La aventura continúa

Postadopción Blog. Nadie sabe más que todos juntos.

Newsletter del Grupo AFIN

Filed under: Adop. Internacional,adopcion-y-etica,AFIN — Beatriz San Román a las 11:12 am el Lunes, agosto 10, 2009

Acaba de salir el último Newsletter de AFÍN, cuyo editorial lleva por título “La adopción internacional hoy: el imperativo moral de una reforma urgente”.

En la BIBLIOTECA hemos colocado un nuevo estante con todos los números del Newsletter, para que quien lo desee los pueda leer y descargar:

  • Newsletter nº6. La dopción internacional hoy: el imperativo moral de una reforma urgente
  • Newsletter nº5. La adopción en España: un punto de inflexión.
  • Newsletter nº4. Factores de riesgo y de protección en la adopción internacional.
  • Newsletter nº3. La infancia en los medios de comunicación.
  • Newsletter nº 2. Sobre la necesidad de los derechos de participación de los menores.
  • Newsletter nº 1 . Presentación de la asociación AFIN (Adopciones, Familias e Infancias)

Filed under: Adop. Internacional,Cabo Verde — Beatriz San Román a las 10:43 pm el Sábado, agosto 8, 2009

El  colapso del sistema en los países de los que tradicionalmente salían la mayor parte de los niños adoptados internacionalmente es evidente. Algunos ya han anunciado que no necesitan nuevas solicitudes para adoptar niños pequeños y sanos; en otros, se ha producido un incremento brutal de los tiempos de espera. Y, lo que es aún peor, el envío masivo de expedientes en un número muy por encima de las necesidades reales ha multiplicado las evidencias de adoptabilidades fraudulentas en países donde las autoridades no tienen los mecanismos para controlarlas: Kazajstán, Vietnam, Etiopía…

Ante esta situación, y acuciados por la cacareada “presión de las familias”, algunas administraciones se han lanzado a buscar nuevos destinos a los sueños de adopción. Y, una vez más, lo hacemos empezando la casa por el tejado. En lugar de plantear un sistema transparente, donde sean las autoridades del país de origen las que comuniquen cuántas familias necesitan y de qué perfiles, lo habitual es que mandemos primero los expedientes y a ver qué pasa. En el mejor de los casos, esa política puede llevar a crear falsas expectativas en los adoptantes; en otros, ya lo hemos visto demasiadas veces, una vez el número de expedientes supere el número real de niños que necesitan ser adoptados, el sistema tiende a corromperse y a convertirse en tráfico de niños.  Tomemos el ejemplo de Cabo Verde, un pequeño país africano con poca tradición en la adopción internacional.

Cabo Verde: una o dos adopciones internacionales al año

Según las autoridades caboverdianas, en el 2008 tuvo lugar una sola adopción internacional, de la que desconocemos el país de destino. Según las cifras de la AICAN, entre los años 2002 y 2007 se realizaron en el país un total de 5 adopciones: una en Francia, una en Suecia y 3 en Italia.

Nota añadida en octubre, 2009: Seguramente faltan en estas cifras aquellos casos tramitados directamente a través de un abogado sin que interviniera el Instituto Caboverdiano (que es quien tiene las competencias en materia de adopción internacional) ya que en ellos los niños salían del país con una tutela pero no como adoptados).

¿Por qué salen tan pocos niños en adopción de este país? Para empezar, porque Cabo Verde es un país pequeño, con una población de 427.000 habitantes. Según los datos de UNICEF, casi un 90% de sus menores en edad escolar asiste a centros de enseñanza. Los datos oficiales dicen que tienen unos 300 menores institucionalizados, de los que un porcentaje muy elevado corresponde a adolescentes. Los que tienen menos de 11 años representan sólo un 15% del total.  Hay que aclarar además que el que un niño esté viviendo en un centro de menores en un determinado momento no significa que sea huérfano ni que sea adoptable.
48 expedientes canarios a la espera de asignación

Con estos datos, sorprende enormemente que solo desde las Islas Canarias se hayan concedido nada menos que 48 C.I. para adoptar en Cabo Verde. ¡Cuarenta y ocho para un país que el año pasado dio un solo niño en adopción! Al ritmo actual, algunos de ellos tardarían más de 20 años en conseguir asignación…

Pero no, que nadie se preocupe porque la Directora General de Protección del Menor y la Familia canaria ya ha ido a hablar con las autoridades caboverdianas para “estrechar relaciones en materia de adopción internacional”. Y, para que todo sea claro y transparente, han informado a la prensa y han colgado la información sobre las reuniones en su web.

