La aventura continúa

Postadopción Blog. Nadie sabe más que todos juntos.

Informaci

Filed under: Uncategorized — Beatriz San Román a las 5:23 pm el Domingo, febrero 4, 2007

Por Ron
(Ron pertenece a un grupo internacional de adoptados adultos y padres adoptivos que comparten experiencias y conocimientos)

Durante casi 30 años he practicado medicina oncológica trabajando como director médico de un programa para enfermos terminales. Casi a diario debía dar malas, pésimas noticias a pacientes y familiares. He dicho a miles de personas que iban a morir, y a muchos de ellos les he visto morir. Cada día he visto el dolor en todas sus formas. Negación, rabia, autocompasión, depresión, aceptación. Creo que puedo decir sin equivocarme que he visto más dolor y sufrimiento que la mayoría de personas.

Al entrar a formar parte de este grupo a los padres adoptivos les llegan las malas noticias leyendo los mensajes escritos por adultos adoptados y por padres de adultos adoptados. Se les dice que sus hermosos, preciosos, felices y adorables niños y niñas no van a permanecer así. Que sus hijos y ellos van a sufrir, en muchos casos, terriblemente. Que sus hijos van a tener que enfrentarse a la depresión, a la rabia, van a rechazarlos, incluso pueden llegar a tener impulsos suicidas. Es un mensaje aterrador y difícil de escuchar, sobre todo porque suena real. A menudo los padres adoptivos reaccionan con negación y rabia. ¿Os recuerda algo? Sí, están mostrando las primeras fases del dolor. Es una reacción bastante normal a lo que les están contando.

En estos 30 años he aprendido mucho sobre como manejar el dolor leyendo, estudiando y asistiendo a seminarios. Con la experiencia he aprendido las técnicas más eficaces para ayudar a las personas que atraviesan esa fase de luto. El tono de voz, los gestos, el contacto más eficaz para comunicar las malas noticias. He aprendido a no dar jamás las malas noticias de forma brutal. Las malas noticias hay que darlas con un tono tranquilo y mostrando empatía. He aprendido que muchas personas no aceptarán, ni entenderán lo que les dicen a la primera, a veces tampoco en la segunda ni tercera ocasión. Una vez tuve una paciente asistiendo a quimioterapia durante seis meses, cada vez que venia exigía, muy enfadada, saber que enfermedad padecía y para qué era el tratamiento. No, no sufría alzehimer, estaba en fase de negación total. Lo más frecuente era tener que repetir la misma información, de manera calma y sosegada, durante días o semanas. Con paciencia y tesón casi todos los pacientes conseguían superar su dolor.

Muchos reaccionan con rabia a menudo dirigiéndola hacia el mensajero, en realidad ajeno a la situación. He aprendido que es importante permitir que las personas exterioricen su rabian sin decirles jamás que es inapropiada o equivocada y, lo más importante, jamás responder con rabia o frustración. Eventualmente todos lo superaran esa etapa.
Asimismo es de vital importancia no dejar nunca a las personas sin ninguna esperanza. Muchas veces la esperanza se reducía a prometerles la posibilidad de morir de forma indolora y con dignidad. Acompañar, hacer todo lo posible y comprometerse a menudo daba mejores resultados que cualquier tratamiento.

Estoy convencido que tanto los adultos adoptados como los padres de adultos adoptados quieren, a través de este espacio, brindar su ayuda a los padres adoptivos con niños pequeños para que aprendan a ser los mejores padres y a tratar los temas con los que se enfrentarán sus hijos. Los padres adoptivos con niños pequeños deben pasar por un proceso de elaboración del luto que les llevará a la aceptación, al conocimiento y a una gran determinación. La superación de este proceso beneficiara a sus hijos, pudiendo llegar a ahorrarles una vida de desasosiegos. La reacción inicial de los padres adoptivos a menudo será la negación y la rabia, debemos aceptarla con empatía y paciente perseverancia. Es inmensamente frustrante comunicar malas noticias y ver que son recibidas con una irracional resistencia. Lo he experimentado con pacientes, en muchas, muchísimas ocasiones. Pero si hay algo que he aprendido es que la única manera de ayudarles a elaborar su luto es acompañándoles con delicadeza y paciencia. Mostrar rabia y frustración JAMÁS funciona.

La buena noticia es que, contrariamente a muchos de mis pacientes, los padres adoptivos no mueren al final del proceso, es mas, con un poco de suerte, saldrán de él mejor informados y fortalecidos. Es una labor necesaria, porque hay miles de padres adoptivos con niños pequeños que no se están enterando. Necesitamos que ejercito de padres adoptivos bien informados y concienciados difunda el mensaje. Los primeros grupos de niños adoptados en China están alcanzando la preadolescencia. Se nos acaba el tiempo. En el grupo que modero RaisingChinaChldren, estamos comenzando a discutir algunos de estos temas de manera tranquila y no agresiva, actualmente estamos intentando difundir el mensaje: los problemas van a llegar y no es posible seguir escondiendo la cabeza bajo la arena.
Si todos intentáramos ponernos en el lugar del otro y entender de donde viene, conseguiríamos que este grupo funcionara mejor.