La aventura continúa

Postadopción Blog. Nadie sabe más que todos juntos.

Más sobre la adopción en Etiopía

Archivado en: ECAIs, ORIGENES, Preguntas incómodas, etica-y-adopcion, etiopia, media — Beatriz S.R. a las 3:55 pm el Miércoles, Junio 3, 2009

Learning the truth – reportaje de la CBC

Es un reportaje emitido por una televisión canadiense (pincha aquí si no se te carga). Las historias que cuentan las familias canadienses son calcaditas de las que circulan por los foros (y por las mesas de la administración que hasta ahora ha mirado para otro lado). Se muestra incluso un documento elaborado por el Ministerio etíope que lleva el tema sobre la falta de garantías. Treintaicinco (¡35!) agencias de adopción bajo sospecha. Solo se ve la primera página del listado; los números 1 y 11 son ECAIs españolas.

Cuando escribí Busco testimonios sobre irregularidades, no me imaginaba ni el volumen ni la crudeza de las respuestas. Huérfanos que en realidad no lo son. Padres que rastrean los orígenes de sus hijos y se encuentran con que todo su expediente es una mentira. “Errores” (¡cuántos errores!) a la baja en la edad de los niños, que cuando llegan resulta que no tienen 3 ó 4 años sino 6 u 8. Niños que, apenas aprenden el idioma, explican su historia, que no se parece en nada a lo que dicen sus papeles.

De distintas ecais, de distintas comunidades autónomas… Una tiene la sensación de que no es que tal o cual representante esté fallando; falla, y estrepitosamente, el sistema. ¿Hasta cuándo las ECAIs y las Comunidades Autónomas van a seguir haciendo la vista gorda? ¿Hasta cuándo van a seguir permitiendo que las familias envíen a Etiopía sus expedientes pensando que todo está bajo control, a sabiendas de que el riesgo de que se encuentren con la tragedia de descubrir que su adopción no fue limpia es cada vez más alto?

Información que duele

Archivado en: Adop. Internacional, ECAIs, Preguntas incómodas, adopcion-y-etica, dolor — Beatriz S.R. a las 12:50 pm el Sábado, Septiembre 13, 2008

Sabía a lo que me exponía al escribir sobre las denuncias de falta de garantías en la adopción internacional, pero una no puede menos que obrar (y escribir) en conciencia. Como madre adoptiva, hay determinadas informaciones sobre la adopción que se me hacen muy difíciles de digerir, y que me duelen en lo más hondo. Pero precisamente porque soy madre adoptiva, creo que es necesario que los adoptantes tengamos TODA la información, también aquella que nos repugna y nos desgarra.

Duele asumir que haya quien esté dispuesto a jugar con nuestras ilusiones y nuestros sueños (y a vulnerar derechos fundamentales) con tal de hacer negocio, pero no podemos mirar hacia otro lado cuando se denuncia esta realidad. Tenemos que asumir que Unicef, Terre des hommes, Save the Children, el Centro Internacional de Referencia para los Derechos del Niño Privado de Familia etc. no son los enemigos de los niños. Tenemos que asumir que:

- Cuando advierten que el número de solicitudes de adopción de niños pequeños y sanos es inmensamente superior al de niños adoptables no mienten ni les mueve otro interés que la defensa de los niños.

- Cuando advierten que, en los países en los que la autoridad central no tiene medios para controlar las declaraciones de adoptabilidad y sólo las visa (como ocurre en Vietnam), se están dando niños en adopción que nunca debieron salir del país –y, muchas veces, ni siquiera de su familia–, no lo hacen por fastidiar nuestro legítimo deseo de ser padres.

- Tampoco lo hacen cuando advierten que los desorbitados donativos –muchas veces encubiertos como proyectos de cooperación– sirven para tejer un entramado de “buscadores de niños”, cuando la adopción debería de ser, por encima de todo, la búsqueda de familias para los niños que de verdad la necesitan.

Creo en la necesidad de defender el derecho de todo niño a crecer en la familia en la que nació y a que, cuando ello no sea posible, se le busque una familia sustituta en su entorno. Creo también que la adopción internacional es una medida válida de protección de la infancia cuando ninguna de las dos cosas sea posible, siempre y cuando sus derechos sean completamente respetados y sus intereses colocados por encima de todo lo demás. Incluido nuestro sueño de ser padres.

