¿Adoptar en Cabo Verde?

El colapso del sistema en los países de los que tradicionalmente salían la mayor parte de los niños adoptados internacionalmente es evidente. Algunos ya han anunciado que no necesitan nuevas solicitudes para adoptar niños pequeños y sanos; en otros, se ha producido un incremento brutal de los tiempos de espera. Y, lo que es aún peor, el envío masivo de expedientes en un número muy por encima de las necesidades reales ha multiplicado las evidencias de adoptabilidades fraudulentas en países donde las autoridades no tienen los mecanismos para controlarlas: Kazajstán, Vietnam, Etiopía…
Ante esta situación, y acuciados por la cacareada “presión de las familias”, algunas administraciones se han lanzado a buscar nuevos destinos a los sueños de adopción. Y, una vez más, lo hacemos empezando la casa por el tejado. En lugar de plantear un sistema transparente, donde sean las autoridades del país de origen las que comuniquen cuántas familias necesitan y de qué perfiles, lo habitual es que mandemos primero los expedientes y a ver qué pasa. En el mejor de los casos, esa política puede llevar a crear falsas expectativas en los adoptantes; en otros, ya lo hemos visto demasiadas veces, una vez el número de expedientes supere el número real de niños que necesitan ser adoptados, el sistema tiende a corromperse y a convertirse en tráfico de niños. Tomemos el ejemplo de Cabo Verde, un pequeño país africano con poca tradición en la adopción internacional.
Cabo Verde: una o dos adopciones internacionales al año
Según las autoridades caboverdianas, en el 2008 tuvo lugar una sola adopción internacional, de la que desconocemos el país de destino. Según las cifras de la AICAN, entre los años 2002 y 2007 se realizaron en el país un total de 5 adopciones: una en Francia, una en Suecia y 3 en Italia.
Nota añadida en octubre, 2009: Seguramente faltan en estas cifras aquellos casos tramitados directamente a través de un abogado sin que interviniera el Instituto Caboverdiano (que es quien tiene las competencias en materia de adopción internacional) ya que en ellos los niños salían del país con una tutela pero no como adoptados).
¿Por qué salen tan pocos niños en adopción de este país? Para empezar, porque Cabo Verde es un país pequeño, con una población de 427.000 habitantes. Según los datos de UNICEF, casi un 90% de sus menores en edad escolar asiste a centros de enseñanza. Los datos oficiales dicen que tienen unos 300 menores institucionalizados, de los que un porcentaje muy elevado corresponde a adolescentes. Los que tienen menos de 11 años representan sólo un 15% del total. Hay que aclarar además que el que un niño esté viviendo en un centro de menores en un determinado momento no significa que sea huérfano ni que sea adoptable.
48 expedientes canarios a la espera de asignación
Con estos datos, sorprende enormemente que solo desde las Islas Canarias se hayan concedido nada menos que 48 C.I. para adoptar en Cabo Verde. ¡Cuarenta y ocho para un país que el año pasado dio un solo niño en adopción! Al ritmo actual, algunos de ellos tardarían más de 20 años en conseguir asignación…
Pero no, que nadie se preocupe porque la Directora General de Protección del Menor y la Familia canaria ya ha ido a hablar con las autoridades caboverdianas para “estrechar relaciones en materia de adopción internacional”. Y, para que todo sea claro y transparente, han informado a la prensa y han colgado la información sobre las reuniones en su web.
Curiosamente, no les han preguntado (o no han querido compartir con nosotros la respuesta) cuántos expedientes de familias portuguesas, francesas, suecas, italianas y de otros países están a la espera de asignación, lo que hubiera sido un dato muy revelador. Según la nota informativa publicada por el gobierno canario, las autoridades caboverdianas les han hecho saber que no salen más niños en adopción porque son niños que tienen padres, y éstos no quieren renunciar a sus hijos.
Seamos serios. Cabo Verde afirma que tiene sólo unos 45 niños menores de 11 años en sus centros. De ellos, con toda probabilidad, más de la mitad tiene más de 5, así que vamos a suponer que hay unos 20 niños menores de esa edad, de los cuales no sabemos cuántos pero un porcentaje “x” tiene algún tipo de discapacidad o enfermeda seria. Tampoco sabemos las razones por las que están viviendo en centros, pero podemos imaginar que la precariedad económica de sus familias sea el motivo más frecuente. Como me recuerda una buena amiga que lleva años como cooperante en distintos lugares de África, en muchos lugares siguen creyendo que el internamiento en un centro es sinónimo de una mejor educación.
