La aventura continúa

Postadopción Blog. Nadie sabe más que todos juntos.

Tertulia:

Filed under: Reflexiones al sol,Uncategorized — Beatriz San Román a las 12:19 am el Lunes, febrero 5, 2007

En adopción internacional la familia biológica se halla físicamente lejos, y normalmente es desconocida. Sin embargo, a medida que avanzamos en el proceso, establecemos una conexión con esos seres lejanos, en torno a los cuales nuestros sentimientos y nuestras emociones van evolucionando. Aún antes de conocer a nuestros hijos, pensamos en su primera madre, en cómo vivirá ella la separación de su hijo. A menudo, esa figura desconocida provoca en nosotros emociones confusas, en las que se mezcla el agradecimiento, la compasión y la impotencia al entender que la vida fue con ella injusta y cruel.

Sabemos que, aunque ahora sean pequeños, nuestros hijos entenderán un día que, antes de nosotros, hubo otro papá y/o otra mamá. Su familia biológica forma parte de su historia, una historia que necesitarán asumir y entender para sentirse bien con ellos mismos. Hablar de ella con nuestros niños no siempre nos resulta fácil. Es comprensible. Después de todo, nosotros crecimos oyendo una y mil veces –y creyendo– aquello de “madre no hay más que una”. ¿Cómo encajar que nuestro hijo tiene dos sin sentirnos amenazados por ello? ¿Dónde colocar –tanto en nuestras explicaciones como en nuestros afectos– la familia de nacimiento de nuestr@ hij@? Son preguntas para las cuales los padres adoptivos vamos modelando las respuestas con el tiempo.

Puede que al principio nos sintamos incómodos al pensar o hablar de ellos, incluso que esa parte irracional de nosotros que no dominamos se sienta amenazada por su mera existencia. Con el tiempo, asumimos que sí, que nuestros hijos tienen dos padres y/o dos madres, y que unos y otros jugamos un papel distinto –pero importante– en su vida. Importantes, sobre todo, para ellos, que a medida que crezcan entenderán que una parte de lo que son no tiene su origen en nosotros. Pero también para nosotros, que como padres sentimos importante todo lo que concierne a nuestros hijos.

Es natural, pues, que sintamos con la familia biológica de nuestros hijos una conexión especial. Esos desconocidos que al principio eran solo unas líneas en un expediente estarán ya de por vida presentes en nuestra historia familiar, en nuestro pensamiento y en nuestros sentimientos. Si al principio se nos hacía un nudo en la garganta cuando le hablábamos de ellos a nuestro pequeño, con el tiempo comprendemos que forman parte de nuestra historia familiar. Establecemos con ellos una relación, extraña pero intensa, porque aunque en la mayoría de los casos no nos hayamos conocido, sentimos hacia ellos mucho más que hacia el resto de desconocidos que habitan el planeta.

Con objeto de compartir experiencias y reflexiones sobre este tema, la Asociación CRIA organiza una tertulia en la que, además de servidora, participarán también Liliana Zanuso –psiquiatra y mediadora familiar– y Diana Marre –antropóloga, directora del área de adopción y circulación de menores del CIIMU. Estáis todos invitados.

Lunes 12 de febrero de 2007 – 20.00 h.
Balmes, 184, 4art 1ª – 08006 Barcelona

(Se ruega confirmar la asistencia en el tel. de CRIA: 93 217 17 96)