Curiosamente, no les han preguntado (o no han querido compartir con nosotros la respuesta) cuántos expedientes de familias portuguesas, francesas, suecas, italianas y de otros países están a la espera de asignación, lo que hubiera sido un dato muy revelador. Según la nota informativa publicada por el gobierno canario, las autoridades caboverdianas les han hecho saber que no salen más niños en adopción porque son niños que tienen padres, y éstos no quieren renunciar a sus hijos.

Seamos serios. Cabo Verde afirma que tiene sólo unos 45 niños menores de 11 años en sus centros. De ellos, con toda probabilidad, más de la mitad tiene más de 5, así que vamos a suponer que hay unos 20 niños menores de esa edad, de los cuales no sabemos cuántos pero un porcentaje “x” tiene algún tipo de discapacidad o enfermeda seria. Tampoco sabemos las razones por las que están viviendo en centros, pero podemos imaginar que la precariedad económica de sus familias sea el motivo más frecuente. Como me recuerda una buena amiga que lleva años como cooperante en distintos lugares de África, en muchos lugares siguen creyendo que el internamiento en un centro es sinónimo de una mejor educación.

Pero lo que sí han dicho con claridad las autoridades de Cabo Verde es que ¡¡¡ todos ellos tienen padres que no quieren que sean adoptados!!! ¡Ese es el motivo por el que se hacen tan pocas adopciones al año! .. y por el que hay  familias de otros países esperando desde hace años una asignación que no llega.

Pero hete aquí, que en un quiebro sin precedentes, se nos quiere hacer creer que la implementación del Convenio de la Haya en el país va a incrementar las cifras de adoptabilidades. Según la nota del gobierno canario “con la aplicación del Convenio de la Haya” en el país, a partir de noviembre se va a intentar que la administración caboverdiana, sin necesidad de que intervenga un juez, pueda determinar la adoptabilidad de los niños en contra del criterio de sus padres. ¿Nos estamos volviendo locos?

El Convenio de la Haya recoge que la adopción internacional es el último recurso solo considerable cuando todo lo demás ha fallado por lo que, cuando un país lo ratifica, las cifras de adopción tienden a disminuir. También recoge la obligatoriedad de que las adopciones se hagan entre los organismos responsables de los dos países, por lo que lo de recurrir a un abogado al margen del sistema del Instituto Caboverdiano  responsable dejará de ser posible.

El Convenio de la Haya está basado en la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos del niño, que reconoce el de crecer en la familia en la que nació salvo cuando ésta ponga en riesgo su sano desarrollo. Y ese derecho debe ser defendido con independencia de su situación económica, cosa que también dice su texto. Claro que seguramente la persona a la que encargaron escribir la nota para dar bombo al viaje de la Directora General no debe haberse leído ni uno ni otro convenio.

¿Tiene sentido mandar decenas de expedientes a un país que afirma que hoy por hoy no tienen ningún niño adoptable? Sabiendo todo lo que sabemos (incluyendo que lo más habitual es que los anunciados cambios sobre las leyes que rigen las adopciones tarden muchos meses, a veces años, en llevarse a cabo), ¿no sería más lógico esperar a ver si realmente se llevan a cabo y cuáles son sus consecuencias?

Las adopciones de ACI en Vietnam

Filed under: ACI,Adop. Internacional,adopcion-y-etica,vietnam — Beatriz San Román a las 1:14 am el Martes, junio 9, 2009

Hoy la agencia EFE y algunos medios se hacen eco de la llegada a España de ocho niños adoptados en Vietnam (Ver: La cigüeña te trajo de Hanoi). Leo con estupor lo siguiente: “Nhung Nguyen, la representante de la agencia española ACI, explicó a Efe que los dos centros en los que trabaja entregan pequeñas ayudas a las familias pobres que deciden ceder a sus hijos. Una de las madres biológicas, por ejemplo, recibió una motocicleta para transportar sus productos al mercado y sacar algún dinero, según Nhung”.

El  artículo 17  del Convenio de adopción suscrito entre España y Vietnam marca como requisito para la adopción “que los consentimientos necesarios no hayan sido inducidos mediante pago o compensación de cualquier clase”. Y eso incluye las motocicletas, ¿no? Nhung Nguyen está incumpliendo el convenio, ¡y por tanto lo está incumpliendo ACI! No hay excusa que valga: el artículo 7 de la Ley de Adopción Internacional dice que la ECAI es responsable de lo que haga su representante. ¿Abrirán nuestras autoridades un expediente para sancionar o desacreditar a ACI?

