La aventura continúa

Postadopción Blog. Nadie sabe más que todos juntos.

La adopci

Filed under: Adop. Internacional,adopcion-y-etica,ORIGENES,Reflexiones al sol — Beatriz San Román a las 9:35 pm el domingo, abril 26, 2009

Por Maite Cortés

NOTA: Este post es continuación de La familia de mi hij@, ¿es mi familia? Cuando la adopción busca familias a niños que ya tienen una

Si la adopción es realmente una forma de proteger a los niños en desamparo, ¿por qué es cerrada? ¿No será que los padres adoptivos hemos antepuesto nuestros deseos y temores al sentido común y a lo que realmente seria mejor para nuestros hijos? Ahora intentamos arreglarlo defendiendo el “derecho a conocer sus orígenes”. Nos han vendido la idea de no mantener contacto porque “nunca sabes si van a pedirte dinero o a amenazarte”. O para proteger la “privacidad” de la familia biológica. No, no nos engañemos. La adopción se ha cerrado porque nuestro dinero hace y deshace para satisfacer nuestros deseos, para calmar nuestros miedos, y acallar nuestra conciencia.

Otra cosa es que hubieran intervenido los servicios sociales. En según que situaciones el contacto directo no puede ser fluído pero, aún así, la información y la posibilidad de acceder a ella debiera ser posible sin tener que esperar a que los hijos crezcan. Ese secretismo, esos hijos creciendo sin saber y sin acceso a esa información hasta que sean mayores… ¿Y antes qué?

La importancia de la familia biológica sigue infravalorándose. De ahí el hermetismo en adopción nacional, los informes con datos falsos en la adopción internacional, la cantidad de falsos “huérfanos”, la desidia de las Ecais por seguir aceptando esos “pequeños errores de traducción” como norma…

La adopción internacional debería ser el último recurso y debería ser abierta. Se debería exigir y preparar a los padres adoptivos para que así fuera. Eso posiblemente ayudaría a frenar la locura de expedientes y deseos de ser padres. Porque adoptarlos en el extranjero siempre da mas seguridad a los adoptantes de que los padres de nuestros hijos no van a aparecer por la puerta de casa. Y de un plumazo geográfico nos los quitamos de en medio.

¿Por qué se tiene que dejar a las familias adoptivas la decisión voluntaria de continuar el contacto con la familia bio? ¿Por qué no se nos exige? ¿Por qué no se nos prepara para ello? No en teoría sino en la práctica real. A la madre de mi hija le dijeron que era “muy afortunada” porque nosotros la queríamos a ella y al resto de la familia en la vida de mi hija. Cuando me lo dijo, me horrorice. ¿Por qué no es esto la regla en vez de la excepción?

¿Por qué no nos preparan como familias adoptivas para asumir esta relación? ¿Por qué tienen que ser las familias las que vayan a los países de origen de sus hijos a buscar, las que como familias decidamos trabajar, continuar, fomentar esa relación? ¿Por qué no se nos facilita a todos los padres adoptivos la continuación del vínculo? Nos hablan de que tiene una familia… pero no nos hablan de que esa familia es nuestra también.

Alguien me dijo una vez que entonces sería adopción sino acogimiento o algo así. Yo de legalidades no entiendo pero ¿no podríamos entonces plantearlo así? La adopción internacional legalmente como adopción pero emocionalmente como acogimiento porque eso es lo que hacemos cuando un niñó viene a nuestras familias teniendo ya una.

Mi hija es mía a efectos legales, pero sé que tiene familia en otro sitio. Una familia con la que tiene grandes vínculos, una familia que la quiere. ¿Por qué habría de querer a esa familia fuera de la vida de mi hija? Si la mayoría de nuestros hijos hubieran podido quedarse con su familia biológica, hubieran sido niños felices, muy felices. Y esto ha sido una revelación para mí.

Lo intuía pero no lo había visto tan claro como cuando vi a mi hija con su familia jugando y comiendo, como una más de ellos. Y la sentí más hija todavía, y sentí que no tengo derecho alguno a no continuar el contacto y facilitar la relación en todo lo posible. Son una presencia real en nuestras vidas, no una línea en su expediente o su “life book”.

No los siento como una amenaza, es una realidad que me ayuda a comprender mejor a su madre y sus circunstancias. Y, a la vez, me hace sentirme más madre de mi hija, de nuestra hija. Saber que la niña es feliz ayuda a su madre a sobrellevar su dolor. Un dolor que nunca jamás podré llegar a comprender, un vacío que nunca podremos llenar.

La familia de mi hij@,

Filed under: Adop. Internacional,adopcion-y-etica,ORIGENES,Reflexiones al sol — Beatriz San Román a las 2:56 pm el domingo, abril 26, 2009

Por Maite Cortés

Cuando empecé mi proceso veía la adopción solamente desde mi punto de vista, reconozco que muy simplista. Con el tiempo, empecé a mirarlo desde el de mi hija. A partir de este momento algo empezó a producirme desasosiego, sin saber exactamente qué. Algo que no intuía al principio se abría ante mí. La adopción es más complicada y profunda de lo que al comienzo mi inexperiencia y mis ilusiones me dejaban ver.