Pero lo que sí han dicho con claridad las autoridades de Cabo Verde es que ¡¡¡ todos ellos tienen padres que no quieren que sean adoptados!!! ¡Ese es el motivo por el que se hacen tan pocas adopciones al año! .. y por el que hay familias de otros países esperando desde hace años una asignación que no llega.
Pero hete aquí, que en un quiebro sin precedentes, se nos quiere hacer creer que la implementación del Convenio de la Haya en el país va a incrementar las cifras de adoptabilidades. Según la nota del gobierno canario “con la aplicación del Convenio de la Haya” en el país, a partir de noviembre se va a intentar que la administración caboverdiana, sin necesidad de que intervenga un juez, pueda determinar la adoptabilidad de los niños en contra del criterio de sus padres. ¿Nos estamos volviendo locos?
El Convenio de la Haya recoge que la adopción internacional es el último recurso solo considerable cuando todo lo demás ha fallado por lo que, cuando un país lo ratifica, las cifras de adopción tienden a disminuir. También recoge la obligatoriedad de que las adopciones se hagan entre los organismos responsables de los dos países, por lo que lo de recurrir a un abogado al margen del sistema del Instituto Caboverdiano responsable dejará de ser posible.
El Convenio de la Haya está basado en la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos del niño, que reconoce el de crecer en la familia en la que nació salvo cuando ésta ponga en riesgo su sano desarrollo. Y ese derecho debe ser defendido con independencia de su situación económica, cosa que también dice su texto. Claro que seguramente la persona a la que encargaron escribir la nota para dar bombo al viaje de la Directora General no debe haberse leído ni uno ni otro convenio.
¿Tiene sentido mandar decenas de expedientes a un país que afirma que hoy por hoy no tienen ningún niño adoptable? Sabiendo todo lo que sabemos (incluyendo que lo más habitual es que los anunciados cambios sobre las leyes que rigen las adopciones tarden muchos meses, a veces años, en llevarse a cabo), ¿no sería más lógico esperar a ver si realmente se llevan a cabo y cuáles son sus consecuencias?
agosto 9th, 2009 a las 9:55 pm
En 2007 ha habido una adopción de una nena caboverdiana en España.
Y en Portugal también han habido muchas.
agosto 10th, 2009 a las 10:06 am
Hola Alberto,
según las estadísticas oficiales (se pueden ver en este enlace) en 2007 no hubo ninguna adopción en Cabo Verde. Pero cabe la posibilidad de que, como la ley caboverdiana establece un período de acogimiento preadoptivo de varios meses, esa adopción se refleje en las estadísticas del 2008.
Respecto a Portugal, la información que tengo es que hay muchas solicitudes, pero no he encontrado en ningún sitio la cifra de adopciones realizadas. ¿Me podrías decir de dónde has sacado el dato?
Gracias!
agosto 10th, 2009 a las 10:16 pm
Pues evidentemente mucho sentido parece que no tiene, y sobre todo el dar tantos certificados de idoneidad antes de conocer la realidad del pais.
Aunque al menos esta vez se desplazaron…siempre me ha parecido sorprendente que las administraciones emitan CI para paises donde ni siquiera han estado, paises de lo que unico que conocen es la informacion que les llega de las ecais, o sea informacion “objetiva”.
agosto 23rd, 2009 a las 8:22 pm
En foro francés sobre adopciones en CV y si mi pobre francés no me traiciona creo entender que están utilizando la via “directa”, es decir; localizar al niño y luego adoptarlo. No me ha dado tiempo a leer más…pero si esto es cierto…UFFF ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
agosto 23rd, 2009 a las 9:22 pm
Hola Óscar, la vía directa como tú dices está recogida en la ley de adopción del país, aunque sus autoridades dicen que la nueva normativa la prohibirá. En la página oficiall del gobierno de canarias dicen que no admitirán esta vía: todas las adopciones tendrán que pasar por el organismo competente (ése que afirma que hoy por hoy no tiene ni un solo niño adoptable).
agosto 24th, 2009 a las 1:31 pm
Yo tengo también constancia segura de un niño de 4 años adoptado en Cabo Verde por una familia Canaria en 2007 (no acogimiento), con sentencia judicial de Cabo Verde, así es que, lo siento, pero esas estadísticas están bastante incompletas si recogen datos del ICVM (Instituto CaboVerdiano del Menor y la Familia).
