La aventura continúa

Postadopción Blog. Nadie sabe más que todos juntos.

Filed under: ECAIs,vietnam — Beatriz San Román a las 5:35 pm el Domingo, julio 25, 2010

La semana pasada este blog se hacía eco del “cierre temporal” de las adopciones en Vietnam. Como señalaba Mariana en un comentario, no deja de sorprender que “cuando se cierra un país por irregularidades se paralicen los nuevos expedientes pero se deje continuar con los que están en tramites, como si estos estuviesen libres de sospecha solo por el mero hecho de estar ya en marcha”.

En el caso de Vietnam, cuyos antecedentes eran los que eran, ¿qué es lo que ha llevado a cerrar las adopciones? Ya desde antes de que España empezara a tramitar, había serios indicios de que los procesos allí no contaban con las necesarias garantías, pero mientras otros países (EE.UU, Suecia, Noruega, Alemania, Irlanda, etc.) paralizaban sus procesos, España decidía seguir adelante. Las ecais Genus  y  Akuna, tras haber conseguido ser acreditadas por las autoridades españolas para tramitar en Vietnam, renunciaron a ello (ver el comunicado de Akuna sobre el tema), pero otras muchas decidieron seguir adelante. En otoño del 2009, un informe de Unicef y los Servicios Sociales Internacionales daba cuenta de una investigación llevada a cabo por estas organizaciones sobre el sistema de adopciones vietnamitas, que venía a confirmar las peores sospechas. Sus conclusiones eran muy alarmantes, y dejaban claro que éste funcionaba básicamente regido por “la demanda” y que los movimientos de dinero poco justificados estaban en el origen de la corrupción.

Las familias adoptantes mostraron su protesta por los pagos “en negro” que exigían las ECAIS. 8.000 dólares es mucho dinero. Algunas comunidades autónomas exigieron a las ECAI que ese montante fuera optativo, pero la realidad es que las ecais siguieron cobrándolo porque, como explicaba el director de Interadop en un artículo reciente de El Mundo, sin dinero no había asignaciones.

Todo eso se sabía desde hace tiempo …pero el cierre se ha acordado ahora, poco después de que la prensa se hiciera eco de lo que estaba ocurriendo.

¿Y qué pasará ahora?

La suspensión acordada por las comunidades autónomas permite seguir adelante a los expedientes que ya estaban en trámite antes del 1 de agosto. Cuesta entender la doble lógica de nuestra sociedad. Si en una fábrica de yogures hay indicio de que se ha utilizado una partida de leche adulterada que causa gastrointeritis, exigimos de las autoridades que se detenga la comercialización de toda la producción hasta que se tenga la seguridad de que lo que se vende no está contaminado. En cambio, si los indicios son de que podrían estarse realizando adopciones ilegítimas, seguimos adelante porque no sabemos cuáles sí y cuáles no.

¿Se seguirá cobrando en ellos los famosos 8.000 euros? Las familias deberían plantarse, y exigir a las ecais que cumplan el convenio y que no les cobren ni un euro que no esté justificado. Y en esa petición, las administraciones deberían apoyarlas. Al igual que a las familias que exigen la devolución de lo pagado fuera del presupuesto oficial, algunas de las cuales tienen los comprobantes de los pagos realizados. Pagos, dicho sea de paso, que acreditan que las ecais estaban contradiciendo la normativa. ¿Exigir que se depuren responsabilidades y que les sean devueltas a las familias que ya han tramitado ese dinero es pedir demasiado?

La Junta de Andaluc

Filed under: Adop. Internacional,Bulgaria,ECAIs,Honduras,Rusia — Beatriz San Román a las 10:37 am el Lunes, junio 21, 2010

En la web del gobierno de Canarias apareció el viernes un escueto comunicado que dice:

La Junta de Andalucía ha revocado la acreditación de la Entidad Colaboradora de Adopción Internacional ANDAI (en su delegación en Andalucía) para actuar en Bulgaria, Honduras y Rusia.

¿Qué va a pasar con las familias que estaban tramitando con ANDAI? Nada se dice de las razones, ni se sabe de momento qué va a pasar en las otras comunidades autónomas en las que ANDAI está acreditada, pero resulta llamativo que la ECAI haya puesto a la venta el dominio www.andai.es.