¡Que pocas adopciones hay donde la pobreza no sea la principal causa del abandono que sufren nuestros hijos! ¿Es suficiente ser pobre, joven, soltera o ignorante para que, además de dar a tu hijo en adopción, también se te niegue el derecho a tener información? ¿Es suficiente para que alguien te borre de la vida del hijo que has parido?

He llegado a la conclusión de que todos evolucionamos: los padres adoptivos, los biológicos, nuestro entorno. Creo que las adopciones empiezan equivocadas para todos. Los padres biológicos piensan que los hijos van definitivamente a una vida “mejor”, los adoptivos que les damos una vida “mejor”, y las Ecais que lo están haciendo bien porque todas las partes están contentas. En el plano teórico todos hablamos de respetar orígenes, de que nuestros hijos tienen otra madre y otro padre…

Todo ideas muy lejanas. Como lo del tío en Granada. Pero no creo que los padres adoptivos estemos preparados para asumir la realidad: nuestros hijos ya tienen una familia.

En alguna ocasión ha salido el tema de si es bueno mantener contacto con la familia biológica. Al comienzo siempre pensé que qué tenia yo que ver con ellos: “yo adopto un hijo no a una familia entera”. Un hijo que por otra parte ya había sido abandonado. Estaba dispuesta a conocerles y así recabar toda la información posible y necesaria para mi hija. Tal vez mandarles alguna foto con su correspondiente carta, pero nada mas. Sin embargo, según transcurría el tiempo y reflexionaba sobre el tema, empecé a sentir que en mi mente y sobre todo en mis afectos, esa familia empezaba a tener un hueco.

Cuando adoptamos, ampliamos nuestra propia familia trayendo a ella una personita que no ha nacido por generación espontánea. Una persona que casi siempre, al menos en la adopción internacional, viene de una familia que la quiere pero que no la puede proteger. Una familia con la que comparte cosas que nosotros nunca compartiremos. Una familia que estará siempre en su mente y que posiblemente buscará antes de los que nos imaginamos.

La única forma de hacer realmente a esa personita nuestro hijo es hacer familia nuestra a todo lo que trae. Y solo cuando los padres adoptivos comprendamos esto, solamente entonces, empezaremos a respetar los orígenes de nuestros hijos.

Ver Cuando la adopción busca familias a niños que ya tienen una

Cuando la adopci

Filed under: Adop. Internacional,adopcion-y-etica,madres-biologicas,ORIGENES,Reflexiones al sol — Beatriz San Román a las 2:26 pm el jueves, abril 23, 2009

Por Maite Cortés

Llevo viviendo y viajando en África los últimos cuatro años. En este tiempo he visto más de lo que mis ojos y mi corazón pueden digerir. Jamás supe lo que realmente la palabra desesperación significaba hasta que me vine a vivir aquí. La vida es muy dura en este continente: la corrupción, la escasez de infraestructuras, las condiciones climáticas, el desempleo, las enfermedades, los dictadores, la situación de la mujer, etc. hacen del día a día una batalla por sobrevivir. Madagascar, Mozambique, Tanzania, Kenia, Zimbabwe, Nigeria, Botswana, Sudáfrica, Senegal, Malawi, Mali, Uganda, Etiopía… La pobreza en su estado mas puro, una pobreza que no deja impasible a nadie.

Creo que la pobreza del mundo nos tiene cegados. Nos hace sentirnos “solidarios” con derecho a traernos a un niño porque es pobre, sin realmente ser conscientes de lo que se hace. El fin de la adopción es darle una familia a un crío que no la tiene, pero los hijos que son dados en adopción por razones de pobreza SÍ tienen una familia, una que no se puede hacer cargo de ellos, pero al fin y al cabo una familia. No creo que deban ser dados en adopción, definitivamente no en las condiciones actuales. Y si la única opción fuera la adopción, cada vez estoy más convencida de que debería de hacerse de forma abierta.

Esos críos no pueden salir de una familia, de un país, simplemente porque no hay para comer. Borrarles el pasado, negarles crecer en su cultura y su entorno, y esperar a que sean felices con la posibilidad remota de reencontrarse algún día con alguien de la familia, aunque tal vez sea ya demasiado tarde para dar con ellos, si la familia adoptiva no hace el trabajo de buscarles con anterioridad.

¿Qué es exactamente lo que les damos a nuestros hijos que no les pueden dar sus familias? ¿Ropa, zapatos, colegios, clases de natación, terapias, prótesis dentales….? ¿De verdad que alguien puede sentarse delante de su hijo algún día y decirle “tu estás conmigo porque yo soy el que tenía el dinero?”. ¿Alguien puede defender que esto es suficiente para arrancar de una familia un hijo querido y borrar de su vida a esa familia para siempre? ¿Porque son pobres? ¿Porque son incultos? ¿Porque viven tan lejos de nosotros que no van a coger un avión y presentarse en casa? No puede ser. No puede ser que seamos tan inhumanos.

