La aventura continúa

Postadopción Blog. Nadie sabe más que todos juntos.

Entender el pasado para construir el futuro

Filed under: Adop. Internacional,ORIGENES,Reflexiones al sol — Beatriz San Román a las 12:25 am el jueves, enero 3, 2008

De vez en cuando, recibo algunos mails de adultos adoptados que han leído en la web el libro de La aventura… Todos ellos me resultan muy interesantes, porque no muchas veces tenemos acceso a la adopción vista por un adoptado ya adulto.

Recuerdo uno que me impacto especialmente, porque fue el primero y porque durante algún tiempo estuvimos cruzándonos mensajes en el ciberespacio. Javier había descubierto que era adoptado un año después de que su padre adoptivo muriera (su madre había fallecido antes). Como muchos de su generación, fue al solicitar un certificado de nacimiento en el registro para casarse.

De pronto, en medio de los preparativos del bodorrio, allí estaba él con un papel que le intrigaba y revolvía el estómago a partes iguales. “Repasando mi infancia, me dí cuenta de que lo había sabido desde siempre. Había algo en el modo en que me miraban mis tías y mis abuelos, en el rápido y casi imperceptible cruce de miradas entre mis padres ante según que preguntas que parecían banales. Con tu libro, he puesto nombre a muchas cosas que no sabía cómo llamar, pero que he sentido tal cual describes. (…) Estoy intentando encontrar a mi madre biológica, aunque apenas tengo un nombre y algún dato lejano. (…) Tengo tantas preguntas sin respuesta.”

Javier me contaba que su relación con sus padres adoptivos había sido buena, que eran sus padres, que se había sentido querido… pero que necesitaba saber y entender.

Esta semana he recibido un mensaje de una mujer joven, 21 años. Pongamos que se llama Violeta. Me cuenta que esta pasando una etapa extraña, que a ella misma le sorprende. “Nunca manifesté no haber superado el tema de la adopcion, es más estaba segura que sí. Pero de pronto me he dado cuenta de que no es así. Me doy cuenta que hablar del tema ya no es lo mismo para mí. Ya no es algo cotidiano, es una idea que me remuerde y no sé que hacer. (…) Me siento mal, la seguridad en mi vida se desvaneció… No encuentro una solución… a mi vida. Estuve leyendo tu libro y hay pila de frases que son semejantes a mi vida”.

En la adopción internacional, los orígenes se diluyen en la bruma de la lejanía en el espacio y el tiempo. Algunos (lo hemos visto en el Congo, en Etiopía, en Nepal…) usurpan sin contemplaciones la verdadera historia de nuestros hijos. Ecais e intermediarios que hacen la vista gorda cuando saben perfectamente que los expedientes mienten, que los huérfanos no son tales, que tienen padres biológicos vivitos y coleando… ¿Creerán de verdad que eso va en beneficio del bien superior del menor?