El esc

Filed under: adopcion-y-etica,ECAIs,etiopia — Beatriz San Román a las 10:28 am el Lunes, abril 12, 2010

Hay cosas que desafían la lógica. Que no hay quien las entienda, vamos. Y lo que ha pasado y pasa con la ECAI Amofrem es una de ellas.

Varias familias han presentado denuncia ante la comunidad de Murcia por irregularidades graves en sus procesos de adopción. No es algo nuevo (aunque cada vez son más). En noviembre de 2008, algunas familias que habían denunciado a Amofrem contaron lo que les había sucedido en las listas de correo de adopción. Historias alucinantes, en las que había desde “errores” y falsedades varias en la información sobre la edad, el estado de salud o la historia de los menores adoptados hasta peticiones de donativos fuera de presupuesto. Pero más alucinante aún fue la respuesta de Salvador Gálvez, director de Amofrem. En un escrito bochornoso, que todavía está colgado en internet y se puede leer en este enlace, no sólo hacía gala de una demagogia barata para acusar a las familias engañadas de estar intentando acabar con la adopción internacional para perjudicar a los menores huérfanos, sino que se permitió el lujo de amenazarlas públicamente. Con el enrevesado y nada creíble argumento de que si firmas un contrato no puedes luego denunciar ninguna irregularidad porque eso sería “vicio de consentimiento”, aseguraba que debía informar a las autoridades etíopes de que las adopciones de los denunciantes eran “nulas” para que “el país pueda actuar en consecuencia y decidir si deben ser devueltos los menores”. Jurídicamente, el argumento es de risa; al margen de las leyes, solo se me ocurren adjetivos como deleznable para calificar una amenaza tan burda en un tema tan sensible.

El papel de la administración murciana ante las denuncias

Cuesta creer que nadie en la administración tomara cartas en el asunto, que no se exigiera una rectificación pública a Amofrem ni se le abriera ningún tipo de expediente. Como cuesta creer algunas de las respuestas de la administración a las denuncias que he tenido ocasión de leer. Cuesta creer que todo se justifique. ¿Que hay errores graves en las pruebas médicas? Bueno, es que estas cosas pasan. ¿Que algunos menores tenían más de 3 años de lo que decían sus papeles? Una confusión en la comunicación. ¿Que se exigen donativos extra fuera de presupuesto para el orfanato? Bueno, pues como es una cantidad fija, eso es “una garantía”. ¿En qué cabeza cabe semejante argumento? Todos sabemos que el Convenio de la Haya prohíbe exigir ese tipo de pagos porque son el engrasante de la corrupción, pero parece que para la administración murciana, mientras no se subasten, no pasa nada por comprar voluntades.

No contentos con justificar lo injustificable para que las denuncias no prosperen, resulta que ahora se les niega su solicitud de realizar los seguimientos postadoptivos anuales con una entidad distinta a Amofrem. Los seguimientos son una obligación contraída por los adoptantes con el país de origen (en este caso, Etiopía), y en espera de que se resolviera su solicitud, varias familias los realizaron con otros equipos y los entregaron directamente al MOWA, el organismo etíope responsable de las adopciones, quienes no les pusieron el menor inconveniente, al contrario.

Y, sin embargo, la administración sigue empeñada en que eso no es posible, y en que las familias tienen que “pasar por el aro”. Por más que lo pienso, no encuentro razones para seguir la lógica de este empecinamiento. ¿Se trata simplemente de “machacar” a las familias? Me parece poco creíble. ¿De garantizar el negocio de los seguimientos a los amigos de Amofrem? Pues por 300 eurillos al año, tampoco sé yo si merece la pena montar tal escándalo… ¿Lo que se pretende es desanimar a otras familias que han descubierto también irregularidades graves en sus procesos para que no denuncien? Me resisto a pensar que se pueda ser tan retorcido…

El colmo de los despropósitos es ya, como denuncia CORA en su web, que la administración murciana haya amenazado a las familias con comunicar a las autoridades etíopes que los seguimientos no se están haciendo por la negativa de las familias a realizarlos. Eso es, sencillamente, faltar a la verdad. Las familias quieren hacer los seguimientos pero, como es lógico, no quieren hacerlo con el equipo de la entidad a la que han denunciado por haber traicionado su confianza en lo más sensible, el proceso de adopción de sus hijos. ¡A mí me parece una pretensión de lo más lógica!

