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La falsa disyuntiva de los educadores

Filed under: Uncategorized — Beatriz San Román a las 7:24 pm el domingo, julio 1, 2007

Beatriz S.R.

En el colegio de mi hija me invitaron a dar una charla al profesorado sobre la integración de los menores adoptados. Pensé que era una ocasión única para darles a los profes que tendrá en el futuro algo de información que ayude a mi hija y a otros alumnos, así que acepté el reto.

Durante casi dos horas, me escucharon con atención y, al finalizar, me cosieron a preguntas de las que deduje que, en general:
– los educadores están bastante pez en cuestiones como los efectos de la institucionalización o de la falta de experiencias de apego a edad tempana en el desarrollo de la personalidad y los procesos de aprendizaje.
– que tienen muchas dudas sobre cómo afrontar la diversidad familiar y de orígenes del alumnado
– que los maestros de adolescentes adoptados se dan cuenta de que hay retos en los que tanto ellos como los padres vamos perdidos.
– y que agradecen la información que les ayuda a entender y a dar respuesta.

En la tertulia posterior, una maestra de prescolar embarazada decía que no sabe cómo reaccionar ante las preguntas de los niños adoptados, que se siente atrapada por el respeto a que cada familia cuente lo que le parezca en el momento en que le parezca. “¿Qué les digo cuando me preguntan si estuvieron en la barriga de sus mamás?”.

Me hizo recordar a una profe que contaba que al explicar la reproducción humana en clase, un niño (hijo biológico de una madre soltera que nunca le habló de su padre) se empeñó en que a veces se podía hacer un bebé sin que hubiera espermatozoides, porque su madre le había dicho que él no tenía papá. La profe contestó que no sabía por qué su madre le había dicho eso, pero que siempre, siempre, se necesitan un hombre y una mujer para concebir un bebé.

El compromiso con el alumno del profesor está por encima del respeto a los errores de sus padres. Espero de los maestros que sean respetuosos con todas las familias, con todos los credos, etc., pero cuando se trata de enseñar, no podemos robarles información ni tergiversarla para adecuarnos a una explicación errónea que reciben en su casa.

Si un profesor tiene un alumno menor de edad que se está descubriendo gay, y sabe que sus padres le han dicho que la homosexualidad es una degeneración y una aberración, ¿debe sostener delante del alumno la tesis de los padres como válida? Yo creo que no, que aunque sus padres se mosqueen, su deber es contestar las preguntas del alumno ?y de sus compañeros? de forma honesta. Del mismo modo creo que si una niña adoptada de 5 años pregunta si ella estuvo en la barriga de su mamá, ¡el maestro no puede mentir ni dudar qué debe contestar! Ante la curiosidad de un niño que pregunta, solo cabe decir la verdad ¿no?. Y, desde luego, comentar el episodio con la familia para que puedan trabajar el tema en casa.

P.S.: Hace mucho que no actualizaba el blog. Ando superliada escribiendo un nuevo libro, y además he tenido problemas con el acceso a internet, pero voy a tratar de irlo actualizando con más regularidad.