimonios. Los resultados arrojan este dato: el 46% de los chicos vive con dificultad el proceso de adaptación escolar. De algún modo, el sistema educativo falla.

Ver artículo completo

Ser madre no es lo que yo creía

Clasificado bajo: Uncategorized — Beatriz S.R. a las 1:13 am el Domingo, Febrero 24, 2008

Por HCI

Me encantan los niños. Por eso, siempre fantaseaba con tener un hogar lleno de críos, en el que todos éramos felices y lo pasábamos genial. Yo era una tía (en el sentido literal de la expresión) estupenda, esa que comparte con los sobrinos travesuras, risas y complicidad contra el orden establecido (léase: los padres). También era una canguro muy divertida, que cantaba, bailaba, pintaba en papelotes en el suelo y les consentía casi de todo. Perfecto, todo perfecto… hasta que
llegaron mis hijas.

¿Qué hace que mi comportamiento con un niño no sea igual durante un corto periodo de tiempo, que cuando es para TODA la vida? Y eso que me planteo, es a la vez, la respuesta a mi pregunta. Pensaba que sería una madre divertida y “guay”. Y me sorprendo a mí misma cuando me veo desde lejos regañando, echando sermones, prohibiendo cosas –hasta incluso las que antes he mencionado que hacía–, porque manchan, alborotan.

Ser madre te pone los pies en el suelo
Los niños son maravillosos pero también son cargantes, cuando son tuyos, claro. Cuando tienes
que despertarlos y no quieren, tienen que desayunar y vestirse rápido para ir al cole, y tampoco quieren. Cuando tienen que hacer los deberes y te cuesta un triunfo aún repitiendo las mismas
explicaciones mil veces. Cuando se pelean entre ellos, cuando tienen sueño o están cansados. Cuando lloran, chillan, protestan, contestan mal, comen mal, se sientan mal.

De repente, ya digo, mi tolerancia se acorta y, sin embargo, ¡son mis hijas! Debería ser al contrario, me digo, queriéndolas como las quiero con locura, tendría que ser más permisiva con ellas y menos exigente. Pero no. Porque las educo yo. Y educarlas supone ser a veces el “malo” de la película, el que marca los límites, el que se enfada, el que grita, el que dice NO. También el que acompaña y aplaude cuando va todo bien, el que comparte los buenos ratos y se divierte con ellas. Pero claro, esto último es coherente con como yo era; lo que me cuesta encajar es que yo sea dura como jamás pensé que sería.

Y no me gusta verme así, desde el otro lado. Y no estoy contenta conmigo misma. Y me siguen encantando los niños, porque me siguen sorprendiendo cada día, con su ingenuidad, su buen humor tres minutos después de una bronca, su buen corazón, sus ganas de reirse a todas horas, su cariño indiscriminado, su falta de rencores.

Ser madre
Pero todo lo bueno y todo lo bonito que tiene ser madre, ya me lo esperaba, por eso no me sorprende. Ser madre, pensándolo bien, no es ni mejor ni peor de lo que yo creía, pero eso sí, es mucho más difícil.

  • Ser madre es aprender un poquito más cada día a serlo. Analizar qué no me gusta de mí misma, para no repetirlo al dia siguiente.
  • Descubrir cosas bonitas todos los días en mis hijas, que me hagan ver menos oscuros los ratos grises.
  • Asumir que ellas tienen malos ratos, igual que yo, que todos.
  • Asumir que no seré tan divertida, tan “guay” como creía, a costa de plantearme muchos días si lo estoy haciendo bien o mal.
  • Acostarme a veces con la sensación de que puede que me haya pasado en algo. Y levantarme con buen rollo para que el día empiece bien, aunque haya dormido mal.
  • Permitir el descontrol parcial de muchas cosas. Mirar para otro lado
    y simular que no ves.
  • Y es un ejercicio de autocontrol, de paciencia y de buen humor diario. Aunque estés cansada, enfadada o preocupada. Y de saber aguantar el tipo, mientras hay rabietas al lado, o enfados, o malas caras cuando dices NO.

    Por supuesto también tiene cosas buenas y gratificantes. Aunque haya días que desee que terminen cuanto antes. Y me sienta culpable por sentirme así. Aunque haya días que no quiera ir a casa, o prefiera ir de tiendas sola, comer tranquila, ir a la peluquería tranquila, probarme ropa tranquila. Aunque eche de menos cosas tales como leer un libro que no sea sobre niños, educación, o cuentos. O ir al cine a disfrutar una película de mayores.

    Pero lo que jamás pensé es que de repente descubriera que ser madre me ha cambiado tanto, ellas me han cambiado todo tanto, que se han convertido en mi motor de vida, en mis pensamientos para todo, para planificar los días, hasta para comprar, para leer, para viajar. Ya no hay nada que no sea pensando en ellas, por y para ellas. Y eso creo que es por lo que ha cambiado mi forma de ser con los niños. Asumir la responsabilidad que supone que son tuyos, que dependen de ti, que es para todos los ratos y para siempre, crea un miedo y una sensación de responsabilidad tan fuerte que asusta.

    A veces, preferiría seguir siendo sólo tía. Y otras –la mayoría por suerte–, estoy deseando llegar a casa a tirarme al suelo a jugar con ellas, cantando y bailando por toda la casa, hasta que toca la hora de la cena… Y entonces, vuelta a empezar.

    Investigar para comprender mejor

    Clasificado bajo: Uncategorized — Beatriz S.R. a las 11:53 am el Martes, Enero 29, 2008

    Repasando los archivos del blog, me he dado cuenta de que no hay ninguno sobre el que es sin duda el proyecto de investigación sobre adopción internacional más ambicioso de todos los realizados hasta ahora en España. Empiezo el año, pues, enmendando uno de los fallos del 2007.