No entiendo la negativa de la administración a autorizarles a realizarlos con otra entidad en lugar de buscar una mejor solución (solución que, por otra parte, las familias ya han encontrado por sí solas). Los seguimientos son, además del cumplimiento de una obligación con el país de origen, una herramienta de extraordinario valor para apoyar a las familias en los procesos de adaptación e integración de sus hijos. Como las visitas periódicas al pediatra, los seguimientos son una buena forma de acompañar a los menores y sus familias en su desarrollo, de detectar posibles problemas y resolver las dudas que vayan surgiendo.  Pero para ello, es necesario un clima de respeto y confianza imposible de establecer con personas a las que se ha denunciado. Una vez más, con el empecinamiento de los adultos, los que salen perdiendo son los menores.

Se acab

Filed under: Adop. Internacional,Adopcion y Escuela,adopcion-y-etica,CORA,ECAIs,Historias personales,Reflexiones al sol — Beatriz San Román a las 2:42 pm el Sábado, enero 9, 2010

Lamentablemente, no ha estado muy activo últimamente. Creo que, en gran parte, se debe a que las personas que normalmente escriben han estado más ajetreadas que de costumbre: mudanzas, nuevos trabajos, situaciones personales más o menos complicadas… ¡y yo que pensaba que la crisis al menos nos iba a traer más tiempo libre!

Por lo que a mí respecta, el 2009 ha sido un año… intenso. Ha sido un año muy guapo, lleno de pequeños momentos para paladear y saborear, mucho que pensar y mucho por hacer. Muchos posts se han quedado en el tintero mientras los días se me escurrían entre los dedos. El último trismestre pintaba tranquilito, pero finalmente ha sido un período muy ajetreado:

– Acepté muchas invitaciones para dar charlas en asociaciones, jornadas sobre adopción y también para seminarios en centros de recursos para profesores en torno a temas como la adopción y la diversidad en las aulas, el racismo en la escuela, etc.. De Gijón a Córdoba, de Cáceres a Girona, de Zaragoza a Badajoz… De cada viaje, me traje nuevas cosas en las que pensar,  y esa sensación de conocer gente que no resigna, que lucha y resiste para que las cosas cambien a mejor… ¡vitaminas para el alma!

– Tras el verano, nos comunicaron que el Ministerio ampliaba por tres años más la financiación del estudio sobre La integración familiar y social de los menores adoptados internacionalmente: perspectivas multidisciplinares y comparativas, que finaliza el próximo mes de marzo y que ahora cambiará su nombre para ampliar su temática: Adopción Internacional y Nacional: Familia, educación y pertenencia Es una excelente noticia, porque a estas alturas ya no tengo dudas de que es el más ambicioso de cuantos se han hecho sobre el tema en España y creo que, a través del intercambio entre los distintos grupos de trabajo que lo componemos, avanzamos cada vez un poquito más deprisa en descubrir y entender las complejidades que entraña.

– En octubre, volví a  la Universidad (a mi edad, a algunas les da por la liposucción y otras nos damos de bruces con formas más radicales de mantenerse en forma ja ja). Para rematar el mes, tuve un accidente de tráfico, que me ha dejado un problema en las cervicales que todavía me tiene en situación de baja, pero al que espero dejar atrás cuando acabe la rehabilitación.En diciembre, se publicaron finalmente dos reportajes sobre temas relacionados con la protección de la infancia en los que venía trabajando desde el 2008. El primero, al que finalmente pusieron por título Mimos de familia, lo disfruté enormemente. El segundo, Adopciones en la encrucijada, me obligó a mirar de frente las incongruencias y los fallos del sistema, y el drama enorme para todos los implicados que se esconde detrás de eso que eufemísticamente se llaman “irregularidades”.

– En el medio, asistí en representación de CORA a las jornadas sobre el marco de garantías en la adopción internacional organizadas por el Ministerio y el Gobierno de Aragón. Sabíamos de antemano que los discursos sobre la necesidad de extremar el control y las precauciones para evitar adoptabilidades fraudulentas de las asociaciones de CORA y de las ECAIs eran muy distintos; lo que no sabíamos es que los representantes de éstas últimas eran tan cobardes como para tratar de silenciar las cosas turbias que están ocurriendo mediante la difamación y la calumnia. Curiosamente, cuando se les ha solicitado vía bureaufax que asumieran o negaran la autoría del libelo que repartieron en las jornadas y que venía firmado por las distintas federaciones de ECAIs, han dado la callada por respuesta. El tema hubiera dado seguramente mucho de sí en el blog, pero me faltaron ganas y tiempo. Si a alguien le interesa, dejo los enlaces al comunicado de CORA y a mi respuesta sobre el tema.