Ritmos diferentes para cuestiones diferentes (adopci

Filed under: Adop. Internacional,adopcion-y-etica,ECAIs,etica-y-adopcion,etiopia,media — Beatriz San Román a las 12:34 am el Martes, junio 9, 2009

A raí­z del reportaje canadiense del post anterior, los foros de adoptantes han estado de lo más movido. Como no podí­a ser de otra forma, la información ha causado mucha inquietud entre las familias en proceso, que se han organizado para pedir explicaciones tanto a las ECAIs como a la embajada española, al canal de televisión que emitió el video y al consulado etíope en Francia. Lo que quizás sorprende es la celeridad con la que las dos entidades cuyos nombres aparecí­an en el listado del ví­deo han reaccionado emitiendo un comunicado conjunto. En él se explica que han tenido una reunión con la jefa de servicio del Ministerio etíope que “se ha mostrado dispuesta a aclarar esta situación” y “han solicitado la intervención inmediata de la Embajada de España en Etiopía para que, de oficio (sic), realice las oportunas averiguaciones ante el Ministerio de la Mujer de Etiopía, y emita la aclaración correspondiente, ya que ambas entidades estamos siendo víctimas de una manipulación informativa que daña nuestra imagen gravemente”.

Cuando etiopí­a manifestó a las ECAIs que implementaría una nueva política de adopciones que daba prioridad a las parejas sobre las solteras, las monoparentales tuvieron que enterarse a través de internet. Pasaron varias semanas (muy largas para las personas afectadas) antes de que las ECAIs empezaran a informarlas sobre los posibles cupos y la no admisión de nuevos expedientes de personas que adoptaran en solitario.

El pasado 26 de mayo se publicaba en la web del gobierno de EE.UU. que Etiopía había decidido paralizar los juicios de los niños abandonados, ya que el número de abandonos había crecido de forma extraordinaria y se sospechaba que este crecimiento había sido inducido fraudulentamente. No hubo entonces (ni la hay por el momento) ninguna nota informativa explicando que hubieran pedido una reunión urgente con las autoridades etíopes o solicitado al embajador que averiguara qué estaba pasando. ¿Será por qué consideran que un reportaje que les deja en una posición poco clara es mucho más importante que el que se falseen las adoptabilidades de los niños?

¿Manipulación informativa?

En el reportaje se dice que las autoridades etíopes piensan que la adopción se ha convertido en un “gran negocio” para los orfanatos y las ECAIs. La ministra etíope dice que “la mayoría de ellos” no tienen cuentas transparentes y que no se sabe dónde va el dinero. A continuación, la voz en off habla de una investigación llevada a cabo en septiembre por el gobierno de Etiopía. Se investigaron 71 agencias y 31 de ellas no pasaron los controles porque sus instalaciones no cumplían con los mínimos o porque su personal no estaba cualificado. Justo en ese momento es cuando se muestra la primera página de un listado en el que aparecen las dos ECAIs españolas.

Me molesta que siempre que a alguien no le gusta lo que sale en los medios lo califique de “manipulación informativa”, como han hecho ahora las ECAIs implicadas. No voy a poner la mano en el fuego por un periodista canadiense al que ni conozco, pero me parece como poco difícil de creer que haya conseguido que la ministra sostenga el listado y señale con su bolígrafo a CAFAC, la agencia canadiense sobre la que está investigando el periodista.

A estas alturas, a mí el reportaje me merece toda la credibilidad. Me parece sorprendente que las ECAIs den a entender que no saben nada de ese listado (lo mismo que argumenta CAFAC, aunque la ministra asegura que se lo han comunicado). Me parece increíble que, con la cantidad de dinero que se mueve, las ECAIs no cumplan siquiera con los mínimos que marca el gobierno de Etiopía, que seguro que están muy lejos de lo que aquí exigimos a cualquier guardería. Pero, sobre todo, más allá de qué significa estar en esa lista, me parece preocupante que la ministra opine que no hay transparencia en los procesos y que el gobierno etíope haya paralizado los juicios porque sospeche que se está traficando con niños. Y me sorprende (o debería) y me preocupa que nuestras autoridades no hayan paralizado inmediatamente los procesos hasta que se aclaren las dudas.

El doble expediente en adopci

Filed under: Adop. Internacional,adopcion-y-etica,Reflexiones al sol — Beatriz San Román a las 12:14 am el Martes, mayo 12, 2009

La Generalitat ha anunciado hoy que Cataluña se sumará a las comunidades autónomas que permiten a los adoptantes tramitar simultáneamente dos procesos de adopción en dos países distintos. Dicen que el doble expediente permitirá “incrementar sus opciones y reducir el tiempo de espera”. Para cualquiera que no se haya leído los informes de Unicef o los Servicios Sociales Internacionales puede parecer una medida razonable y positiva, pero éste no debería ser el caso de los responsables del departamento de Acció Social y Ciutadania.

