La aventura continúa

Postadopción Blog. Nadie sabe más que todos juntos.

Filed under: Reflexiones al sol,Uncategorized — Beatriz San Román a las 10:42 am el miércoles, febrero 17, 2010

En el cole de mi hija este año han decidido colaborar con una ONG que trabaja en Malawi. Como creo que no todas las formas de cooperación son igulamente efectivas, e incluso que algunas son contraproducentes, busco en Google la página web de la ONG en cuestión y lo primero que encuentro es el siguiente párrafo:

“África. El inmenso continente desconocido. Su belleza intacta, primitiva. Un mundo donde todo está por hacer, por empezar. Sumido en la miseria y la ignorancia. ¿Qué és África?. Tan cerca, tan lejos”.

No dudo de las buenas intenciones del colegio, ni de las de la ONG, pero me parece un desatino que alguien que tiene esa visión de África ponga en marcha un proyecto de cooperación allí. África es un continente inmenso, sí, pero pensar que allí todo está por empezar me parece de un desprecio y un etnocentrismo supino.

Sigo buscando en la web y veo que mandan desde aquí materiales, papillas, etc. para repartir en Malawi. Se explica que necesitan mandar constantemente containers para mantener los proyectos, y la verdad que no lo entiendo. Será porque no entiendo la cooperación como caridad, porque me parece un horror crear relaciones de dependencia. ¿Enviar papillas? Sólo con el dinero del transporte del container podrían haberlas hecho in situ, comprando allí los cereales,  permitiendo que el dinero de las donaciones vaya a parar al mercado local en vez de convertirse en beneficios para las empresas de transporte y un montón de emisiones de CO2 (pocas cosas hay menos sostenibles que los envíos a larga distancia).

Mientras algunas ONGs (otras, quiero creer que la mayoría, hace tiempo que cambiaron su discurso y sus prácticas) sigan viendo la cooperación como una limosna, no vamos bien. La cooperación y la justicia son algo muy serio, no se trata de darles migajas de nuestros recursos; eso sólo acalla conciencias.