La aventura continúa

Postadopción Blog. Nadie sabe más que todos juntos.

Adolescencia y adopci

Filed under: adolescencia — Beatriz San Román a las 10:33 pm el sábado, enero 29, 2011

Noelia, que asistió a la conferencia de Jaume Funes organizada por IMA, ha escrito el siguiente resumen para todos los que no pudimos asistir (¡gracias, guapa!).

Lamento deciros que no seré capaz de transmitiros su sentido del humor, pero ahí va el resumen. Me parece que a muchos de nosotros nos falta tiempo aún para tener hijos adolescentes, pero la etapa infantil es el mejor momento para preparar una buena adolescencia, así que no está mal ir pensando en ello, ¿no?

Dos conceptos básicos:

  1. Primero son adolescentes, después adoptados, después (quizás) tienen alguna dificultad singular. NO olvidar este orden al contemplar su comportamiento
  2. ¿Qué tienen de especial los adolescentes adoptados? necesitan mayores dosis de paciencia y esperanza que un adolescente estandard

A continuación, os anoto una ráfaga de ideas que fue apuntando el orador:

– Ver con qué tipos de adolescentes se identificará. Es fácil que tenga tendencia a buscar compañías complicadas, ya que se harán presentes los fantasmas del pasado. Se cuestionará las razones de su abandono y, además, se sentirá mal por creer que está siendo desagradecido con su familia adoptiva.

-La guerra de todo adolescente es ser libre ante unos adultos que lo siguen viendo como un niño. El mayor interés de un adolescente es vivir la vida sin pensar en los peligros (y, a la mínima contradicción, se rebota).

-La pregunta ¿y a mí por qué me abandonaron? le lleva a incrementar las conductas de riesgo habitual en los adolescentes.

-Los adolescentes ponen en tela de juicio todo lo que han aprendido, pero pasada esta etapa, lo recuperan, así que es imprescindible que los padres sigamos echando moneditas en la hucha, que algún día las encontrarán.

-La adolescencia es un tiempo para divertirse, para descubrir, así que es imposible protegerlo de todo mal. Los padres solo podemos poden redes de seguridad, enseñarles a protegerse, pero no eliminar los peligros.

-La adolescencia dura mucho, pero se acaba

A continuación, os resumo el catálogo de criterios optimistas que nos ofreció:

1.¿Con qué mirada nos acercamos a nuestros hijos? Hay que esforzarse por buscar las cosas positivas. Además, como todos, en casa suelen sacar su cara más negativa, pero no dejan de tener una positiva

2. Aprender a mirar, observar y saber preguntar sobre lo que sienten y viven

3. Tener conflictos no es tener problemas. En general, a los padres adoptivos nos tocará una mayor ración de conflicto. Los chicos necesitan rebotarse y nosotros somos su pared de frontón. Con ellos no sirve cualquier respuesta. A veces tenemos solo una y esta no es válida…

4. No olvidar que la adolescencia es un tiempo de malestar per se. Todo se vive con una gran intensidad y se pasa de un extremo al otro en un plisplás.

5. La escuela es un territorio adolescente. Ir a estudiar no es la prioridad, sino que van a relacionarse con sus iguales y a vivir.

6. Hay que construir espacios de confluencia educativa a su alrededor. Necesitamos personas muy diversas a su alrededor. Hay muchos aspectos que nuestros hijos difícilmente van a hablar con total libertad con nosotros (sexualidad, temores…), a veces por vergüenza, a veces por temor a herirnos. Funes proponía que tuvieran adultos de referencia con quien puedan hablar con total libertad.

7.Suprimir la distancia, construir la proximidad. Aceptar convertirse en adultos cercanos, demostrando interés por su mundo más que interrogando. Respetar siempre su tempo de disponibilidad, que a menudo no es “práctico” para los padres.

8.Querer acompañar. Pensar que estamos haciendo una inversión a medio plazo y que los resultados no serán inmediatos.

9. Controlar la angustia que nos producen sus riesgos, pero garantizando que no se destruyan.

10. Dejar de tratarlos como menores, tratarlos como sujetos responsables, ayudarlos a marcarse sus propios límites. Añado también una frase que leí en algun sitio: enseñarles a ser capaces a decir “no” a lo que piensa el grupo.

Filed under: media,Reflexiones al sol,Uncategorized — Beatriz San Román a las 8:36 pm el martes, enero 11, 2011

La foto de portada del diario 20 minutos de ayer estaba dedicada a Antonio Cortes, ganador del concurso de copla de Canal Sur. Antonio nació en Rumanía, país del que salió a los dieciocho meses cuando fue adoptado por una familia de Néjar (Málaga). Lleva, por tanto, más de veinte años con nacionalidad española. ¿Cuánto tiempo más debe pasar para que la persona responsable de los titulares lo vea como un español?

Las preguntas que vendr

Filed under: etica-y-adopcion,ORIGENES,Preguntas incómodas,retos-y-dificultades — Beatriz San Román a las 10:44 pm el domingo, enero 9, 2011

En las últimas semanas ha circulado por las listas de internet un artículo de Luna Bolívar. Las dos citas que lo encabezan son demoledoras:

“No habría tantos niños en orfanatos si no hubiera tanta gente dispuesta a pagar tanto dinero por ellos”

“Quien paga demasiado (…) contribuye a sostener un sistema corrupto”

En los comentarios de la página, no son pocos los que lo tachan de alarmista y sesgado. Lo acusan de que “no tiene ningún rigor, no ha contrastado nada (…) Ni se han molestado en conocer la realidad”.

Es verdad que es difícil de creer que el sistema de adopción internacional vaya en función de los intereses de los países adoptantes pero a estas alturas hay ya tanta información que no se puede sostener lo contrario. El texto cita datos de UNICEF y opiniones de expertos de Terre des Hommes y Against Child Trafficking, dos organizaciones que trabajan sobre el terreno, y que llevan tiempo denunciando cómo funciona la industria de búsqueda de niños para la adopción.

También aparecen en los comentarios historias de quienes han descubierto o están descubriendo a posteriori que su expediente de adopción estaba plagado de mentiras. Y de personas adoptadas, que dan su punto de vista. Laura Heckel, vicepresidenta de La Voz de los Adoptados, ha escrito un post sobre el tema que lleva por título ¡¿Queda claro?!

No estoy de acuerdo con mi amiga Laura en una cosa. Ella dice que los adoptantes deberían de pensar que, cuando sus hijos tengan 25 ó 30 años, no se conformarán en confiar en que todo fue claro, querrán la certeza (certeza que, hoy por hoy, no existe en gran parte de los procesos). No creo que haya que esperar tanto. Mucho antes, pondrán en el buscador “adopción en tal país” y encontrarán este artículo y otros similares, los informes de UNICEF y los Servicios Sociales Internacionales  relatando cómo se falsean las adoptabilidades aquí y allá… A buen seguro tendrán muchas preguntas de difícil respuesta. Muy posiblemente algunas tendrán un tono inquisidor: ¿Qué hicimos cuando supimos que el sistema facilitaba los abusos? Y si descubrimos que su historia oficial tenía fisuras, ¿las enterramos sin más o tratamos de atesorar la información que les pertenecía y que sabíamos que ellos podían demandar en el futuro? ¿Hicimos algo para evitar el lado oscuro del sistema o vimos el dolor y la injusticia y decidimos mirar hacia otro lado?