Una vez más, como ya ocurriera el pasado mes de noviembre cuando las autoridades catalanas pidieron al gobierno chino que acortara los tiempos de espera, la Generalitat sigue soslayando la difícil situación de la adopción internacional y creando falsas expectativas a las familias. En aquella ocasión, la respuesta de las autoridades chinas fue clara: si las esperas se han alargado es porque hay más familias esperando asignación que niños para ser asignados. No queda más remedio que esperar. Por cierto, resulta curioso que la web de la Generalitat recoge la noticia en la que se anuncia que la consellera Capdevila pedía al gobierno chino que las esperas se redujeran a un año o año y medio pero no su respuesta.

¿Cuándo vamos a empezar a hablar claro a las familias que empiezan el proceso? Tienen derecho a saber que sólo en nuestro país hay más de 20.000 familias esperando que las asignen, pero las adopciones realizadas durante todo el 2.008 no superan las 3.500. Tienen derecho a saber que, si los procesos son cada vez más inciertos y largos, no es por culpa de la burocracia insensible, sino porque hay muchas más familias que desean adoptar que niños adoptables esperando en los orfanatos. Tienen derecho a que, si se están planteando la adopción de un niño pequeño y sano porque creen que en el mundo hay muchos niños así que necesitan una familia, alguien les diga claramente que eso no es cierto.

La realidad es la que es: hay más familias esperando una adopción de un niño sano y pequeño que niños de ese perfil esperando una adopción. Por eso los procesos son cada vez más largos en países como China y Colombia, donde los tiempos de espera rondan ya los cuatro años; en otros, donde no existen mecanismos de control para garantizar la adoptabilidad de los niños, y donde los orfanatos cobran por cada uno que es adoptado, la mancha de la corrupción se extiende como una mancha de aceite.

Si seguimos mandando más expedientes de los que realmente se necesitan a países vulnerables a la corrupción, seguiremos presionando para que se saquen niños de dónde no debieran salir. Es la perversión del sistema: no se buscan familias para niños que carecen de ella, sino hijos a personas que quieren ser padres. En lugar de permitir a las familias que envíen dos expedientes, uno a Vietnam y otro a Etiopía a ver en cuál hay más suerte, ¿no sería mejor localizar cuáles y dónde están los niños que realmente necesitan una adopción y dirigir allí los de las familias que se ajusten a su perfil? ¿No se dan cuenta nuestras benditas autoridades que aumentando la presión de la demanda lo que se consigue es que intermediarios sin escrúpulos engañen, paguen o secuestren para conseguir niños?

Ya no podemos seguir cerrando los ojos a la realidad. Una visita a la web del Schuster Institute (en inglés) o la lectura atenta de informes como “En el interés superior del niño, ¿qué oferta para responder a qué demanda?” de los Servicios Sociales Internacionales hacen evidente que, mientras no se lleve a cabo una reforma que elimine los lucros indebidos, los países adoptantes seguirán constantemente en la inaceptable disyuntiva de ir cerrando países a medida que afloran las irregularidades o cerrar los ojos al tráfico de niños.

Enlaces relacionados: Posición oficial de UNICEF sobre la adopción internacional – Aclaración de UNICEF sobre las cifras de huérfanos en el mundoSituación actual de la adopción internacional – ¿Por qué la adopción internacional es cada vez más difícil?

Enlaces en inglés: Schuster Institute (Universidad de Brandeis)A voice for ethical adoptionBlog por la reforma del sistema internacional de adopciones

El dolor de las madres biol

Filed under: Adop. Internacional,adopcion-y-etica,dolor,madres-biologicas,ORIGENES,Reflexiones al sol — Beatriz San Román a las 10:10 pm el Domingo, abril 26, 2009

Por Maite Cortés

NOTA: Este post es continuación de La familia de mi hij@, ¿es mi familia?, Cuando la adopción busca familias a niños que ya tienen una y La adopción internacional, ¿tiene que ser cerrada?

He conocido hasta la fecha 94 madres biológicas. Salvo dos, ninguna de las otras 92 pasa un día en que no se acuerden de esos hijos que dieron en adopción porque no podían quedárselos. No tuvieron realmente opciones y, cuando no hay opciones, no hay libertad ni hay justicia. ¿Cuántas madres habrá en la misma situación? La mayoría de esas madres no saben ni cómo están sus hijos. Algunas familias adoptivas envían información pero, una vez pasado el tiempo… si te he visto, no me acuerdo. Y a esas madres se les niega algo que necesitan: el derecho a saber que sus hijos están bien.