Se acabó el 2009 y el 2010 me encuentra con muchos proyectos interesantes, muchas preguntas a las que encontrar respuesta y muchas ganas de seguir disfrutando de la vida, de mi familia, de los amigos… Espero que sea un buen año para todos, y que el blog se reactive… aunque sea con posts más cortos. ¡La aventura continúa! ¡Feliz 2010!

specialmente el último trimestre.

Ritmos diferentes para cuestiones diferentes (adopci

Filed under: Adop. Internacional,adopcion-y-etica,ECAIs,etica-y-adopcion,etiopia,media — Beatriz San Román a las 12:34 am el Martes, junio 9, 2009

A raí­z del reportaje canadiense del post anterior, los foros de adoptantes han estado de lo más movido. Como no podí­a ser de otra forma, la información ha causado mucha inquietud entre las familias en proceso, que se han organizado para pedir explicaciones tanto a las ECAIs como a la embajada española, al canal de televisión que emitió el video y al consulado etíope en Francia. Lo que quizás sorprende es la celeridad con la que las dos entidades cuyos nombres aparecí­an en el listado del ví­deo han reaccionado emitiendo un comunicado conjunto. En él se explica que han tenido una reunión con la jefa de servicio del Ministerio etíope que “se ha mostrado dispuesta a aclarar esta situación” y “han solicitado la intervención inmediata de la Embajada de España en Etiopía para que, de oficio (sic), realice las oportunas averiguaciones ante el Ministerio de la Mujer de Etiopía, y emita la aclaración correspondiente, ya que ambas entidades estamos siendo víctimas de una manipulación informativa que daña nuestra imagen gravemente”.

Cuando etiopí­a manifestó a las ECAIs que implementaría una nueva política de adopciones que daba prioridad a las parejas sobre las solteras, las monoparentales tuvieron que enterarse a través de internet. Pasaron varias semanas (muy largas para las personas afectadas) antes de que las ECAIs empezaran a informarlas sobre los posibles cupos y la no admisión de nuevos expedientes de personas que adoptaran en solitario.

El pasado 26 de mayo se publicaba en la web del gobierno de EE.UU. que Etiopía había decidido paralizar los juicios de los niños abandonados, ya que el número de abandonos había crecido de forma extraordinaria y se sospechaba que este crecimiento había sido inducido fraudulentamente. No hubo entonces (ni la hay por el momento) ninguna nota informativa explicando que hubieran pedido una reunión urgente con las autoridades etíopes o solicitado al embajador que averiguara qué estaba pasando. ¿Será por qué consideran que un reportaje que les deja en una posición poco clara es mucho más importante que el que se falseen las adoptabilidades de los niños?

¿Manipulación informativa?

En el reportaje se dice que las autoridades etíopes piensan que la adopción se ha convertido en un “gran negocio” para los orfanatos y las ECAIs. La ministra etíope dice que “la mayoría de ellos” no tienen cuentas transparentes y que no se sabe dónde va el dinero. A continuación, la voz en off habla de una investigación llevada a cabo en septiembre por el gobierno de Etiopía. Se investigaron 71 agencias y 31 de ellas no pasaron los controles porque sus instalaciones no cumplían con los mínimos o porque su personal no estaba cualificado. Justo en ese momento es cuando se muestra la primera página de un listado en el que aparecen las dos ECAIs españolas.

Me molesta que siempre que a alguien no le gusta lo que sale en los medios lo califique de “manipulación informativa”, como han hecho ahora las ECAIs implicadas. No voy a poner la mano en el fuego por un periodista canadiense al que ni conozco, pero me parece como poco difícil de creer que haya conseguido que la ministra sostenga el listado y señale con su bolígrafo a CAFAC, la agencia canadiense sobre la que está investigando el periodista.