No tenemos derecho a traernos a estos niños a nuestro primer mundo simplemente porque sus familias son pobres. No, no tenemos derecho. Tenemos la obligación de colaborar para remediar una situación que nuestro primer mundo ha creado tan descaradamente, pero no a arrancar esos niños de su país.

La adopci

Filed under: Adop. Internacional,adopcion-y-etica,Reflexiones al sol — Beatriz San Román a las 4:30 pm el jueves, enero 22, 2009

Portada de la edición española de la revista Foreign Policy

Portada de la edición española de la revista Foreign Policy

Últimamente teníamos el blog un poco descuidado, pero vamos a tratar de enmendarnos, ¡y yo la primera!

El último trimestre del año pasó volando (o el primer trimestre, que ya se sabe, en el momento en que uno tiene un hijo en el cole, el año empieza en septiembre como cuando éramos niños, ¡viva el efecto rejuvenecedor de la paternidad!). Quizás una de las pocas consecuencias de la dichosa crisis sea que nuestr@s bloger@s habituales encuentren más tiempo para compartir sus historias y sus reflexiones. 😉

Para quienes están al principio o inmersos en el proceso de adopción, los últimos meses han sido bastante chungos. Las esperas son cada vez más largas e inciertas, y además estamos descubriendo con horror que el sistema de adopciones internacionales se ha pervertido y, en los países que no han firmado el Convenio de la Haya, surgen por doquier “buscadores de niños”. El artículo Hijos de la Mentira, una lectura dura pero imprescindible, pone sobre la mesa una situación terrible, en la que el desequilibrio entre el nº de solicitudes y el de niños adoptables ha creado un negocio de compra-venta de falsos huérfanos. En los foros y en las quejas que algunas (las menos, por desgracia) presentan ante las comunidades autónomas, las familias han empezado a hablar de peticiones de dinero poco justificadas, de niños que figuran como huérfanos en los papeles pero que apenas aprenden el idioma cuentan una historia bien distinta, de falsos certificados de defunción de los padres biológicos…

El tiempo de espera en China va ya por los 3 años. Los que viajan a Ucrania esperando encontrar a su hijo se vuelven de vacío porque no existen niños del perfil de su C.I. En unos países los procesos se ralentizan, en otros las normativas se hacen cada vez más restrictivas. ¿Dónde adoptar con garantías? ¿Dónde hay un niño que se ajuste a mi perfil esperando una familia? En el 2009, parece que éstas van a ser las preguntas del millón.

Cuando puse en marcha este blog, lo pensé como un espacio donde compartir nuestras reflexiones y experiencias en la postadopción. Pensaba que hablaríamos de las cosas de la maternidad (o paternidad, Abraham, no me olvido de ti, cielo) que nos sorprendían, pero últimamente parece que tenemos la necesidad de utilizarlo para pensar en el sistema de adopciones internacionales, en sus fallos y en cómo mejorarlos. Está bien, está en juego el respeto a derechos fundamentales, pero ojalá que en el 2009 tengamos tiempo también para avanzar en otros terrenos.

Para empezar el año, he colgado en la Biblioteca un artículo difícil: Cuando las adopciones fallan. Y estoy dándole vueltas y tomando las primeras notas para escribir un post (que me temo que no saldrá corto) sobre la necesidad de replantearse el sistema español de Ecai. Os pongo también enlaces a algunos de los temas que he escrito últimamente para la Guía de Adopciones.

La ecai Genus se retira de Vietnam
Quebec detendrá también las adopciones en Vietnam

Ecais, denuncias y amenazas
Reclamaciones contra las Ecais
¿Cómo presentar una denuncia?


El primero, el más rápido y el más todo
Entender al niño adoptado

Olga Zubakova y los atajos en la adopci

Filed under: Adop. Internacional,adopcion-y-etica — Beatriz San Román a las 12:23 pm el sábado, noviembre 1, 2008

Lo de las falsificaciones del C.I. para adoptar en Rusia es un auténtico escándalo en toda regla. Seguramente menos embergadura de lo que algunos medios están reflejando. Se habla de 200 expedientes, cuando sospecho que muchos de ellos son de familias que sí habían obtenido un C.I. legal, y que de buena fe depositaron su confianza en alguien que no la merecía. Pero aunque no sean 200, aunque fueran 5, es un escándalo que haya quien pase por encima de la ley y la ética para enriquecerse o para conseguir cuanto antes su deseo de ser padre.

