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Hoy en El Pa

Filed under: Uncategorized — Beatriz San Román a las 12:22 am el domingo, diciembre 24, 2006

Extraído del artículo de RICARDO ANSOTEGI ARANGUREN
Texto completo.

A raíz de las irregularidades detectadas en las últimas semanas, han sido varias las personas que me han preguntado qué beneficio puede hacer ahora apartar de su nueva familia a unos menores ilegalmente adoptados. ‘¿No sería mejor para todos dejarlo estar?’, me preguntan. ‘Los padres naturales obtienen un dinero que necesitan para sobrevivir y saben que su hijo o su hija va a tener una vida mejor; la nueva familia, plena de felicidad, ve colmados sus deseos y los menores están infinitamente mejor’, me dicen.

Varias veces me he enfrentado, con sorpresa y tristeza, a estas preguntas. Percibo una cierta comprensión, un estado de opinión que acepta o incluso justifica la práctica de algunas familias que, en su impaciencia o su desesperación, han incurrido en acciones ilegales para comprar un menor en el extranjero sin saber realmente si el niño ha sido abandonado por sus padres, es huérfano o ha sido secuestrado previamente.

Si aceptáramos un solo caso de adopción de menores al margen de la ley usando como argumentos el bienestar económico del menor, el alivio de las penurias de su familia natural, y la pronta satisfacción de los deseos de sus futuros padres, estaríamos abriendo definitivamente la puerta a un mercado atroz de compraventa de niños y niñas sustentado en el abismo que separa a los países pobres de los países ricos.

Estoy seguro de que la inmensa mayoría de los ciudadanos vascos comparte que el ser humano es persona y en cuanto tal tiene dignidad y no precio, y que sólo desde la arrogancia de la riqueza, desde el egoísmo y desde el desprecio hacia los derechos de las personas se puede justificar la compra de un menor