A estas alturas, a mí el reportaje me merece toda la credibilidad. Me parece sorprendente que las ECAIs den a entender que no saben nada de ese listado (lo mismo que argumenta CAFAC, aunque la ministra asegura que se lo han comunicado). Me parece increíble que, con la cantidad de dinero que se mueve, las ECAIs no cumplan siquiera con los mínimos que marca el gobierno de Etiopía, que seguro que están muy lejos de lo que aquí exigimos a cualquier guardería. Pero, sobre todo, más allá de qué significa estar en esa lista, me parece preocupante que la ministra opine que no hay transparencia en los procesos y que el gobierno etíope haya paralizado los juicios porque sospeche que se está traficando con niños. Y me sorprende (o debería) y me preocupa que nuestras autoridades no hayan paralizado inmediatamente los procesos hasta que se aclaren las dudas.

M

Filed under: ECAIs,etica-y-adopcion,etiopia,media,ORIGENES,Preguntas incómodas — Beatriz San Román a las 3:55 pm el Miércoles, junio 3, 2009

Learning the truth – reportaje de la CBC

Es un reportaje emitido por una televisión canadiense (pincha aquí si no se te carga). Las historias que cuentan las familias canadienses son calcaditas de las que circulan por los foros (y por las mesas de la administración que hasta ahora ha mirado para otro lado). Se muestra incluso un documento elaborado por el Ministerio etíope que lleva el tema sobre la falta de garantías. Treintaicinco (¡35!) agencias de adopción bajo sospecha. Solo se ve la primera página del listado; los números 1 y 11 son ECAIs españolas.

Cuando escribí Busco testimonios sobre irregularidades, no me imaginaba ni el volumen ni la crudeza de las respuestas. Huérfanos que en realidad no lo son. Padres que rastrean los orígenes de sus hijos y se encuentran con que todo su expediente es una mentira. “Errores” (¡cuántos errores!) a la baja en la edad de los niños, que cuando llegan resulta que no tienen 3 ó 4 años sino 6 u 8. Niños que, apenas aprenden el idioma, explican su historia, que no se parece en nada a lo que dicen sus papeles.

De distintas ecais, de distintas comunidades autónomas… Una tiene la sensación de que no es que tal o cual representante esté fallando; falla, y estrepitosamente, el sistema. ¿Hasta cuándo las ECAIs y las Comunidades Autónomas van a seguir haciendo la vista gorda? ¿Hasta cuándo van a seguir permitiendo que las familias envíen a Etiopía sus expedientes pensando que todo está bajo control, a sabiendas de que el riesgo de que se encuentren con la tragedia de descubrir que su adopción no fue limpia es cada vez más alto?

Informaci

Filed under: Adop. Internacional,adopcion-y-etica,dolor,ECAIs,Preguntas incómodas — Beatriz San Román a las 12:50 pm el Sábado, septiembre 13, 2008

Sabía a lo que me exponía al escribir sobre las denuncias de falta de garantías en la adopción internacional, pero una no puede menos que obrar (y escribir) en conciencia. Como madre adoptiva, hay determinadas informaciones sobre la adopción que se me hacen muy difíciles de digerir, y que me duelen en lo más hondo. Pero precisamente porque soy madre adoptiva, creo que es necesario que los adoptantes tengamos TODA la información, también aquella que nos repugna y nos desgarra.

Duele asumir que haya quien esté dispuesto a jugar con nuestras ilusiones y nuestros sueños (y a vulnerar derechos fundamentales) con tal de hacer negocio, pero no podemos mirar hacia otro lado cuando se denuncia esta realidad. Tenemos que asumir que Unicef, Terre des hommes, Save the Children, el Centro Internacional de Referencia para los Derechos del Niño Privado de Familia etc. no son los enemigos de los niños. Tenemos que asumir que:

– Cuando advierten que el número de solicitudes de adopción de niños pequeños y sanos es inmensamente superior al de niños adoptables no mienten ni les mueve otro interés que la defensa de los niños.

– Cuando advierten que, en los países en los que la autoridad central no tiene medios para controlar las declaraciones de adoptabilidad y sólo las visa (como ocurre en Vietnam), se están dando niños en adopción que nunca debieron salir del país –y, muchas veces, ni siquiera de su familia–, no lo hacen por fastidiar nuestro legítimo deseo de ser padres.

– Tampoco lo hacen cuando advierten que los desorbitados donativos –muchas veces encubiertos como proyectos de cooperación– sirven para tejer un entramado de “buscadores de niños”, cuando la adopción debería de ser, por encima de todo, la búsqueda de familias para los niños que de verdad la necesitan.