La onda expansiva de la corrupción está causando dificultades a familias que hicieron las cosas como hay que hacerlas:

  • De momento, la Junta de Andalucía ha suspendido las adopciones por protocolo público para todos, como medida preventiva. Con la saturación de las ecais autorizadas, en la práctica eso quiere decir que muchos adoptantes andaluces tendrán que esperar a que se levante el cierre o a que las ecais estén en condiciones de coger más expedientes para seguir con su proceso.
  • Puesto que la policía ha pedido al consulado español en Moscú que coteje con los originales los certificados de idoneidad de las adopciones ya en curso, algunas familias se están encontrando con un obstáculo inesperado en la fase final de su proceso. En Rusia, con todo a punto para poder traerse a sus hijos, toca esperar a que la administración remita vía fax su Certificado de Idoneidad para poderlo comparar con la documentación original. Esperemos que al menos el fax requerido llegue en pocas horas y no tengan que esperar días, retrasen los trámites y tengan que cambiar sus billetes de regreso a casa.
  • Las autoridades de la región de Cheliabinsk está devolviendo los expedientes españoles hasta que no se aclare el caso. Eso significa que familias que llevaban ya tiempo esperando asignación tienen que volver a empezar el proceso en otra región.

Olga Zubakova y su banda son unos impresentables y unos delincuentes, pero los padres que entraron en el juego tampoco tienen perdón. A los que hemos vivido una adopción en primera persona, nos resulta fácil empatizar con la angustia y la desesperación en las largas esperas que eso supone pero no por ello podemos justificar el pasarse las leyes por el forro para acelerar el proceso.

Al parecer, Olga Zubakova se ofrecía (por una inmódica cantidad) a iniciar la tramitación en Rusia cuando aún no se tenía el C.I. No sé si les explicaría a los adoptantes que para eso tenía que falsificar parte de la documentación pero aunque no lo hiciera, no entiendo que los padres no preguntasen por qué ella era la única que podía hacer algo así.

Ver también: ¿Adopciones irregulares o tráfico de niños?

 

Informaci

Filed under: Adop. Internacional,adopcion-y-etica,dolor,ECAIs,Preguntas incómodas — Beatriz San Román a las 12:50 pm el sábado, septiembre 13, 2008

Sabía a lo que me exponía al escribir sobre las denuncias de falta de garantías en la adopción internacional, pero una no puede menos que obrar (y escribir) en conciencia. Como madre adoptiva, hay determinadas informaciones sobre la adopción que se me hacen muy difíciles de digerir, y que me duelen en lo más hondo. Pero precisamente porque soy madre adoptiva, creo que es necesario que los adoptantes tengamos TODA la información, también aquella que nos repugna y nos desgarra.

Duele asumir que haya quien esté dispuesto a jugar con nuestras ilusiones y nuestros sueños (y a vulnerar derechos fundamentales) con tal de hacer negocio, pero no podemos mirar hacia otro lado cuando se denuncia esta realidad. Tenemos que asumir que Unicef, Terre des hommes, Save the Children, el Centro Internacional de Referencia para los Derechos del Niño Privado de Familia etc. no son los enemigos de los niños. Tenemos que asumir que:

– Cuando advierten que el número de solicitudes de adopción de niños pequeños y sanos es inmensamente superior al de niños adoptables no mienten ni les mueve otro interés que la defensa de los niños.

– Cuando advierten que, en los países en los que la autoridad central no tiene medios para controlar las declaraciones de adoptabilidad y sólo las visa (como ocurre en Vietnam), se están dando niños en adopción que nunca debieron salir del país –y, muchas veces, ni siquiera de su familia–, no lo hacen por fastidiar nuestro legítimo deseo de ser padres.

– Tampoco lo hacen cuando advierten que los desorbitados donativos –muchas veces encubiertos como proyectos de cooperación– sirven para tejer un entramado de “buscadores de niños”, cuando la adopción debería de ser, por encima de todo, la búsqueda de familias para los niños que de verdad la necesitan.

Creo en la necesidad de defender el derecho de todo niño a crecer en la familia en la que nació y a que, cuando ello no sea posible, se le busque una familia sustituta en su entorno. Creo también que la adopción internacional es una medida válida de protección de la infancia cuando ninguna de las dos cosas sea posible, siempre y cuando sus derechos sean completamente respetados y sus intereses colocados por encima de todo lo demás. Incluido nuestro sueño de ser padres.

Pienso que la adopción internacional tal y como la conocíamos (o creíamos conocerla) va a desaparecer en pocos años. Ya hay muchos países que están empezando a restringir la aceptación de solicitudes para niños pequeños y sin necesidades especiales. China endureció los requisitos; parece más que probable que Etiopía dejará de admitir muy pronto peticiones de monoparentales o matrimonios con menos de 2 años de casados. Otros, como Ucrania y Polonia, ya no aceptan solicitudes de adopción internacional para bebés sanos, y han pedido que se anime a las familias españolas a ser más realistas y a considerar la adopción de niños de otro perfil.

No podemos seguir alimentando el mito de que hay que promover y fomentar la adopción porque hay muchos niños en el mundo que sólo podrán ejercer su derecho a crecer en una familia a través de la adopción internacional. Los hay, es cierto, pero la mayor parte de ellos no se ajustan al perfil que solemos solicitar los adoptantes. Solo en Vietnam, las cifras oficiales hablan de decenas de miles de niños viviendo en la calle que, por sus características de edad y salud, nunca fueron considerados por el circuito de las adopciones. Es mucho más fácil (y rentable) buscar bebés que atender a pequeños de cuatro o más años en espera de que aparezca una familia que quiera adoptarlos.