Ellas hablan de un dolor que no saben explicar, un vacío que no se llena con nada. Muchas se consideran monstruos por hacer lo que hicieron (cuando en realidad son simples víctimas de una sociedad que las criminaliza y las ignora). Algunas intentan suicidarse, otras se dan a la bebida… Nadie jamás les dijo que esa decisión de dar a sus hijos a una “mejor” vida será la fuente de su dolor, de su desdicha, de su vacío. Ni que sus hijos también sufrirán las consecuencias de esa decisión.

Nosotros celebramos lo que ellas lloran en silencio. En ocasiones es un secreto que las corroe por dentro y las lleva al borde de la locura. Y no pueden pedir ayuda, porque no la hay. Están solas, dolidas, rotas. En los países de origen de nuestros hijos no hay grupos de postadopcion para las madres, no son miembros de foros donde comparten sus “experiencias”, no tienen acceso a literatura sobre adopción, no hacen quedadas donde se ayudan y se hacen fotos que luego cuelgan en sus foros. Ellas no tienen motivo de celebración, nadie les manda tropecientos mensajes de enhorabuena por lo que han hecho, no llevan camisetas con algún motivo “solidario”… Ni siquiera pueden quejarse, ni explicar lo que les pasa cuando llegan las crisis. Porque ellas también sufren crisis, al igual que nuestros hijos. Pero nadie las lleva al psicólogo. Tienen sus días buenos, sus días malos, y sus días muy malos. Pero no tienen siquiera una mano que las ayude a verbalizar lo que las esta matando emocionalmente. La sociedad espera que continúen con su vida. Sin embargo, no pueden y no saben por qué. Son las incomprendidas de la triada, las ignoradas.

¿Por qué los padres adoptivos contribuimos a esta situación con nuestro silencio? ¿Cuándo vamos a dejar de tener miedo de hablar de la otra madre de nuestros hijos? Sin secretos, con normalidad, sin utilizar lo de madre biológica, madre natural, madre de barriga… Puros eufemismos, porque son madres, tan madres como nosotras. De hecho, ellas con su renuncia son las que nos han hecho madres a nosotras.

No puedo soportar que se utilicen sus circunstancias para justificar nuestros procesos de adopción, que se niegue la importancia que tienen no solo en la vida de nuestros hijos sino en la nuestra propia. Sentarnos enfrente de ellas y asegurarles que jamás consentiremos que desaparezcan de nuestras vidas, ni de las nuestros hijos. Reconocer que nuestra dicha, nuestro gozo, es su eterno dolor, su inmenso vacío.

Y nosotros como adoptantes, ¿cuándo vamos a dejar de tener miedo y a exigir que no las borren de nuestras vidas? Ellas solamente quieren saber que sus hijos están bien, que los volverán a ver. Quieren poder explicarles algún día el porqué de la renuncia, que las entiendan. No buscan culpables, no culpan a los padres adoptivos de su dolor, no culpan a los hijos de su dolor. Es simplemente eso: su dolor, su vacío. Algo con lo que tienen que vivir el resto de sus vidas.

 

 

La adopci

Filed under: Adop. Internacional,adopcion-y-etica,ORIGENES,Reflexiones al sol — Beatriz San Román a las 9:35 pm el Domingo, abril 26, 2009

Por Maite Cortés

NOTA: Este post es continuación de La familia de mi hij@, ¿es mi familia? Cuando la adopción busca familias a niños que ya tienen una

Si la adopción es realmente una forma de proteger a los niños en desamparo, ¿por qué es cerrada? ¿No será que los padres adoptivos hemos antepuesto nuestros deseos y temores al sentido común y a lo que realmente seria mejor para nuestros hijos? Ahora intentamos arreglarlo defendiendo el “derecho a conocer sus orígenes”. Nos han vendido la idea de no mantener contacto porque “nunca sabes si van a pedirte dinero o a amenazarte”. O para proteger la “privacidad” de la familia biológica. No, no nos engañemos. La adopción se ha cerrado porque nuestro dinero hace y deshace para satisfacer nuestros deseos, para calmar nuestros miedos, y acallar nuestra conciencia.

Otra cosa es que hubieran intervenido los servicios sociales. En según que situaciones el contacto directo no puede ser fluído pero, aún así, la información y la posibilidad de acceder a ella debiera ser posible sin tener que esperar a que los hijos crezcan. Ese secretismo, esos hijos creciendo sin saber y sin acceso a esa información hasta que sean mayores… ¿Y antes qué?

