La aventura continúa

Postadopción Blog. Nadie sabe más que todos juntos.

Nuevo libro: Adopci

Filed under: Adopcion y Escuela — Beatriz San Román a las 1:46 am el lunes, febrero 4, 2008

dibuBeto

Nos han llegado los primeros ejemplares de Adopción y escuela. Guía para educadores y familias. Como, con la ayuda de los amigos de Las Indias, estoy remodelando la web de postadopcion.org, todavía no hemos colgado en ella más que un anuncio que enlaza a este post.

Esperamos poder empezar a colgar los capítulos del libro online en unas pocas semanas. Para los que no puedan esperar, pueden ir leyendo la presentación y el índice del libro (¡LINK CORREGIDO!).

Claro que también puedes ser uno de los primeros en tener tu ejemplar impreso. Sólo tienes que enviar un e-mail con tu nombre, apellido y la dirección completa donde quieres recibir el libro. Lo recibirás en tu domicilio en un plazo de 2 a 8 días y se lo pagas directamente al cartero (17 euros + 5 euros de gastos de envío). Si no estuvieras en ese momento, te dejará un aviso para que pases a recogerlo por la oficina de correos más próxima.

Pedir contrarrembolso

La adopci

Filed under: Adopcion y Escuela — Beatriz San Román a las 11:29 pm el sábado, octubre 6, 2007

Los adultos tendemos a ver la adopción como un largo y fatigoso camino de burocracia e incertidumbre que culmina con la felicidad de la llegada del hijo o la hija tanto tiempo deseado. En cambio, desde el punto de vista de los niños, la adopción supone la pérdida súbita de todo lo que conocían y querían. De un plumazo su mundo se desvanece y son transportado a otro desconocido donde todo es nuevo y distinto.

Para estos niños, que tal vez llevaran muchos meses viviendo entre las cuatro paredes de una institución, la adopción es un cambio radical que, aunque objetivamente sea positivo, resulta estresante y atemorizador. Con frecuencia se les ve felices, ansiosos por disfrutar de la vida, pero tienen también sus momentos difíciles. Por muy positivo que sea lo que les ofrece su nueva entorno, sienten a veces el dolor de haber perdido todo lo que para ellos fue importante en el pasado y les cuesta enfrentarse a la avalancha de nuevos estímulos. Y aunque día a día y semana a semana avanzan en el proceso de aprender a confiar y de entender que esta vez es para siempre, a veces los fantasmas del pasado les angustian y temen perder lo conseguido.

Ser hijo: un aprendizaje prioritario

Los niños y niñas adoptados, a diferencia de lo que ocurre en hogares fundados sobre lazos biológicos, no han pasado los primeros meses o años de vida con sus padres. No cabe duda en que la adopción constituye auténticas familias, tan verdaderas como cualquier otra, pero también es cierto que la formación de los vínculos familiares requiere tiempo y dedicación.
Insistiremos una vez más en que lo vivido antes de la adopción no sólo ha condicionado lo que saben y lo que no, también su forma de afrontar la realidad y de relacionarse con los demás.

Los seres humanos aprendemos a anticipar el futuro y construir nuestras expectativas de acuerdo a lo que la experiencia nos ha enseñado. Una persona que haya acumulado experiencias negativas sucesivas en sus relaciones de pareja, se mostrará recelosa ante un nuevo pretendiente. Como dice el refranero español, el gato escaldado del agua fría huye. En la vida de un niño adoptado, todas las personas a cuyo cargo ha estado han desaparecido: sus padres de nacimiento, distintos cuidadores del orfanato, tal vez una familia de acogida… ¿Por qué habrían de creer que esta vez de ser diferente?

Para asimilar que, contra todo pronóstico, sus nuevas familias sí son permanentes y que pueden confiar en que sus nuevos padres les van a seguir queriendo y cuidando, necesitan experimentar repetidamente esa realidad. Necesitan que se les reafirme una y mil veces en que la nueva situación es permanente. Necesitan oír una y otra vez que pase lo que pase sus nuevos papás siempre les van a querer y cuidar. Y necesitan también comprobarlo de forma práctica ?¡y ponerlo a prueba!? una y mil veces antes de creerlo completamente.
Salvo que hubiera problemas médicos urgentes, la vinculación familiar debería ser siempre la prioridad de la primera etapa tras la adopción. Todo lo demás, incluída la incorporación al colegio debería dejarse en un segundo plano hasta que el niño logre sentirse seguro en su nueva familia.

(Extraído del libro Adopción y Escuela de Beatriz San Román)

Nuevos alumnos, nuevos retos

Filed under: Adopcion y Escuela — Beatriz San Román a las 8:20 pm el jueves, octubre 4, 2007

Extraído del libro Adopción y Escuela de B.S.R.

Cada persona es una combinación única de genética y experiencia: nuestros genes nos predisponen en una determinada dirección; lo que nos pasa a lo largo de la vida modela nuestra forma de pensar y de sentir. Los niños adoptados no son niños especiales, son niños normales que han tenido experiencias muy distintas a las de sus compañeros durante períodos fundamentales de su desarrollo. Es de esperar, pues, que no siempre actúen como los demás. Sus primeras vivencias condicionaron lo que aprendieron ?y lo que no aprendieron?, y modelaron su forma de mirar el mundo y de reaccionar ante las situaciones cotidianas.

De acuerdo a nuestra legislación, el sistema educativo debe ser sensible a las particularidades de cada niño y asumir el compromiso de crear un entorno integrador que le permita desarrollar todo su potencial y evite las discriminaciones. Del mismo modo que los educadores necesitan información para interactuar adecuadamente con los hijos de inmigrantes o las víctimas del maltrato doméstico, los alumnos adoptados necesitan profesionales formados que puedan afrontar los retos que su escolarización conlleva, y que se manifiestan en dos áreas:

1. La correcta interpretación de sus comportamientos y sus necesidades
Los adultos responsables de la educación y desarrollo de estos niños (y esto incluye a sus padres, pero también a médicos, profesores y psicólogos) necesitan entender el impacto que tienen sobre los bebés y los niños algunas vivencias que son comunes en el pasado de los adoptados. Sólo entendiendo como el abandono, la vida en un orfanato o la falta de estimulación y afecto han condicionado su desarrollo, podrán acompañarles de forma positiva en su crecimiento y su integración escolar. Más áun, sólo informándose activamente en lugar de esperar primero a ver cómo evolucionan, podrán detectar precozmente los posibles déficits o carencias y poner en marcha de inmediato los recursos y la ayuda necesaria para superarlos.

2. La integración de la diversidad.
Como algunos de sus compañeros, los adoptados pertenecen a familias que no responden al modelo tradicional. En no pocos casos, sus rasgos físicos hacen evidente que provienen de algún lugar lejano. Los educadores deben integrar las diferencias del alumnado y educar en el respeto a las mismas. Necesitan estar preparados para crear un ambiente libre de prejuicios y estereotipos sobre la adopción y las familias adoptivas, y reaccionar adecuadamente ante los comentarios y preguntas de otros niños o las manifestaciones xenófobas.

Ver ÍNDICE DE CONTENIDOS del libro Adopción y Escuela

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