En el caso de Vietnam, hay indicios de malapraxis e irregularidades gravísimas ¡ y no sólo en las adopciones tramitadas con EE.UU! El problema no es el convenio, cuyo contenido es muy similar a los firmados por Vietnam con Francia, Canadá, EE.UU. e Italia. El problema no son las agencias ni las ecais. Mientras el sistema vietnamita no tenga los recursos necesarios para hacer que los convenios se cumplan y evitar que se hagan declaraciones de adoptabilidad fraudulentas, podremos traer en adopción niños con todos los papeles “en regla”, aunque no podremos tener la seguridad de que la información que en ellos aparece no haya sido falseada.

Lo que nadie quiere o

Filed under: Adop. Internacional,adopcion-y-etica,Preguntas incómodas — Beatriz San Román a las 4:00 pm el domingo, septiembre 7, 2008

Tras la firma del Convenio entre España y Vietnam sobre adopción, empiezan ahora a salir hacia Hanoi los primeros expedientes de familias españolas. Con ellos viajan las ilusiones de muchas familias que esperan encontrarse con sus futuros hijos, y a las que se ha asegurado que el Convenio garantiza una total trasparencia de los procesos, pero hay demasiadas cosas que no cuadran…

Hace pocos meses, la embajada estadounidense publicó las conclusiones de un estudio sobre el sistema vietnamita de adopciones que denuncia como los supuestos “proyectos de cooperación” y donativos que pagan los adoptantes encubren en realidad un negocio execrable: pagos a las familias biológicas (3 de cada 4 padres entrevistados afirmaron haber recibido dinero de los orfanatos a cambio de entregar a sus hijos), renuncias obtenidas bajo engaños y mentiras, personal sanitario y trabajadores sociales que cobran por niño “conseguido”… (En Las adopciones en Vietnam, bajo sospecha se puede leer un resumen en castellano).

A las familias se les ha dicho que el Convenio garantiza el control sobre las adopciones, pero su contenido es muy similar al Convenio entre EE.UU. y Vietnam. Ambos se inspiran en el Convenio de la Haya y prohiben expresamente las ganancias indebidas. El problema no está en el texto de los convenios sino en la capacidad o incapacidad del gobierno vietnamita para cumplirlos.

Se ha dicho que el problema era que las agencias estadounidenses, como son empresas privadas, cobraban cantidades desorbitadas a las familias, que son las que servían para pagar a los traficantes de niños. Resulta curioso comparar los presupuestos de las ecais españolas con los de las agencias yanquis:

– Excluídos los viajes y estancia en el país, la mayor parte de las agencias americanas venían cobrando alrededor de los 7.500 € euros (ver ejemplo)

– Las ecais españolas, ésas que teóricamente no van a entrar en pagos indebidos, cobran más de 9.000 €.

¿Nos vamos a tragar sin pestañear que las agencias americanas, además de malas, son tontas y por eso preferían pagar para obtener adoptabilidades fraudulentas en lugar de ir a esos orfanatos donde hay “tantos niños esperando una familia”?

Otro punto poco claro: Vietnam es el país con mayor índice de abortos. El aborto es allí legal y gratuito. ¿No resulta extraño que las ecais digan que la mayor parte de los niños abandonados son bebés de menos de dos años?

No nos engañemos: Vietnam no ofrece hoy ni transparencia ni garantías. Está muy bien que el Convenio las exija, pero de ahí a que se cumplan hay un abismo. En el siguiente post, ¿Dónde va el dinero de las adopciones en Vietnam?, se demuestra que las cuentas no salen.

 

 

Filed under: Adop. Internacional,adopcion-y-etica,dolor — Beatriz San Román a las 3:51 pm el domingo, septiembre 7, 2008

Según las Ecais, los costes en el país de origen de una adopción en Vietnam rondan los 3.360 euros. ¿A qué se destina este dinero?

Según ellas, en torno a 350 € se van en los costes de tramitación del expediente en Vietnam. El gobierno nepalí cobra un millón de dongs (42 euros) por tramitación de cada expediente. ¿Más costes? El certificado médico que exigía la embajada americana para dar la visa de entrada al menor venía costando 28 euros… Habría que añadirle los costes de gestiones, el representante de la ecai, etc. Claro que:

– un buen salario en Vietnam es de 40€/mes

– el salario mínimo lo han subido de 20 a 26€/mes  

Es decir que, descontados los 42€ “oficiales”, quedarían 318 €, que darían para pagar el sueldo de DIEZ personas durante un mes, 6 días a la semana (o una persona durante diez meses a tiempo completo) ¡por cada expediente!