La importancia de la familia biológica sigue infravalorándose. De ahí el hermetismo en adopción nacional, los informes con datos falsos en la adopción internacional, la cantidad de falsos “huérfanos”, la desidia de las Ecais por seguir aceptando esos “pequeños errores de traducción” como norma…

La adopción internacional debería ser el último recurso y debería ser abierta. Se debería exigir y preparar a los padres adoptivos para que así fuera. Eso posiblemente ayudaría a frenar la locura de expedientes y deseos de ser padres. Porque adoptarlos en el extranjero siempre da mas seguridad a los adoptantes de que los padres de nuestros hijos no van a aparecer por la puerta de casa. Y de un plumazo geográfico nos los quitamos de en medio.

¿Por qué se tiene que dejar a las familias adoptivas la decisión voluntaria de continuar el contacto con la familia bio? ¿Por qué no se nos exige? ¿Por qué no se nos prepara para ello? No en teoría sino en la práctica real. A la madre de mi hija le dijeron que era “muy afortunada” porque nosotros la queríamos a ella y al resto de la familia en la vida de mi hija. Cuando me lo dijo, me horrorice. ¿Por qué no es esto la regla en vez de la excepción?

¿Por qué no nos preparan como familias adoptivas para asumir esta relación? ¿Por qué tienen que ser las familias las que vayan a los países de origen de sus hijos a buscar, las que como familias decidamos trabajar, continuar, fomentar esa relación? ¿Por qué no se nos facilita a todos los padres adoptivos la continuación del vínculo? Nos hablan de que tiene una familia… pero no nos hablan de que esa familia es nuestra también.

Alguien me dijo una vez que entonces sería adopción sino acogimiento o algo así. Yo de legalidades no entiendo pero ¿no podríamos entonces plantearlo así? La adopción internacional legalmente como adopción pero emocionalmente como acogimiento porque eso es lo que hacemos cuando un niñó viene a nuestras familias teniendo ya una.

Mi hija es mía a efectos legales, pero sé que tiene familia en otro sitio. Una familia con la que tiene grandes vínculos, una familia que la quiere. ¿Por qué habría de querer a esa familia fuera de la vida de mi hija? Si la mayoría de nuestros hijos hubieran podido quedarse con su familia biológica, hubieran sido niños felices, muy felices. Y esto ha sido una revelación para mí.

Lo intuía pero no lo había visto tan claro como cuando vi a mi hija con su familia jugando y comiendo, como una más de ellos. Y la sentí más hija todavía, y sentí que no tengo derecho alguno a no continuar el contacto y facilitar la relación en todo lo posible. Son una presencia real en nuestras vidas, no una línea en su expediente o su “life book”.

No los siento como una amenaza, es una realidad que me ayuda a comprender mejor a su madre y sus circunstancias. Y, a la vez, me hace sentirme más madre de mi hija, de nuestra hija. Saber que la niña es feliz ayuda a su madre a sobrellevar su dolor. Un dolor que nunca jamás podré llegar a comprender, un vacío que nunca podremos llenar.

La familia de mi hij@,

Filed under: Adop. Internacional,adopcion-y-etica,ORIGENES,Reflexiones al sol — Beatriz San Román a las 2:56 pm el Domingo, abril 26, 2009

Por Maite Cortés

Cuando empecé mi proceso veía la adopción solamente desde mi punto de vista, reconozco que muy simplista. Con el tiempo, empecé a mirarlo desde el de mi hija. A partir de este momento algo empezó a producirme desasosiego, sin saber exactamente qué. Algo que no intuía al principio se abría ante mí. La adopción es más complicada y profunda de lo que al comienzo mi inexperiencia y mis ilusiones me dejaban ver.

¡Que pocas adopciones hay donde la pobreza no sea la principal causa del abandono que sufren nuestros hijos! ¿Es suficiente ser pobre, joven, soltera o ignorante para que, además de dar a tu hijo en adopción, también se te niegue el derecho a tener información? ¿Es suficiente para que alguien te borre de la vida del hijo que has parido?

He llegado a la conclusión de que todos evolucionamos: los padres adoptivos, los biológicos, nuestro entorno. Creo que las adopciones empiezan equivocadas para todos. Los padres biológicos piensan que los hijos van definitivamente a una vida “mejor”, los adoptivos que les damos una vida “mejor”, y las Ecais que lo están haciendo bien porque todas las partes están contentas. En el plano teórico todos hablamos de respetar orígenes, de que nuestros hijos tienen otra madre y otro padre…

Todo ideas muy lejanas. Como lo del tío en Granada. Pero no creo que los padres adoptivos estemos preparados para asumir la realidad: nuestros hijos ya tienen una familia.