    En nuestro país, la adopción internacional ha crecido enormemente en las últimas décadas. Si en 1992 las adopciones realizadas por españoles en otros países eran cerca de 200, en los últimos años la cifra se viene situando por encima de los 5000. Hasta ahora, todos los estudios importantes se habían centrado en la adaptación y la salud.

    ‘La integración familiar y social de menores adoptados internacionalmente. Perspectivas interdisciplinares y comparativas’ es un proyecto financiado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología y con una duración de tres años (2007-2010). Su objetivo es estudiar la evolución de los niños y niñas adoptados para comprender los retos a los que ellos y sus familias hacen frente, tanto en el seno familiar como también en otros ámbitos, fundamentalmente en el entorno escolar. Como todo buen proyecto de investigación científica en el área de las ciencias sociales, su intención es entender mejor la realidad para saber qué aspectos podemos mejorar y qué recursos tiene la sociedad que poner en marcha.

    Dentro del marco del proyecto, el próximo viernes 8 de febrero se celebrará en Barcelona una jornada bajo el título “La adopción internacional: el allá y el aquí. Experiencias y perspectivas”. Es una jornada abierta, aunque como el aforo es pequeño se ha puesto una cuota simbólica de 15 euros. Y promete ser muy interesante. Si alguien quiere echarle un vistazo al programa o inscribirse puede encontrar toda la info en esta página.

    Adopción y escuela Y ya que estamos os cuento que, entre una mesa redonda y otra, ese día se presentará el libro Adopción y Escuela. Guía para educadores y familias. Si alguien se anima, ¡allí nos vemos!

    Nueva guía online de adopciones

    Clasificado bajo: Uncategorized — Beatriz S.R. a las 5:47 pm el Martes, Diciembre 4, 2007

    Estoy colaborando con un proyecto de Guía de la adopción gratuita online de Prisacom. Los contenidos se van escribiendo y colgando poco a poco, pero ya podéis echarle un primer vistazo en este link. Espero que os guste, que si tenéis comentarios o críticas me los hagáis llegar para intentar mejorarla, ¡y que la recomendéis por ahí! ;-)

    Mañana miércoles 5 de diciembre
    Esther Grau, psicóloga del Centro de Recursos de Infancia y Adopción,
    responderá a las preguntas de los internautas sobre temas relacionados con la adaptación y la postadopción.

    Si queréis, podéis enviar vuestras preguntas en esta página.

    De momento, “¡eso es todo, amigos!”

    La falsa disyuntiva de los educadores

    Clasificado bajo: Uncategorized — Beatriz S.R. a las 7:24 pm el Domingo, Julio 1, 2007

    Beatriz S.R.

    En el colegio de mi hija me invitaron a dar una charla al profesorado sobre la integración de los menores adoptados. Pensé que era una ocasión única para darles a los profes que tendrá en el futuro algo de información que ayude a mi hija y a otros alumnos, así que acepté el reto.

    Durante casi dos horas, me escucharon con atención y, al finalizar, me cosieron a preguntas de las que deduje que, en general:
    - los educadores están bastante pez en cuestiones como los efectos de la institucionalización o de la falta de experiencias de apego a edad tempana en el desarrollo de la personalidad y los procesos de aprendizaje.
    - que tienen muchas dudas sobre cómo afrontar la diversidad familiar y de orígenes del alumnado
    - que los maestros de adolescentes adoptados se dan cuenta de que hay retos en los que tanto ellos como los padres vamos perdidos.
    - y que agradecen la información que les ayuda a entender y a dar respuesta.

    En la tertulia posterior, una maestra de prescolar embarazada decía que no sabe cómo reaccionar ante las preguntas de los niños adoptados, que se siente atrapada por el respeto a que cada familia cuente lo que le parezca en el momento en que le parezca. “¿Qué les digo cuando me preguntan si estuvieron en la barriga de sus mamás?”.

    Me hizo recordar a una profe que contaba que al explicar la reproducción humana en clase, un niño (hijo biológico de una madre soltera que nunca le habló de su padre) se empeñó en que a veces se podía hacer un bebé sin que hubiera espermatozoides, porque su madre le había dicho que él no tenía papá. La profe contestó que no sabía por qué su madre le había dicho eso, pero que siempre, siempre, se necesitan un hombre y una mujer para concebir un bebé.

    El compromiso con el alumno del profesor está por encima del respeto a los errores de sus padres. Espero de los maestros que sean respetuosos con todas las familias, con todos los credos, etc., pero cuando se trata de enseñar, no podemos robarles información ni tergiversarla para adecuarnos a una explicación errónea que reciben en su casa.

    Si un profesor tiene un alumno menor de edad que se está descubriendo gay, y sabe que sus padres le han dicho que la homosexualidad es una degeneración y una aberración, ¿debe sostener delante del alumno la tesis de los padres como válida? Yo creo que no, que aunque sus padres se mosqueen, su deber es contestar las preguntas del alumno –y de sus compañeros– de forma honesta. Del mismo modo creo que si una niña adoptada de 5 años pregunta si ella estuvo en la barriga de su mamá, ¡el maestro no puede mentir ni dudar qué debe contestar! Ante la curiosidad de un niño que pregunta, solo cabe decir la verdad ¿no?. Y, desde luego, comentar el episodio con la familia para que puedan trabajar el tema en casa.

    P.S.: Hace mucho que no actualizaba el blog. Ando superliada escribiendo un nuevo libro, y además he tenido problemas con el acceso a internet, pero voy a tratar de irlo actualizando con más regularidad.

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