Pero hay más aún. Resulta que los 3.000 euros restantes se justifican con conceptos como “gastos de manutención” o “donativo al orfanato”. Apuesto a que en breve corregirán este concepto y lo convertirán en “proyectos de cooperación” (la ley vietnamita requiere que las ecais antes de trabajar firmen acuerdos de este tipo), tan pronto como se relean con atención el texto del Convenio firmado por España y que dice así:

Articulo 4.2. No podrán derivarse ganancias indebidas, financieras o de otro tipo, de las actividades relacionadas con la adopción internacional. Sólo podrán cobrarse y pagarse los costes y gastos que se contraigan, incluidos los honorarios profesionales hasta un importe razonable de las personas que intervengan en la adopción.

Pero lo llamen como lo llamen, resulta que 3000 euros son el equivalente a 100 salarios mensuales. ¿Cómo puede ser que cueste mantener a un niño de menos de 2 años durante el tiempo de tramitación lo mismo que tiene para vivir una familia vietnamita 8 AÑOS?

Siento reconocer que tienen razón los que dicen que algo huele a podrido en esto, y que siguiendo el rastro del dinero nos daremos de bruces con los que hacen negocio. Y no digo que sean las ecais las que se queden con todo ese dinero, no. Mucho me temo que el dinero “extra” se va en los pagos que denunciaba la embajada americana en Hanoi: a médicos y personal hospitalario, trabajadores sociales, intermediarios, etc. que buscan los niños para satisfacer la demanda.  Que se necesite tanto dinero sólo puede ser porque sí, hay “ganancias indebidas”. Y eso, se llama tráfico de niños por mucho que lo disfracen de protección a la infancia. 🙁

La decisi

Filed under: Adop. Internacional,Adopcion interracial,adopcion-y-etica,ECAIs,Reflexiones al sol,Uncategorized — Beatriz San Román a las 1:40 pm el domingo, junio 1, 2008

Por Mariana.

Ya son varias las veces que me han hablado de los comentarios de psicólogas y trabajadoras sociales de algunas ECAIS, con respecto a las “decisiones” de las madres biológicas de nuestros hijos etíopes. Comentarios que surgen en respuesta al interés de algunas familias adoptivas en conocer sobre dichas familias biológicas. Las profesionales de estas ECAIS les dicen que “las madres biológicas tomaron su decisión en su día, y que no tienen que pensar mas en ellas” .
Me gustaría abrir una reflexión sobre las decisiones de las madres biológicas de nuestros hijos etíopes (extrapolable a muchos otros países del Tercer Mundo donde hay adopción internacional y miseria).

Sus no-decisiones
Decisiones… ¿Realmente las madres de nuestros hijos etíopes toman sus propias decisiones, toman alguna decisión en su vida? Esta palabra se me antoja tan prepotente, ignorante y equivocada en boca de supuestos profesionales de nuestro primer mundo.
Si cronológicamente hiciésemos un listado de las NO-decisiones que toman las mujeres etíopes a lo largo de su vida, nos encontraríamos con que:

– Una mujer etíope no decide ser explotada desde su más tierna infancia, siendo la última en comer en su hogar y trabajando como un animal de carga.

– Una mujer etíope no decide ser mutilada. En Etiopía entre el 80 y el 90 % de las niñas son sometidas a diversas mutilaciones. La tasa de mortalidad materna alcanza altas cuotas debido a las complicaciones en los partos relacionadas con la mutilación.

– Una mujer etíope no decide dejar la escuela ni su hogar para contraer un matrimonio temprano en contra de su voluntad, lo que compromete su derecho a la educación, el pleno desarrollo de su personalidad, sus habilidades y su capacidad física y mental. Cuando sobreviene un embarazo, compromete también su salud y, en ocasiones, su vida. La mayoría de las adolescentes que contraen matrimonio a edad temprana son presionadas para tener hijos antes de haber alcanzado la madurez fisiológica, lo que redunda gravemente en términos de morbilidad y mortalidad materna.

– Una mujer etíope no decide el numero de hijos que quiere tener (7 como media) .

– Una mujer etíope no elige como parir. Las mujeres niñas casadas a temprana edad tienen partos horribles, que causan desgarros muy importantes. Se calcula que más de 150 mil mujeres padecen fistulas en Etiopía. Y cada año se suman diez mil nuevos casos. Mujeres que están siempre acompañadas de un olor a orines y heces, ya que no controlan sus esfínteres, lo que la gente en Etiopía asocia con una maldición. Como consecuencia, las jóvenes son estigmatizadas y rechazadas en sus comunidades, por lo que muchas terminan suicidándose o mendigando en las calles con sus niños. Y muchos partos acaban con la muerte del niño.

– Una mujer etíope no decide ser maltratada (el 84% de las mujeres etíopes han sufrido o sufren maltrato en el seno de su hogar).

– Una mujer etíope no decide ser violada ni abusada sexualmente por su pareja. Un 59 por ciento de las mujeres son objeto de violencia sexual en su hogar, de acuerdo de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Después de saber todo esto, ¿podemos decir que las madres etíopes de nuestros hijos deciden su entrega, deciden sobre algo? A ver si va a ser la primera decisión que toman en su vida y va a ser precisamente ésta.

