La aventura continúa

Postadopción Blog. Nadie sabe más que todos juntos.

Adoptando en precario

Filed under: Abraham,Reflexiones al sol — Beatriz San Román a las 8:12 pm el jueves, noviembre 30, 2006

Por Abraham

Hay una cuestión que siempre me llama la atención. Se dice que las familias debemos exigir toda la información a las ecai’s para una adopción digna, pero ¿cómo podremos hacerlo si llegamos sin dignidad a la adopción? (o por lo menos, ahora me doy cuenta de que en mi caso, de algún modo fue así).

Llegas al C.I., no planteándote los distintos aspectos de tu futura paternidad y en busca de respuestas a tus dudas, sino planteándote qué coño le parecerá bien de ti, a la persona con la que te vas a entrevistar. Y lo digo así, cuando yo las entrevistas en absoluto las viví de forma traumática, pero lees los correos y esa es la preocupación. Nadie vive entre la mierda pero el día de la visita domiciliaria, no serías capaz de reconocer tu propia casa de tanto destello… Un claro mensaje de la naturalidad con que se afronta todo el proceso…. Todos, en principio, somos buenos padres en potencia, distintos, pero válidos. Cuando la paternidad se ejerce mediante la adopción, la ‘criba’ debe ser positiva, la Administración debe informar y formar a los futuros padres, cosa que no hace (gracias que existen estos foros) y detectar ‘problemas’, pero no aplicando el tercer grado, jugando a veces al poli-bueno poli-malo, y menos por empresas privadas que, en algunas ocasiones parece que se limitan a justificar las tasas. Por otro lado, hay regiones en las que gracias que existe la alternativa de las empresas privadas, porque, de otro modo, la espera del C.I. sería realmente eterna…

No te cuestionas, por ejemplo, el que para empezar el trámite te pidan el certificado de penales, pero luego alucinas con lo que le cuesta a la Administración proteger a unos niños en posesión de unos ‘padres’ ‘peligrosos’, y permitirles el paso a la adopción nacional (y no pretendo que por tener una marca en penales, uno sea ya mal padre).

Cuando consigues ‘superar’ la prueba burocrática, te encuentras con que tienes que decidirte por una empresa o por un trabajador autónomo que, por ejemplo, en el caso de los monoparentales te reciben con un pufff… buenoooo… a ver siiii… el país os pone muchos problemas…. ¿Cómo se te va a ocurrir preguntar por la procedencia de los niños si en ese momento de ilusión plena, estás viendo que esta gente tiene tal lista de espera, que se permiten dejarte en remojo con un “a ver si…”?

Tú llegas transparente a la adopción, quieres ser sincero, franco, hacer ver que eres la buena persona que sientes que eres (con todo lo subjetivo que esto implica, tanto por el emisor como por el receptor) y en lo último que piensas es que alguna de las agencias acreditadas por la misma administración que te está pasando la manita por la cabecita al tiempo que te dice ‘… síii, puedes llegar a ser buen padre….’, puede formar parte de un entramado de corrupción y mentira, sin que sobre ella se esté ejerciendo el debido control…. el mismo que sientes que están ejerciendo sobre ti.

Mi primer contacto con los foros, fue en el de Rusia. Cuando allí me quejé (preguntando) de que mi ecai me había pedido 5 originales de cada documento (con la consiguiente legalización, etc) en el momento de la firma del contrato, cuando alguno de los documentos caducaría incluso antes de que el expediente pudiera ser traducido, y luego te enteras de que por protocolo público. sólo tenían que presentar una solicitud de cita para registrar el expediente, para lo que podían pasar meses… (vamos… todos mis documentos caducados ya…) me quedé alucinado con la cantidad de mensajes al privado que, con toda la buena intención (y, de algún modo, por su propio interés) me decían que no se me ocurriera hablar mal de las ecai’s o facilitadores en el foro, que ellos entraban a leer los mensajes y podían tomar represalias… Alucinante… Había verdadero miedo… ¿Quién se atreve a preguntar NADA en esas condiciones? Cuando uno no sabe los plazos de espera, ni si existe una lista donde estás apuntado y gracias a la cual los expedientes serán atendidos cronológicamente… Además, con esa misma gente tendrás que tramitar los seguimientos de la post-adopción…

Aprendí a vivir la adopción con dignidad, desde que entré en África y contacté con ‘cabezas dignas’…. Y aun así nos quejamos… con absoluta razón. Sólo con información uno se puede quejar, pero de poco vale si el proceso de adopción ‘tiene’ que hacerse en precario. En precario llegamos al C.I., en precario lo superamos, en precario PEDIMOS que acepten gestionar nuestro expediente (al precio que marquen tanto en tiempo como en dinero), en precario vamos a recoger a nuestros hijos y, cuando ya estamos viendo la realidad de la adopción, en precario nos quejamos con la boca pequeña (por no hacerle la puñeta a quienes vienen detrás ¿…?) ¡Pero si en la propia embajada (en España) le dicen a una compañera que tiene que esperar un mes a que vuelva quien puede legalizar su expediente, ya que no dejó a nadie autorizado para hacerlo (mediocridad y prepotencia) y además le van a cobrar entorno a los 1.200 € por ponerle ‘cuatro’ sellos y otras tantas rúbricas y le dicen que los países africanos también tienen que comer… (que digo yo que habrá sido una broma… vamos… por distender la conversación…).

Por otro lado, no todos tenemos la misma actitud ante la vida, pero no sólo del entorno que nos rodea, sino de nuestra propia vida. Si mucha gente no quiere saber ‘nada’ de su pasado ‘doloroso’ (hablo en términos de ‘dolor occidental’ de una persona ‘normal’, ni siquiera de casos ‘graves’, que los hay, de situaciones difíciles…) cómo podemos esperar que quieran saber del pasado de sus hijos. ¿Para qué? ¿Para ocultarlo?