Creo en la necesidad de defender el derecho de todo niño a crecer en la familia en la que nació y a que, cuando ello no sea posible, se le busque una familia sustituta en su entorno. Creo también que la adopción internacional es una medida válida de protección de la infancia cuando ninguna de las dos cosas sea posible, siempre y cuando sus derechos sean completamente respetados y sus intereses colocados por encima de todo lo demás. Incluido nuestro sueño de ser padres.

Pienso que la adopción internacional tal y como la conocíamos (o creíamos conocerla) va a desaparecer en pocos años. Ya hay muchos países que están empezando a restringir la aceptación de solicitudes para niños pequeños y sin necesidades especiales. China endureció los requisitos; parece más que probable que Etiopía dejará de admitir muy pronto peticiones de monoparentales o matrimonios con menos de 2 años de casados. Otros, como Ucrania y Polonia, ya no aceptan solicitudes de adopción internacional para bebés sanos, y han pedido que se anime a las familias españolas a ser más realistas y a considerar la adopción de niños de otro perfil.

No podemos seguir alimentando el mito de que hay que promover y fomentar la adopción porque hay muchos niños en el mundo que sólo podrán ejercer su derecho a crecer en una familia a través de la adopción internacional. Los hay, es cierto, pero la mayor parte de ellos no se ajustan al perfil que solemos solicitar los adoptantes. Solo en Vietnam, las cifras oficiales hablan de decenas de miles de niños viviendo en la calle que, por sus características de edad y salud, nunca fueron considerados por el circuito de las adopciones. Es mucho más fácil (y rentable) buscar bebés que atender a pequeños de cuatro o más años en espera de que aparezca una familia que quiera adoptarlos.

En el caso de Vietnam, hay indicios de malapraxis e irregularidades gravísimas ¡ y no sólo en las adopciones tramitadas con EE.UU! El problema no es el convenio, cuyo contenido es muy similar a los firmados por Vietnam con Francia, Canadá, EE.UU. e Italia. El problema no son las agencias ni las ecais. Mientras el sistema vietnamita no tenga los recursos necesarios para hacer que los convenios se cumplan y evitar que se hagan declaraciones de adoptabilidad fraudulentas, podremos traer en adopción niños con todos los papeles “en regla”, aunque no podremos tener la seguridad de que la información que en ellos aparece no haya sido falseada.

La decisi

Filed under: Adop. Internacional,Adopcion interracial,adopcion-y-etica,ECAIs,Reflexiones al sol,Uncategorized — Beatriz San Román a las 1:40 pm el Domingo, junio 1, 2008

Por Mariana.

Ya son varias las veces que me han hablado de los comentarios de psicólogas y trabajadoras sociales de algunas ECAIS, con respecto a las “decisiones” de las madres biológicas de nuestros hijos etíopes. Comentarios que surgen en respuesta al interés de algunas familias adoptivas en conocer sobre dichas familias biológicas. Las profesionales de estas ECAIS les dicen que “las madres biológicas tomaron su decisión en su día, y que no tienen que pensar mas en ellas” .
Me gustaría abrir una reflexión sobre las decisiones de las madres biológicas de nuestros hijos etíopes (extrapolable a muchos otros países del Tercer Mundo donde hay adopción internacional y miseria).

Sus no-decisiones
Decisiones… ¿Realmente las madres de nuestros hijos etíopes toman sus propias decisiones, toman alguna decisión en su vida? Esta palabra se me antoja tan prepotente, ignorante y equivocada en boca de supuestos profesionales de nuestro primer mundo.
Si cronológicamente hiciésemos un listado de las NO-decisiones que toman las mujeres etíopes a lo largo de su vida, nos encontraríamos con que:

– Una mujer etíope no decide ser explotada desde su más tierna infancia, siendo la última en comer en su hogar y trabajando como un animal de carga.

– Una mujer etíope no decide ser mutilada. En Etiopía entre el 80 y el 90 % de las niñas son sometidas a diversas mutilaciones. La tasa de mortalidad materna alcanza altas cuotas debido a las complicaciones en los partos relacionadas con la mutilación.

– Una mujer etíope no decide dejar la escuela ni su hogar para contraer un matrimonio temprano en contra de su voluntad, lo que compromete su derecho a la educación, el pleno desarrollo de su personalidad, sus habilidades y su capacidad física y mental. Cuando sobreviene un embarazo, compromete también su salud y, en ocasiones, su vida. La mayoría de las adolescentes que contraen matrimonio a edad temprana son presionadas para tener hijos antes de haber alcanzado la madurez fisiológica, lo que redunda gravemente en términos de morbilidad y mortalidad materna.