Desgraciadamente la adopción internacional, que en principio es positiva, se esta convirtiendo en algo éticamente discutible, discutible desde varios puntos de vista debido a las diversas actuaciones de las entidades, personas y organismos que participan en ella.

¿Cómo no ser solidarios?
A veces he leído en los foros, “yo no pienso en la madre de mi hijo”, “No confundamos adopción con caridad”, “No quiero saber de la familia biológica ( por x causas)”.

¡Que fácil es pronunciar frases como esas cuando no se conoce la realidad de las madres etíopes! ¿Adopción y caridad?. ”Yo no adopto para hacer caridad, adopto porque quiero ser padre y madre…”. Pero no adoptamos en Noruega ni en Islandia, adoptamos en países económicamente muy desfavorecidos. Completamente de acuerdo en no confundir adopción con caridad. Pero la cosa tiene mas matices, no es todo blanco y negro.

Quizás para empezar sería positivo dejar de usar la palabra caridad, y sustituirla por solidaridad. No solidaridad hacia nuestros hijos, sino solidaridad hacia la situación de la inmensa mayoría de familias biológicas de nuestros hijos. Solidaridad y respeto. En la mayoría de los casos, si no tuviesen vidas tan difíciles y desesperadas, no darían a sus hijos en adopción, así que nos guste o no hay un factor predominantemente económico por medio. Y solidaridad y respeto hacia el país de origen de nuestros hijos.

Norte-Sur, ¡cuantas diferencias! ¿Cuál es el futuro, ya presente? ¿Madres del tercer mundo donantes de hijos? ¿Hombres y mujeres del primer mundo receptores de ellos? ¿Se podría considerar una expoliación más de los países pobres?

Adopción y solidaridad, ¡cómo no van a estar mezcladas, si estamos en mundos tan distintos! Pero la solidaridad ya digo que no es hacia nuestros hijos, sino hacia sus familias biológicas. Y hacia familias como ellas. Y hacia los niños que no han decidido tampoco nacer en uno de los países a la cola del desarrollo, y por ello morir tempranamente o sufrir enfermedades aquí erradicadas con las vacunas y la atención medica…

La creación de “huérfanos”
Empezamos en la adopción pensando que hay muchísimos niños huérfanos que necesitan una familia…pero eso no es exactamente así. Los niños en los orfanatos que pueden salir en adopción son un pequeño número. El aumento de demanda -la demanda excesiva- y la falta de control corrompen el proceso y crean “huérfanos” para nosotros, niños que sin la adopción internacional podrían seguir viviendo con sus familias. Niños que al testarlos para el VIH si salen positivos nadie sabe con seguridad a dónde van a parar. Estos niños podían haber seguido viviendo con sus familias…

Y muchos acaban la adopción yendo a buscar a sus hijos a Etiopía, y deseando que pasen los días para volver, sin querer saber nada o casi nada mas del país de sus hijos. “Para que, si ya son españoles”, dicen . Para algunos da igual que sea Etiopía, Colombia, China o cualquier otro país. Sólo son sitios proveedores de niños. Del niño objeto de deseo.

¿Podemos considerar a las madres etíopes de nuestros hijos meros recipientes que algún día llevaron a nuestros hijos en su seno y quedarnos con la conciencia tranquila? ¿Podemos considerar que ellas “decidieron “ dar a sus hijos en adopción como aquel que realmente decide algo con objetividad, como si no hubiesen sufrido para llegar a eso, como si fuesen libres de decidir? La adopción internacional merece una reflexión mucho más profunda: esos “bomboncitos” o “chocolatitos” han crecido en un vientre, han estado con sus madres, las han querido y han sido queridos, y sus madres los seguirán queriendo siempre, porque las madres etíopes no son menos madres que nosotras.

Por supuesto que hay madres irresponsables, madres que no quieren a sus hijos, madres maltratadoras, y esas haberlas las hay en todas partes. Pero con vidas tan terribles ¿hasta qué punto podemos decir que una madre etíope elige dar en adopción a su hijo, que lo decide con total independencia de criterio?

La usurpación de su historia
No entiendo la postura de numerosas ECAIS, poniendo trabas o estando en contra de la búsqueda de la familia biológica. Y menos entiendo que falseen la historia de nuestros hijos en numerosas ocasiones, negándoles así la existencia de su familia biológica. O que no les den a las familias adoptivas los papeles de sus hijos que les corresponden por derecho que es el derecho del niño a conocer su propia historia. ¿Nos gustaría a nosotros que nos borrasen de un plumazo nuestro pasado, nuestros orígenes, nuestra historia?