En alguna ocasión ha salido el tema de si es bueno mantener contacto con la familia biológica. Al comienzo siempre pensé que qué tenia yo que ver con ellos: “yo adopto un hijo no a una familia entera”. Un hijo que por otra parte ya había sido abandonado. Estaba dispuesta a conocerles y así recabar toda la información posible y necesaria para mi hija. Tal vez mandarles alguna foto con su correspondiente carta, pero nada mas. Sin embargo, según transcurría el tiempo y reflexionaba sobre el tema, empecé a sentir que en mi mente y sobre todo en mis afectos, esa familia empezaba a tener un hueco.

Cuando adoptamos, ampliamos nuestra propia familia trayendo a ella una personita que no ha nacido por generación espontánea. Una persona que casi siempre, al menos en la adopción internacional, viene de una familia que la quiere pero que no la puede proteger. Una familia con la que comparte cosas que nosotros nunca compartiremos. Una familia que estará siempre en su mente y que posiblemente buscará antes de los que nos imaginamos.

La única forma de hacer realmente a esa personita nuestro hijo es hacer familia nuestra a todo lo que trae. Y solo cuando los padres adoptivos comprendamos esto, solamente entonces, empezaremos a respetar los orígenes de nuestros hijos.

Ver Cuando la adopción busca familias a niños que ya tienen una

Cuando la adopci

Filed under: Adop. Internacional,adopcion-y-etica,madres-biologicas,ORIGENES,Reflexiones al sol — Beatriz San Román a las 2:26 pm el Jueves, abril 23, 2009

Por Maite Cortés

Llevo viviendo y viajando en África los últimos cuatro años. En este tiempo he visto más de lo que mis ojos y mi corazón pueden digerir. Jamás supe lo que realmente la palabra desesperación significaba hasta que me vine a vivir aquí. La vida es muy dura en este continente: la corrupción, la escasez de infraestructuras, las condiciones climáticas, el desempleo, las enfermedades, los dictadores, la situación de la mujer, etc. hacen del día a día una batalla por sobrevivir. Madagascar, Mozambique, Tanzania, Kenia, Zimbabwe, Nigeria, Botswana, Sudáfrica, Senegal, Malawi, Mali, Uganda, Etiopía… La pobreza en su estado mas puro, una pobreza que no deja impasible a nadie.

Creo que la pobreza del mundo nos tiene cegados. Nos hace sentirnos “solidarios” con derecho a traernos a un niño porque es pobre, sin realmente ser conscientes de lo que se hace. El fin de la adopción es darle una familia a un crío que no la tiene, pero los hijos que son dados en adopción por razones de pobreza SÍ tienen una familia, una que no se puede hacer cargo de ellos, pero al fin y al cabo una familia. No creo que deban ser dados en adopción, definitivamente no en las condiciones actuales. Y si la única opción fuera la adopción, cada vez estoy más convencida de que debería de hacerse de forma abierta.

Esos críos no pueden salir de una familia, de un país, simplemente porque no hay para comer. Borrarles el pasado, negarles crecer en su cultura y su entorno, y esperar a que sean felices con la posibilidad remota de reencontrarse algún día con alguien de la familia, aunque tal vez sea ya demasiado tarde para dar con ellos, si la familia adoptiva no hace el trabajo de buscarles con anterioridad.

¿Qué es exactamente lo que les damos a nuestros hijos que no les pueden dar sus familias? ¿Ropa, zapatos, colegios, clases de natación, terapias, prótesis dentales….? ¿De verdad que alguien puede sentarse delante de su hijo algún día y decirle “tu estás conmigo porque yo soy el que tenía el dinero?”. ¿Alguien puede defender que esto es suficiente para arrancar de una familia un hijo querido y borrar de su vida a esa familia para siempre? ¿Porque son pobres? ¿Porque son incultos? ¿Porque viven tan lejos de nosotros que no van a coger un avión y presentarse en casa? No puede ser. No puede ser que seamos tan inhumanos.

No tenemos derecho a traernos a estos niños a nuestro primer mundo simplemente porque sus familias son pobres. No, no tenemos derecho. Tenemos la obligación de colaborar para remediar una situación que nuestro primer mundo ha creado tan descaradamente, pero no a arrancar esos niños de su país.

Cena con Rygaard

Filed under: Adop. Internacional,Adopcion y Escuela,AFIN,CORA — Beatriz San Román a las 12:33 am el Lunes, marzo 30, 2009

A una hora imtempestiva para mi estómago (las 8 de la tarde, ugh!) hemos quedado a cenar con Peter N. Rygaard, que mañana lunes impartirá una jornada en Barcelona sobre los efectos de la institucionalización en la infancia,. organizada por la asociación AFIN, con la colaboración de CORA entre otras entidades. Mesa para cuatro y algo de vino (a esas horas es más fácil beber que comer), y una larga conversación en la que ha dado tiempo a hablar de libros (¡él había leído La catedral del mar!), pero sobre todo de cómo se encaran en su país (Dinamarca) y aquí los retos de la postadopción.