Personalmente he estado en Cabo Verde e indagado bastante sobre las adopciones en ese país y me parece que la información del artículo es incompleta.
¿Cuál es la Ley caboverdiana sobre la adoptabilidad de un menor? Si no me equivoco, en España hay más de 30.000 menores institucionalizados, con padres, que podrían ser adoptados y tener una vida mucho mejor que la de estar en un centro hasta los 18 años, pero como los padres “cumplen” con la ley de visitarlos ¡¡ 1 vez al año !!, ya no se pueden dar en adopción. ¿Esa es la vida también de los niños en Cabo Verde? Vivir en centro comunitarios, como en la Camboya de Pol Pot, sin un referente familiar durante años??
Por supuesto, no estoy a favor de adopciones irregulares ni de que se separe a los niños de sus familias biológicas. Estoy a favor de los derechos del niño a una vida digna, a una familia y a un entorno agradable, lo que adolecen la mayoría de los Centros, tanto de Cabo Verde, Etiopía o España.
Saludos
Vicente
agosto 27th, 2009 a las 6:03 pm
Hola Vicente, gracias por tu aportación.
el Instituto Caboverdiano del Menor y la Familia de lo que hablan es de una única adopción en el 2008. Del 2007 lo que tenemos es la estadística oficial que publica el ministerio, en la que por lo que tú dices puede que haya algún error.
En cualquier caso, no creo que eso cambie el desatino de enviar decenas de expedientes desde España cuando el ICVM ha dicho que hoy por hoy el número de menores adoptables es cero, y cuando sabemos que hay expedientes a la espera de otros países desde hace mucho tiempo.
diciembre 10th, 2009 a las 11:44 pm
yo estoy adoptando en cabo verde, mi expediente esta alli desde mayo de 2008, vivo en canarias y empece esta aventura gracias a Vicente (que si no me equivoco es el que ha escrito mas arrba)
las cosas estan paradas dessde menores canarias esperan que cabo verde ratifique el convenio del haya, asi que nada esperando estamos
febrero 22nd, 2010 a las 11:03 am
Hola, me llamo Gemma y ayer mismo en una asociación de familias adoptantes, nos dijeron q intentáramos en Cabo Verde………..queréis decir con todo lo mencionado anteriormente q es imposible o casi imposible. Estamos decepcionados con todo esto, tenemos abierto expediente en China y Vietnam y nada. Me podéis decir alguien q país ahora mismo es el más rápido y más seguro? Gracias.
febrero 22nd, 2010 a las 10:43 pm
Hola Gemma, de momento las cosas en Cabo Verde están muy paradas, como dice Cris. Preguntas qué país es el más rápido y seguro… Mi impresión es que, si estamos hablando de menores de seis años y sin necesidades especiales, seguridad y rapidez son casi opuestos.
Mucha suerte!
marzo 21st, 2010 a las 3:27 pm
Por favor! ni Cabo Verde es Camboya ni tiene nada a ver con Pol Pot. No seamos maniqueos y etnocéntricos! Me considero una persona minimamente informada: soy trabajadora social, mi marido es caboverdeano y conozco (un poco) Cabo Verde. Que es un país materialmente y finacieramente pobre, vale, pero no me parece que haya enormes instalaciones deshumanizadas de menores hacinados y desnutridos. Claro que lo mejor es que estuvieran en sus casas, con una familia que tuviese las condiciones idóneas para cuidarlos, pero creo que no podemos hablar en esos términos, sobretodo sin conocer mínimamente los países de origen. Así corremos el riesgo de cegarnos y caer en simplificaciones facilonas. Por otro lado, queda la sensación de que estamos hablando de países como si fueran “supermercados de niños”.