– Una mujer etíope no decide el numero de hijos que quiere tener (7 como media) .

– Una mujer etíope no elige como parir. Las mujeres niñas casadas a temprana edad tienen partos horribles, que causan desgarros muy importantes. Se calcula que más de 150 mil mujeres padecen fistulas en Etiopía. Y cada año se suman diez mil nuevos casos. Mujeres que están siempre acompañadas de un olor a orines y heces, ya que no controlan sus esfínteres, lo que la gente en Etiopía asocia con una maldición. Como consecuencia, las jóvenes son estigmatizadas y rechazadas en sus comunidades, por lo que muchas terminan suicidándose o mendigando en las calles con sus niños. Y muchos partos acaban con la muerte del niño.

– Una mujer etíope no decide ser maltratada (el 84% de las mujeres etíopes han sufrido o sufren maltrato en el seno de su hogar).

– Una mujer etíope no decide ser violada ni abusada sexualmente por su pareja. Un 59 por ciento de las mujeres son objeto de violencia sexual en su hogar, de acuerdo de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Después de saber todo esto, ¿podemos decir que las madres etíopes de nuestros hijos deciden su entrega, deciden sobre algo? A ver si va a ser la primera decisión que toman en su vida y va a ser precisamente ésta.

Desgraciadamente la adopción internacional, que en principio es positiva, se esta convirtiendo en algo éticamente discutible, discutible desde varios puntos de vista debido a las diversas actuaciones de las entidades, personas y organismos que participan en ella.

¿Cómo no ser solidarios?
A veces he leído en los foros, “yo no pienso en la madre de mi hijo”, “No confundamos adopción con caridad”, “No quiero saber de la familia biológica ( por x causas)”.

¡Que fácil es pronunciar frases como esas cuando no se conoce la realidad de las madres etíopes! ¿Adopción y caridad?. ”Yo no adopto para hacer caridad, adopto porque quiero ser padre y madre…”. Pero no adoptamos en Noruega ni en Islandia, adoptamos en países económicamente muy desfavorecidos. Completamente de acuerdo en no confundir adopción con caridad. Pero la cosa tiene mas matices, no es todo blanco y negro.

Quizás para empezar sería positivo dejar de usar la palabra caridad, y sustituirla por solidaridad. No solidaridad hacia nuestros hijos, sino solidaridad hacia la situación de la inmensa mayoría de familias biológicas de nuestros hijos. Solidaridad y respeto. En la mayoría de los casos, si no tuviesen vidas tan difíciles y desesperadas, no darían a sus hijos en adopción, así que nos guste o no hay un factor predominantemente económico por medio. Y solidaridad y respeto hacia el país de origen de nuestros hijos.

Norte-Sur, ¡cuantas diferencias! ¿Cuál es el futuro, ya presente? ¿Madres del tercer mundo donantes de hijos? ¿Hombres y mujeres del primer mundo receptores de ellos? ¿Se podría considerar una expoliación más de los países pobres?

Adopción y solidaridad, ¡cómo no van a estar mezcladas, si estamos en mundos tan distintos! Pero la solidaridad ya digo que no es hacia nuestros hijos, sino hacia sus familias biológicas. Y hacia familias como ellas. Y hacia los niños que no han decidido tampoco nacer en uno de los países a la cola del desarrollo, y por ello morir tempranamente o sufrir enfermedades aquí erradicadas con las vacunas y la atención medica…

La creación de “huérfanos”
Empezamos en la adopción pensando que hay muchísimos niños huérfanos que necesitan una familia…pero eso no es exactamente así. Los niños en los orfanatos que pueden salir en adopción son un pequeño número. El aumento de demanda -la demanda excesiva- y la falta de control corrompen el proceso y crean “huérfanos” para nosotros, niños que sin la adopción internacional podrían seguir viviendo con sus familias. Niños que al testarlos para el VIH si salen positivos nadie sabe con seguridad a dónde van a parar. Estos niños podían haber seguido viviendo con sus familias…

Y muchos acaban la adopción yendo a buscar a sus hijos a Etiopía, y deseando que pasen los días para volver, sin querer saber nada o casi nada mas del país de sus hijos. “Para que, si ya son españoles”, dicen . Para algunos da igual que sea Etiopía, Colombia, China o cualquier otro país. Sólo son sitios proveedores de niños. Del niño objeto de deseo.

