La aventura continúa

Postadopción Blog. Nadie sabe más que todos juntos.

Filed under: legislacion,media,ORIGENES — Beatriz San Román a las 9:43 pm el Martes, octubre 14, 2008

Después de un montón de días en que los medios, sus columnistas y sus contertulios hablaban a todas horas de la crisis económica, el Gobierno catalán presenta un anteproyecto de ley ¡y ya tenemos nuevo temita para amenizar tardes y mañanas!

El anteproyecto consta de más de 100 páginas (descargar texto completo), pero casi todos los debates y tertulias se han centrado bien en la parte que hace referencia a los arreglos tras el divorcio o la separación, bien en el artículo 235-49. Lo primero parece lógico, pues es ése un tema en el que la realidad ha superado la normativa, pero ¿por qué llama tanto la atención el artículo que dice que los adoptantes deben informar a sus hijos de que son adoptados?

Pues se diría que llama la atención por todo menos por lo que debería llamarla. Resulta un tanto patético ver como programas de radio y televisión han reunido a padres, psicólogos y otros especialistas para tratar de debatir si los padres estaban o no obligados, si los 12 años era o no demasiado pronto, si era mejor o no para los niños saber que fueron adoptados… No había demasiado que debatir. Salvo algún locutor que toca de oído y que no conoce el tema a fondo, en seguida todos se manifestaban de acuerdo en que sí, en que los hijos necesitan y tienen derecho a saberlo desde pequeños, en que hoy en día la práctica totalidad de los adoptantes lo sabe y les cuentan a sus hijos desde pequeños cómo llegaron a la familia.

El verdadero debate no era ése, sino la necesidad y eficacia de una normativa así. Claro que los padres debemos ser quienes les digamos a los hijos las cosas que necesitan saber, y eso incluye la verdad sobre su historia. También les debemos explicar los riesgos del tabaco, el alcohol o las drogas, ¡pero nadie se plantea legislar sobre eso!

Sorprende un artículo corto, que recalca un deber que ya es conocido por los adoptantes (con una postura firme en sentido contrario, seguro que te deniegan la idoneidad), y que no ofrece ninguna vía de aplicación práctica. Porque no puede haberla, claro. ¿Cómo van a comprobar el cumplimiento de la ley? ¿Llamando a los adoptados a los 13 años para preguntarles si saben que lo son? ¡Eso sería una violación de la intimidad y un flaco favor a los niños!

En la Guía de adopciones, he escrito una columnita sobre este tema. Es algo larga, pero me parece que en este tema, visto lo visto, todavía nos queda mucho por hacer para aclarar y normalizar la realidad de nuestras familias.

Veremos si la ley que finalmente se apruebe sigue o no recogiendo este precepto. Si lo hace, poco habremos ganado en el respeto realde los derechos de los adoptados, pero habremos dado un paso atrás en la normalización de la adopción. Los padres, lleguen los hijos por el camino que lleguen, tenemos la patria potestad de nuestros hijos, y eso implica la obligación de proveerles de lo que necesitan para crecer sanos y equilibrados. El sentido común y la formación preadoptiva son el camino para conseguirlo, no leyes ambiguas que en nada cambian la realidad de los hogares.