Debo decir que he sentido envidia, sana pero a raudales, cuando explicaba cosas como que allí uno puede pedir durante un tiempo que, a un niño que tiene dificultades para seguir el ritmo de la clase, el estado le ponga un profesor que le acompañe en su día a día escolar. O que la baja maternal dura un año.

Rygaard, que es padre adoptivo de dos y lleva mucho tiempo trabajando en el tema, explicaba con sencillez y meridiana claridad como la experiencia (¡y los estudios, que allí tienen la suerte de tener ya una larga trayectoria en la investigacion!) les han ido descubriendo las complejidades de la adopción. Citaba un estudio en el que se había comparado la evolución personal de adoptados, inmigrantes y población en general. Los primeros aparecían sobrerepresentados en cuanto a suicidios, índice de delincuencia e inadaptación social, etc. Si no lo he entendido mal, decía que esto ocurría sobre todo en aquellos que habían estado en orfanatos antes de la adopción (Dinamarca tiene una larga experiencia en adopción de niños procedentes de Rumanía y otros países del Este), pero que en cambio aquellos adoptados que antes habían estado en familias de acogida resultaban tener mejores resultados, incluso algo mejores que la media general.

Nos decía algo que, a fuerza de sufrimiento por parte de niños y familias, también aquí hemos ido descubriendo en los últimos años: lo que funciona con “todos” los niños, a veces no funciona en absoluto con nuestros hijos. Explicaba como, ya hace años, se dieron cuenta de que las terapias tradicionales, ya fueran de la onda sistémica o psicoanalítica, no daban el resultado esperado con algunos niños. ¡Cuántas familias, también en nuestro país, han hecho un largo peregrinaje de especialista en especialista tratando de encontrar el camino!

Su trabajo va en la línea de lo que algunos profesionales en España, como CRIA que desde hace tiempo trabajan para que la escuela y la familia se coordinen y encuentren la manera de ayudar al niño a superar sus dificultades, han empezado a aplicar. Rygaard explicaba que, cuando existen dificultades de vinculación, llevar al niño a terapia tal y como solemos entenderla no es el camino, que los adultos que con él tratan necesitan recibir respuestas concretas sobre qué hacer cuando muerde, cuando les hace sentirse manipulados… o cuando prenden fuego a la casa. Necesitamos entender que el desarrollo cognitivo y el emocional van en ritmos distintos, y que en los niños que han sufrido privaciones en los primeros tres años de vida, aunque a nivel cognitivo sean como los demás, en otros aspectos son aún muy inmaduros: un niño de nueve años puede tener las dificultades de un niño de tres para manejar sus sentimientos y sus emociones, aunque tenga una inteligencia brillante.

En otro momento, la conversación ha girado hacia los fracasos adoptivos. Tampoco en Dinamarca hay cifras, pero nos contaba que se dan en preadolescentes y adolescentes, y que habían aprendido que la mayoría de las veces esos niños no debían ser adoptados nuevamente, y que la mejor solución eran pequeñas residencias de media docena de niños con unos referentes adultos muy claros, algo a mitad de camino entre la institucionalización y el acogimiento.

Como en Cuando la adopción falla la percepción de los técnicos que trabajan el tema era que aquí los fracasos se producen en esas edades pero también, en una proporción similar, en los primeros tiempos de convivencia, le he preguntado si ellos no tenían rupturas más tempranas. Me ha contestado que ya no, que hace unos años sí las tenían, pero que entonces habían cambiado los programas de formación de quienes inician los trámites para adoptar, ¡les muestran incluso vídeos de niños muy “disfuncionales”! También que habían descubierto que, si en el primer año los padres tenían un seguimiento mensual, las cosas funcionaban mucho mejor porque permitía entender y encarar adecuadamente las dificultades del niño desde el principio. A su juicio, muchos de los casos de preadolescentes y adolescentes complicados le llegan tarde, cuando las dificultades se han ido de madre (bueno, él lo decía mejor pero qué queréis ¡me parecía feo llevar grabadora!). Si años atrás las familias hubieran buscado y encontrado un apoyo profesional adecuado, las cosas hubieran sido muy distintas…

La semana viene complicadita, y no sé si tendré tiempo de hacer un resumen de la jornada de mañana (¡ya de hoy!) pero va por delante estos apuntes desordenados. ¡Feliz lunes para todos!

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