En nuestro país se ha firmado el convenio de La Haya, nos creemos civilizados, tolerantes y amplios de miras, se trabaja “por el bien del menor”… pero muchísimas veces se niega el derecho del niño adoptado internacionalmente a su propia historia, ya sea falseándola directamente como antes dije (con lo que vulneramos el tratado de los derechos del niño e incurrimos en ilegalidades, porque ¿qué validez tienen los juicios basados en historias falsas?), ya sea negándoles un poco de información a las familias biológicas, algo que tendría que ser totalmente comprensible desde el punto de vista humano. Muchísimas de estas familias están desesperadas por saber solo si sus hijos están bien. Y muchas veces se hace que el niño o niña “nazca” el día que nos conoce…

La adopción internacional en España -masiva y descontrolada- hará que en unos años haya muchísimos niños adoptados que nos harán muchísimas preguntas. Podemos esconder la cabeza bajo la arena, creernos a pies puntilla los informes “oficiales” en cuanto a los orígenes, decir que no somos nadie para buscar, que cuando nuestros hijos sean mayores de edad ya lo harán ellos (el promedio de vida en Etiopía es de 48 años, ¿quién de la familia biológica quedara vivo para entonces?), que la familia biológica no importa…

Pero también, si decidimos buscar, hemos de saber que nos encontraremos en la mayoría de los casos con historias terriblemente duras, que nos van a crear problemas de conciencia y con las que lógicamente, si somos sensibles, vamos a crearnos un compromiso moral.

Así que como conclusión yo diría que aquí las únicas que deciden, y deciden decir frases gloriosamente penosas desde el punto de vista humano y de conocimiento, son esas trabajadoras de esas ECAIS, a las que quizás mas les valdría darse una vuelta por Etiopía. Aunque solo sea para adquirir un mayor conocimiento de causa a la hora de hablar de seres humanos…

El carnet gen

Filed under: abandono,Adop. Internacional,Adopcion interracial,adopcion-y-etica,dolor,Reflexiones al sol,Uncategorized — Beatriz San Román a las 3:30 pm el jueves, abril 24, 2008

¿Carné genético para familias adoptivas? La presentación de este producto nos ha dejado a muchos con la boca abierta.

Resulta que ADECOP (la federación de ECAIS) y los laboratorios Lorgen han llegado a un acuerdo para comercializar un servicio dirigido especialmente al colectivo de familias adoptivas. O dicho de otra manera, para intentar convencernos de que necesitamos pagarles a ellos 495 euros del ala. Por este inmódico precio, nos ofrecen unas pruebas de ADN que certifiquen que nuestros hijos son nuestros hijos.

Sólo a un prodigio de los negocios amante de la serie C.S.I. se le podrí­a haber ocurrido venderlo como “la respuesta a una necesidad social”. Se nos dice que, en caso de accidente, contaremos con un documento que certifique que nuestros hijos son nuestros hijos.

Seamos serios: accidentes hay muchos, y algunos de ellos son mortales, cierto. Pero son absolutamente excepcionales aquellos en los que la policí­a recurre a hacer pruebas de ADN para saber quién era el fallecido. Primero están los documentos que pudiera portar, la identificación por parte de familiares, las huellas digitales, las radiografías dentales… Sólo en aquellos casos en que el cuerpo está tan deteriorado que lo anterior no es posible, se recurre a la genética.

Por un momento, pongámonos en el macabro supuesto de que nuestro hijo fuera uno de esos casos excepcionales y que muriera en un incendio y su cadáver quedara calcinado. Un simple pelo del cepillo con el que se peina servirí­a para certificar su identidad. Aunque si el tema nos obsesiona, siempre podemos cortarle una uña y guardarla en lugar seguro por si un dí­a ocurre una desgracia. No me imagino a ningún juez discutiendo la validez de esa prueba para recuperar el cadáver de un hijo.

Los argumentos de ADECOP y los señores de LORGEN para convencernos de que es algo que necesitábamos urgentemente no tienen desperdicio. Intentan ser de lo más persuasivo. Lógico, por otra parte, pues tratan de sacarnos un buen pico y saben que no tomaremos la decisión por impulso.

“La identificación de menores adoptados ofrece a los padres adoptivos interesados seguridad jurí­dica y tranquilidad personal”, afirma Javier Valverde, el director gerente del laboratorio.

“Esto resuelve una situación de inferioridad de padres adoptivos e hijos adoptados respecto al resto de la sociedad?” apostilla Javier Góngora, el presidente de ADECOP.

“No es un problema legal, sino de conciencia”, añade el representante de ADECOP sin ni siquiera sonrojarse.

“Este carné es, en muchas ocasiones, la única posibilidad de certificar el parentesco no consanguíneo entre el menor y sus padres”. Subrayo lo de “en muchas ocasiones” porque me parece totalmente grotesco. En los últimos veinte años, sólo a través de la adopción internacional, ha habido decenas de miles de adopciones. ¡Y ni un solo caso en el que una familia haya necesitado algo así!

Apelar a nuestra conciencia para vendernos masivamente (¡anuncian que estará disponible en las farmacias!) un producto que lo más probable es que jamás lleguemos a necesitar, me parece francamente inmoral. ¿Será que ahora que las solicitudes de adopción internacional han bajado un 30% las ECAIS buscan diversificar su negocio?

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