Pienso que la adopción internacional tal y como la conocíamos (o creíamos conocerla) va a desaparecer en pocos años. Ya hay muchos países que están empezando a restringir la aceptación de solicitudes para niños pequeños y sin necesidades especiales. China endureció los requisitos; parece más que probable que Etiopía dejará de admitir muy pronto peticiones de monoparentales o matrimonios con menos de 2 años de casados. Otros, como Ucrania y Polonia, ya no aceptan solicitudes de adopción internacional para bebés sanos, y han pedido que se anime a las familias españolas a ser más realistas y a considerar la adopción de niños de otro perfil.

No podemos seguir alimentando el mito de que hay que promover y fomentar la adopción porque hay muchos niños en el mundo que sólo podrán ejercer su derecho a crecer en una familia a través de la adopción internacional. Los hay, es cierto, pero la mayor parte de ellos no se ajustan al perfil que solemos solicitar los adoptantes. Solo en Vietnam, las cifras oficiales hablan de decenas de miles de niños viviendo en la calle que, por sus características de edad y salud, nunca fueron considerados por el circuito de las adopciones. Es mucho más fácil (y rentable) buscar bebés que atender a pequeños de cuatro o más años en espera de que aparezca una familia que quiera adoptarlos.

En el caso de Vietnam, hay indicios de malapraxis e irregularidades gravísimas ¡ y no sólo en las adopciones tramitadas con EE.UU! El problema no es el convenio, cuyo contenido es muy similar a los firmados por Vietnam con Francia, Canadá, EE.UU. e Italia. El problema no son las agencias ni las ecais. Mientras el sistema vietnamita no tenga los recursos necesarios para hacer que los convenios se cumplan y evitar que se hagan declaraciones de adoptabilidad fraudulentas, podremos traer en adopción niños con todos los papeles “en regla”, aunque no podremos tener la seguridad de que la información que en ellos aparece no haya sido falseada.

Lo que nadie quiere oír sobre las adopciones en Vietnam

Archivado en: Adop. Internacional, Preguntas incómodas, adopcion-y-etica — Beatriz S.R. a las 4:00 pm el Domingo, Septiembre 7, 2008

Tras la firma del Convenio entre España y Vietnam sobre adopción, empiezan ahora a salir hacia Hanoi los primeros expedientes de familias españolas. Con ellos viajan las ilusiones de muchas familias que esperan encontrarse con sus futuros hijos, y a las que se ha asegurado que el Convenio garantiza una total trasparencia de los procesos, pero hay demasiadas cosas que no cuadran…

Hace pocos meses, la embajada estadounidense publicó las conclusiones de un estudio sobre el sistema vietnamita de adopciones que denuncia como los supuestos “proyectos de cooperación” y donativos que pagan los adoptantes encubren en realidad un negocio execrable: pagos a las familias biológicas (3 de cada 4 padres entrevistados afirmaron haber recibido dinero de los orfanatos a cambio de entregar a sus hijos), renuncias obtenidas bajo engaños y mentiras, personal sanitario y trabajadores sociales que cobran por niño “conseguido”… (En Las adopciones en Vietnam, bajo sospecha se puede leer un resumen en castellano).

A las familias se les ha dicho que el Convenio garantiza el control sobre las adopciones, pero su contenido es muy similar al Convenio entre EE.UU. y Vietnam. Ambos se inspiran en el Convenio de la Haya y prohiben expresamente las ganancias indebidas. El problema no está en el texto de los convenios sino en la capacidad o incapacidad del gobierno vietnamita para cumplirlos.

Se ha dicho que el problema era que las agencias estadounidenses, como son empresas privadas, cobraban cantidades desorbitadas a las familias, que son las que servían para pagar a los traficantes de niños. Resulta curioso comparar los presupuestos de las ecais españolas con los de las agencias yanquis:

- Excluídos los viajes y estancia en el país, la mayor parte de las agencias americanas venían cobrando alrededor de los 7.500 € euros (ver ejemplo)

- Las ecais españolas, ésas que teóricamente no van a entrar en pagos indebidos, cobran más de 9.000 €.

¿Nos vamos a tragar sin pestañear que las agencias americanas, además de malas, son tontas y por eso preferían pagar para obtener adoptabilidades fraudulentas en lugar de ir a esos orfanatos donde hay “tantos niños esperando una familia”?

Otro punto poco claro: Vietnam es el país con mayor índice de abortos. El aborto es allí legal y gratuito. ¿No resulta extraño que las ecais digan que la mayor parte de los niños abandonados son bebés de menos de dos años?

No nos engañemos: Vietnam no ofrece hoy ni transparencia ni garantías. Está muy bien que el Convenio las exija, pero de ahí a que se cumplan hay un abismo. En el siguiente post, ¿Dónde va el dinero de las adopciones en Vietnam?, se demuestra que las cuentas no salen.