¿Podemos considerar a las madres etíopes de nuestros hijos meros recipientes que algún día llevaron a nuestros hijos en su seno y quedarnos con la conciencia tranquila? ¿Podemos considerar que ellas “decidieron “ dar a sus hijos en adopción como aquel que realmente decide algo con objetividad, como si no hubiesen sufrido para llegar a eso, como si fuesen libres de decidir? La adopción internacional merece una reflexión mucho más profunda: esos “bomboncitos” o “chocolatitos” han crecido en un vientre, han estado con sus madres, las han querido y han sido queridos, y sus madres los seguirán queriendo siempre, porque las madres etíopes no son menos madres que nosotras.

Por supuesto que hay madres irresponsables, madres que no quieren a sus hijos, madres maltratadoras, y esas haberlas las hay en todas partes. Pero con vidas tan terribles ¿hasta qué punto podemos decir que una madre etíope elige dar en adopción a su hijo, que lo decide con total independencia de criterio?

La usurpación de su historia
No entiendo la postura de numerosas ECAIS, poniendo trabas o estando en contra de la búsqueda de la familia biológica. Y menos entiendo que falseen la historia de nuestros hijos en numerosas ocasiones, negándoles así la existencia de su familia biológica. O que no les den a las familias adoptivas los papeles de sus hijos que les corresponden por derecho que es el derecho del niño a conocer su propia historia. ¿Nos gustaría a nosotros que nos borrasen de un plumazo nuestro pasado, nuestros orígenes, nuestra historia?

En nuestro país se ha firmado el convenio de La Haya, nos creemos civilizados, tolerantes y amplios de miras, se trabaja “por el bien del menor”… pero muchísimas veces se niega el derecho del niño adoptado internacionalmente a su propia historia, ya sea falseándola directamente como antes dije (con lo que vulneramos el tratado de los derechos del niño e incurrimos en ilegalidades, porque ¿qué validez tienen los juicios basados en historias falsas?), ya sea negándoles un poco de información a las familias biológicas, algo que tendría que ser totalmente comprensible desde el punto de vista humano. Muchísimas de estas familias están desesperadas por saber solo si sus hijos están bien. Y muchas veces se hace que el niño o niña “nazca” el día que nos conoce…

La adopción internacional en España -masiva y descontrolada- hará que en unos años haya muchísimos niños adoptados que nos harán muchísimas preguntas. Podemos esconder la cabeza bajo la arena, creernos a pies puntilla los informes “oficiales” en cuanto a los orígenes, decir que no somos nadie para buscar, que cuando nuestros hijos sean mayores de edad ya lo harán ellos (el promedio de vida en Etiopía es de 48 años, ¿quién de la familia biológica quedara vivo para entonces?), que la familia biológica no importa…

Pero también, si decidimos buscar, hemos de saber que nos encontraremos en la mayoría de los casos con historias terriblemente duras, que nos van a crear problemas de conciencia y con las que lógicamente, si somos sensibles, vamos a crearnos un compromiso moral.

Así que como conclusión yo diría que aquí las únicas que deciden, y deciden decir frases gloriosamente penosas desde el punto de vista humano y de conocimiento, son esas trabajadoras de esas ECAIS, a las que quizás mas les valdría darse una vuelta por Etiopía. Aunque solo sea para adquirir un mayor conocimiento de causa a la hora de hablar de seres humanos…

Para las familias que adoptan en Rusia

Filed under: CORA,ECAIs — Beatriz San Román a las 4:20 pm el Martes, abril 8, 2008

La asociación ASFARU, miembro de CORA, está recogiendo información sobre los contratos de las distintas ECAIs que tramitan con Rusia, con objeto de actualizar y clarificar la información a las familias que empiezan el proceso.

Si en los últimos seis meses has firmado con alguna ECAI para tramitar en este país, por favor, envía una copia del contrato (y si es posible, también del dossier informativo que te entregaron) a info@ asfaru.org (hay que quitar el espacio después de la @).

También puedes enviarlo por fax (al 93 389 52 21) o hacer fotocopias y mandarla por correo tradicional a la siguiente dirección:
ASFARU
c/ Francesc Layret, 52-54, interior 2ª
08911 Badalona – Barcelona